Sabemos cuál es la peor película de Indiana Jones, pero ¿cuál es la mejor?

Disney y Lucasfilm preparan una quinta entrega de Indiana Jones para 2022 con el regreso de Harrison Ford en el papel del arqueólogo aventurero más famoso. El proyecto lleva muchos años en desarrollo y con cada retraso y contratiempo en la producción, Ford se va acercando más a los 80. Los que amamos la saga creada por George Lucas y dirigida por Steven Spielberg nos debatimos entre el deseo de que la dejen en paz y la necesidad de volver a ver a Indy una última vez para redimir el fiasco de Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal en 2008. 

Si no contamos esta última película, que llegó casi veinte años después de la anterior (y para muchos directamente no existe), Indiana Jones cuenta con una de las trilogías más celebradas y renombradas de la historia del cine. Una fantástica tríada de films que marcaron la década de los 80, pusieron de nuevo en valor el cine de aventuras y consagraron a Ford como una de las mayores estrellas de Hollywood después de interpretar a Han Solo en Star Wars y protagonizar Blade Runner. Hoy echamos la vista atrás para revisar esta influyente franquicia y decidir cuál es su mejor entrega.

Lucasfilm/Disney

Muchos años antes de que existieran los móviles, las redes sociales y las plataformas de streaming, vivíamos en un mundo analógico en el que para ver las películas que más nos gustaban una y otra vez, teníamos que alquilarlas en el videoclub o grabarlas de la tele y reproducirlas hasta estropear la cinta. Películas como Los Goonies, Regreso al futuro, Gremlins, Los Cazafantasmas, E.T. El extraterrestre y la saga Indiana Jones nos acompañaron en una época en la que no había tanta sobreprotección y los niños veíamos cosas en la pantalla que hoy en día provocarían boicots y debates.

Steven Spielberg es uno de los principales responsables de hacer de los 80 una de las eras cinematográficas que más huella han dejado en el público, así como de animar a cientos de aficionados a soñar con convertirse en directores de cine. Y concretamente, las películas de Indiana Jones, dirigidas por él a partir de una idea original de George Lucas, son símbolo de esos años a los que nos empeñamos en volver para sentir el confort de aquellos tiempos cuando las cosas parecían más fáciles y el asombro formaba parte de nuestro día a día.

La trilogía Indiana Jones disparó la imaginación de millones de niños (y no tan niños), estableciéndose como uno de los emblemas más importantes del cine de aventuras. Tres películas unidas por un personaje inolvidable que ilustran perfectamente el desarrollo del cine comercial a lo largo de los 80 y que son tan complementarias como diferentes entre sí. El recibimiento de El reino de la calavera de cristal, considerada unánimemente la peor de la saga, amenazó con empañar ese recuerdo, pero aun así las tres películas originales permanecen intactas en el recuerdo de los cinéfilos y su legado resiste. Entonces, ¿cuál es la mejor de las tres? Analicémoslas una a una.

EN BUSCA DEL ARCA PERDIDA (1981)

George Lucas desarrolló Star Wars e Indiana Jones paralelamente a principios de los 70 basándose en los seriales televisivos que veía de pequeño. Después del éxito sin precedentes de La guerra de las galaxias, Lucas se tomó unas vacaciones en Hawái, donde también se encontraba su amigo Steven Spielberg descansando después de estrenar Encuentros en la tercera fase. La leyenda cuenta que Spielberg le dijo que estaba interesado en dirigir una película de James Bond, pero Lucas le dijo que tenía una propuesta mejor: Indiana Smith, que no era sino el nombre original del famoso arqueólogo. A Spielberg le encantó el concepto y propuso cambiar el apellido a Jones. Tras unas cuantas sugerencias y revisiones del argumento original, los dos llegaron a un acuerdo y así nació el mito de Indiana Jones.

La primera película, En busca del arca perdida, sentaba las bases de la franquicia: el arqueólogo y profesor universitario Henry Walton Jones Jr., conocido por el apodo Indiana Jones, se dedica a viajar por el mundo durante los años 30 buscando objetos históricos con poderes sobrenaturales para evitar que caigan en manos de villanos. En este caso el objeto es el Arca de la Alianza y sus enemigos, los nazis. Con su característico sombrero fedora, chaqueta de piel y látigo en mano, unido al carisma y atractivo de Harrison Ford, el carácter divertido y seductor del personaje y detalles geniales como su miedo a las serpientes, Indiana Jones pasó inmediatamente a ser uno de los héroes más reconocibles y queridos de la cultura popular. 

En busca del arca perdida está considerada no solo como una de las mejores películas de aventuras, sino también como una de las mejores películas de la historia, sin distinción genérica. El film reintentaba las folletines televisivos para el público de los 80 con un espectáculo de acción, efectos especiales, fantasía y humor que llevaba el inconfundible sello Spielberg en cada plano. Con casi 200 millones de euros recaudados solo en Estados Unidos y 130 en el resto del mundo (cifras sin contar inflación), se alzó como la película más taquillera de 1981 y una de las más taquilleras de todos los tiempos ajustando cifras (BoxOfficeMojo). Además, se llevó cuatro premios Óscar (dirección artística, montaje, sonido y efectos especiales, más un galardón especial por sus logros en la edición de efectos de sonido) de ocho nominaciones, incluida Mejor Película -todo un hito para el cine fantástico-. Pero lo más importante es la huella que dejó en el séptimo arte y en la generación que creció en los 80. 

