¿Cuánto sabe nuestro "Goku" Damián Quintero de 'Dragon Ball Z'?

·2 min de lectura
Photo credit: Fernando Roi
Photo credit: Fernando Roi

Después de cambiar el karategui blanco por una especie de keikogui naranja –no más palabras técnicas en japonés, prometido– y entregarse a todo lo que se le pidió en la producción, desafío en peluquería incluido, el tema de transformar a Damián Quintero en Goku no se queda solo ahí: se dejó granar un vídeo que hemos titulado "¿Cuánto sabe nuestro "Goku" Damián Quintero de 'Dragon Ball Z'?". Ya se pueden imaginar.

Es verdad que no se lo hemos puesto muy fácil que digamos, desde año del estreno, número de capítulos, los poderes de Goku, la edad que tendría, lo que duran sus peleas icónicas, y por supuesto, qué significa originalmente Son Goku. Todo un derroche de facultades para comprobar si es tan fan como nos dijo en la entrevista.

Son Goku, uno de los referentes del karateca, medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Tokio en la modalidad de kata individual, y seguidor de la serie animada Bola de Dragón. “Estaba enganchado, aunque me hice mayor y lo dejé. Hay tantísimas temporadas y capítulos que es imposible. Yo soy más del original, cuando Goku iba a entrenar con su maestro, porque me recuerda un poco a lo que hacía yo de pequeño cuando empecé a ir a kárate”, recuerda.

Así que para completar el círculo, y de paso hacer retrospectiva de su carrera, el malagueño ha tenido a bien dejarse caracterizar. “Lo hemos pasado muy bien. He tenido que gritar bastante, estoy un poquito afónico, pero nada grave. Vamos a ver los memes que salen...”, cuenta con una sonrisa y sin margen para el arrepentimiento.

Sin saber muy bien qué fue antes, si el huevo o la gallina (su pasión por el kárate o el interés en la serie, ambas cosas llegaron a su vida hacia los seis años), sí está claro que “hay similitudes de movimientos, técnica, la relación maestro-alumno, y todos los valores que transmite mi deporte. Al final buscas lo que te atrae, y, en este sentido, si te enganchas a unos dibujos que hacen ciertas cosas, tal vez también las buscas fuera”. Incluso si se trata de representar una onda vital, Damián lo tiene fácil: “Hay momentos. Hay un kata que hago que inicia parecido, pero después no sale tanto brillo”.