La película pasó a la posteridad por su irresistible protagonista, su épica banda sonora compuesta por John Williams y algunas de las escenas más recordadas (y homenajeadas) del cine: Indy huyendo de la bola gigante de piedra tras recuperar el Ídolo de la Fertilidad, el fenomenal gag del disparo en un enfrentamiento a un enemigo con espada o la impactante escena en la que al villano, Toht (Ronald Lacey), se le derrite la cara. A menudo elegida entre las mejores películas de todos los tiempos (Empire), En busca del arca perdida permanece como uno de los mayores referentes del cine comercial y continúa influyendo al cine de acción y aventuras actual. 

Lucasfilm/Disney

INDIANA JONES Y EL TEMPLO MALDITO (1984)

Tras el éxito de En busca del arca perdida, Lucas no tardó en desarrollar la primera secuela, que llegaría solo tres años más tarde para dejar al mundo boquiabierto. Indiana Jones y el templo maldito nos llevaba hasta la India, donde Indy acepta la misión de encontrar una poderosa piedra mística y ayudar a una pequeña aldea cuyos niños han desaparecido. La película volvió a ser un éxito de taquilla con más de 300 millones de euros recaudados globalmente (BoxOfficeMojo), pero al contrario que la anterior, generó opiniones divididas.

Lucas y Spielberg decidieron tomar un camino mucho más oscuro para la continuación, introduciendo elementos macabros como la esclavitud infantil, el sacrificio humano o el vudú, y elevando considerablemente las dosis de violencia gráfica y con escenas sangrientas jamás vistas hasta ese momento en una película de aventuras supuestamente para todos los públicos. Imágenes espeluznantes como un banquete con platos como sopa de ojos o sesos de mono, un enemigo siendo aplastado por un torno de piedra o el terrorífico villano, Mola Ram, sacándole el corazón con la mano a una víctima, contribuyeron a la creación de una nueva clasificación por edades en Estados Unidos, la PG-13

A pesar de ser considerada inferior a la primera entrega, a día de hoy, El templo maldito se ha revalorizado considerablemente gracias a la nostalgia. Si bien es cierto que la película es excesiva y supone un caso claro de secuela que apunta más alto y acaba pasándose de la raya, actualmente la recordamos con cariño gracias precisamente a su retorcida imaginación, su humor y su brutalidad. Por no hablar de que, al igual que la primera, incluye escenas inolvidables como el prólogo en Shanghái o el enfrentamiento en el puente colgante. Ahora que Disney es la dueña de Lucasfilm, una película así no sería posible. Por ello, y porque sigue siendo extremadamente divertida y apasionante, El templo maldito es una reliquia mágica de un tiempo irrecuperable.

Lucasfilm/Disney

INDIANA JONES Y LA ÚLTIMA CRUZADA (1989)

El criticado exceso de El templo maldito empujó a Lucas y Spielberg a dar un paso atrás y volver a los orígenes con la tercera película de la saga. Indiana Jones y la última cruzada abandonaba el gore y regresaba a la aventura clásica y la búsqueda de tesoros que había inspirado a sus creadores. La mayor novedad de la película fue la incorporación de Sean Connery como el padre de Indiana Jones, Henry Jones Sr., con quien Harrison Ford desarrolló una química estupenda.

La idea de que la tercera entrega de la saga girase en torno a la reconciliación de Indy con su padre fue de Spielberg, mientras que la búsqueda del Santo Grial fue sugerencia de Lucas. Ambos elementos combinados dieron lugar a una película ingeniosa, trepidante y llena de secuencias de acción excelentes con la que Spielberg se quitaba el mal sabor por las malas críticas de El templo maldito.

La tercera parte fue concebida como un final de trilogía y una “disculpa” a los fans que habían quedado decepcionados por la anterior, y al retomar el estilo de En busca del arca perdida, consiguió cerrar la saga con buena nota, convirtiéndose en la cinta más taquillera de 1989 a nivel global, con 437 millones de euros recaudados en todo el mundo (de nuevo, sin contar inflación; BoxOfficeMojo). Y aunque no tan buenas como las de En busca del arca perdida, sus críticas fueron más positivas y la mayoría coincidieron en señalar la dinámica Ford-Connery como lo mejor del film. Desde entonces, la película lleva merecidamente el título de clásico como las dos anteriores.

Lucasfilm/Disney

INDIANA JONES Y EL REINO DE LA CALAVERA DE CRISTAL (2008)

Como parecía indicar su título, después de La última cruzada, muchos fans dieron por finalizada la saga, pero ya desde 1989, tanto Lucas como Spielberg tenían intención de continuar las aventuras de Indiana Jones. Sin embargo, el proyecto de una cuarta parte tuvo que ser pospuesto indefinidamente por desacuerdos en cuanto a la historia que querían contar. A principios de los 2000, Lucas y Spielberg retomaron la idea y pusieron de nuevo en marcha la nueva secuela, que acabaría estrenándose en 2008, casi dos décadas después de la anterior.

Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal reventó la taquilla situándose como la entrega más exitosa de la saga con 728 millones de euros en todo el mundo (BoxOfficeMojo), lo cual ya demostraba el poder de la nostalgia ochentera. No obstante, la recepción del público fue muy desigual, y con el tiempo no solo no ha mejorado, sino que ha servido para clasificarla oficialmente como la peor de las cuatro. Las críticas se centran sobretodo en la elección de la temática extraterrestre para el misterio central y la aparición de Shia LaBeouf como Mutt Williams, el hijo perdido de Indy, en un intento estrepitosamente fallido de pasarle el testigo de la saga.

Lo cierto es que el recuerdo de El reino de la calavera de cristal y su impacto negativo es peor que la película en sí. Sin duda, lo que más jugó en su contra fue el paso del tiempo. La historia, que respetando la cronología original transcurría a finales de los años 50, seguía fiel al estilo de las anteriores, e Indiana Jones seguía en forma a pesar de estar bastante más mayor, pero el público había cambiado y la inocencia con la que veíamos las películas en los 80 había desaparecido. Una escena como la de Indy salvándose de una explosión nuclear escondiéndose dentro de una nevera nos habría hecho gracia entonces y no le habríamos dado más vueltas, pero para los espectadores de 2008 resultó demasiado ridícula. Es el doble filo de la nostalgia, que lo mismo proyecta la ilusión de calidad en una película o serie mediocre que nos impide disfrutar de algo porque nunca estará a la altura de lo original.

VEREDICTO

Después de este repaso a la saga seguro que es fácil imaginarse el ranking al que hemos llegado como conclusión. Como no podía ser de otra manera y a pesar de tener sus virtudes (como el regreso de Marion, la novia original de Indy), en el último puesto se encuentra El reino de la calavera de cristal. La sigue en tercera posición El templo maldito, una película única e irrepetible que guardamos en un lugar especial de nuestro corazón (nunca mejor dicho), pero que al ponerla en contexto con el resto de entregas, sale perjudicada por el exceso que practicaron Lucas y Spielberg.

En segundo lugar estaría La última cruzada, trabajo ejemplar que parecía cerrar la trilogía con aroma clásico y volviendo a los orígenes. Y en primero, por supuesto, la obra maestra con la que comenzó todo, En busca del arca perdida, aventura fundacional que sigue siendo referente para cineastas y aficionados y que está considerada como una de las cintas de aventuras más redondas de la historia. Si no la que más.

Tras la compra de Lucasfilm por parte de Disney se desveló en 2016 que había planes para continuar la saga con una quinta película. Durante un tiempo se creyó que el estudio haría reboot con un nuevo actor (Chris Pratt sonaba como candidato ideal), pero por el contrario, Indiana Jones 5 tendrá a Harrison Ford empuñando el látigo una vez más. Sin embargo, la producción ha sufrido varios retrasos y el estreno, previsto inicialmente para 2019, fue recientemente pospuesto hasta 2022 debido a la crisis del coronavirus. Además, se anunció que por primera vez, Spielberg no se encargaría de dirigirla, con James Mangold (Logan) como sustituto. 

Esto no ha hecho sino añadir más incertidumbre a una película que ya de por sí despertaba muchas dudas entre un público que no la considera necesaria. La edad de Ford (que cumple 80 años en 2022) y el daño que causó El reino de la calavera de cristal en la saga están entre las causas del recelo que muchos sienten ante la idea de una nueva película de Indiana Jones. El mundo ha seguido cambiando a ritmo vertiginoso desde 2008 y aunque la nostalgia está de moda, el público es cada vez es más exigente y no le vale cualquier cosa (los fracasos de los reboots de Cazafantasmas, Terminator o Los ángeles de Charlie lo demuestran). Es decir, van a tener que esforzarse mucho para reconquistar a la audiencia, sobre todo después de que la nueva trilogía de Star Wars dejara a muchos fans con mal sabor de boca y resentidos con Disney y Lucasfilm.

Pase lo que pase, las tres primeras películas son tan sólidas, que Indiana Jones permanecerá en nuestro recuerdo como uno de los héroes más emblemáticos de la pantalla grande. Indy es responsable de que muchos soñáramos con ser cineastas, y también de que nos hiciéramos una idea totalmente equivocada de la profesión de arqueólogo. Su influencia en el cine y en la cultura popular es evidente, pero lo más importante es cómo Lucas y Spielberg dispararon la imaginación de millones de personas en todo el mundo, erigiéndose como los arquitectos de nuestros sueños. La aventura clásica ya no funciona como antes y replicar esa sensación en 2022 va a ser una tarea difícil, por no decir imposible, pero quién sabe, quizá obren el milagro. De lo que estoy seguro es de que, cuando vuelva a ver esa silueta con fedora y oír el sonido del látigo, aunque sea por un momento, volveré a ser niño.

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