La familia real británica acusa en privado a Netflix de inventarse detalles de Diana de Gales en 'The Crown'

Cine 54
·6 min de lectura

Desde que The Crown comenzara su andadura en Netflix sabíamos de sobra que las cosas podrían ponerse peliagudas cuando llegara la hora de contar el capítulo de Diana de Gales. Si bien la serie fue retratando la historia de la reina Isabel II con respeto y tacto a lo largo de las primeras temporadas, centrándose sobre todo en el carácter, madurez y entrega total de la monarca, era evidente que la cuarta temporada iba a cantar el Gordo con la entrada de Lady Di a la vida de la familia real británica.

Y el gigante streaming no se ha dejado nada en el tintero. La soledad de la joven Diana, la bulimia, el engaño de Carlos y el rechazo de la familia a la atención mediática que se roba la princesa son algunas de las pinceladas que rodean al personaje que interpreta Emma Corrin. Y al parecer a la familia real no le está gustando nada.

Des Willie, Netflix
Des Willie, Netflix

Si hay una temporada que podría haberse tomado más licencias creativas que ninguna otra en toda la andadura de The Crown en Netflix, esa sería la cuarta temporada. ¿Siguió Carlos manteniendo un affaire con Camilla en sus primeros años de matrimonio con Diana? ¿Fue verbalmente agresivo con ella? ¿La amenazó el príncipe Felipe cuando Diana sugirió abandonar a su esposo? Pues nadie lo sabe pero la serie lo muestra de forma directa como si hubiera sucedido, mostrando así una biografía que parte más de las teorías y habladurías, que de la vida real. Pero cuando se trata de Diana y Carlos, hubo más de lo primero que de lo segundo.

Aunque ninguno de los integrantes de la familia se ha pronunciado oficialmente al respecto, fuentes cercanas a ellos han comenzado a divulgar lo que se está cociendo a puertas cerradas. Los primeros en pronunciarse fueron los amigos del príncipe Carlos que acusan a los productores de la serie de “trollear con un presupuesto de Hollywood”.

Teniendo en cuenta que la cuarta temporada no deja al heredero muy bien parado, no nos extraña que las primeras defensas que salen a la luz sean para él. Para resumirlo brevemente, la serie retrata su romance con Diana desde el principio, lo que supone capturar su relación con Camilla Parker-Bowles, su rechazo hacia Lady Di, sus inseguridad constantes y su frustración tras pasar de estar a la sombra de su madre a estar en la sombra de su joven esposa.

Según publica Daily Mail, amigos cercanos del príncipe han acusado a Netflix de explotar el dolor de la familia real a cambio de conseguir beneficios económicos mientras señalan que la serie “es una ficción presentada como realidad”. "Esto es drama y entretenimiento con fines comerciales que se realiza sin tener en cuenta a las personas involucradas, cuyas vidas son secuestradas y explotadas", dijo una fuente interna del palacio. “En este caso, es arrastrar cosas que sucedieron en tiempos muy difíciles hace 25 o 30 años sin pensar en los sentimientos de nadie. No es correcto ni justo, especialmente cuando muchas de las cosas que se muestran no representan la verdad”.

Des Willie, Netflix
Des Willie, Netflix

La cuarta temporada cuenta con 10 episodios que retratan diferentes momentos en la vida de la reina a lo largo de una década, comenzando con el asesinato de Lord Mountbatten en manos del IRA en 1979 a la salida de Margaret Thatcher del poder en 1990. Todo esto significa que la serie retrata la complicada relación entre la reina y la primer ministro, la crisis económica, la intrusión de un hombre en la habitación de la monarca, la Guerra de las Malvinas y, por supuesto, todo lo que conlleva la llegada de Diana a sus vidas.

Contar con la figura de Lady Di supone mostrar su problema de bulimia que, en la serie, lo hacen como una consecuencia a la soledad, presión y dudas que llueven sobre ella al mudarse al palacio. Además de retratar los engaños de Carlos con Camilla, su rechazo y desdén sobre su joven esposa mientras ella se ganaba el corazón del pueblo. Todo esto le da un protagonismo estelar a la figura de Diana mostrando la madurez que va cosechando con el paso del tiempo y su cambio de carácter, pasando de ser una chica que llega ingenua creyendo en cuentos de hadas para convertirse en una mujer más fuerte capaz de superar capítulos muy oscuros en su vida.

La nueva serie pinta al Príncipe y la Duquesa bajo una luz poco favorecedora, pero al menos en reality shows se admite que algunas escenas se han inventado para entretener” crítica una fuente del palacio con relación al retrato que muestra la serie sobre el affaire de Carlos y Camilla. “No hay intención de contar historias cuidadosamente matizadas, todo es muy bidimensional. Esto es trollear con un presupuesto de Hollywood. El público no debe dejarse engañar pensando que esta es una descripción precisa de lo que realmente sucedió”.

Pero no solo han salido en defensa de Carlos, sino también del príncipe Guillermo. Según otra fuente interna, al hijo de Diana “no le agradó demasiado” que la serie muestre los episodios de bulimia de su madre con escenas especificas de la joven princesa arrodillada en el retrete provocándose el vómito. “Siente que sus padres están siendo explotados y presentados de forma falsa y simplista para hacer dinero”, sentenció.

El dolor todavía está muy crudo y no ha pasado suficiente tiempo” dijo la misma fuente en relación con el retrato de Diana y Carlos. “La ficción es más atractiva que los hechos y dramatizar estos dolorosos eventos en la ruptura de un matrimonio y la tristeza de los niños es muy insensible”.

Des Willie, Netflix
Des Willie, Netflix

A todas estas críticas también se suma la biógrafa de la realeza, Sally Beddell Smith, quien aseguró que la serie es “un trabajo de ficción cuyo nivel de invención sigue creciendo”.

“Mientras las primeras temporadas eran piezas de época, la cuarta es historia reciente así que sus representaciones falsas resultan más crueles”. En su opinión, Netflix debería incluir una advertencia al inicio para dejar claro que es “un trabajo de ficción y que cualquier parecido a los seres vivos o muertos es pura coincidencia”. Es más, acusa al guionista Peter Morgan de jugar con los hechos “casi como Trump”. “Ha habido una tergiversación extrema y atroz ... Los espectadores no deben dejarse engañar. Esta es una versión de Downton Abbey de la familia real”.

Pero la biógrafa no es la única. El autor Tom Quinn experto en la familia también asegura que los detalles que rodean a la figura de Diana en la serie son “disparates” (The Sunday Express, vía The Express Informer).

En resumen, lo cierto es que no existen fundamentos oficiales que confirmen algunos de los detalles más impactantes que incluye la cuarta temporada. Como si Carlos mantuvo una relación extramatrimonial con Camilla durante sus primeros años con Diana, como sugiere la serie. Ni que haya sido verbalmente abusivo con ella como se muestra en una escena. Como tampoco existe información que confirme que Diana habría enfrentado a su futuro marido durante el ensayo de la boda en la Catedral St. Paul sobre su relación con Camilla. Lo que nos lleva a preguntarnos si los allegados a la familia real tienen razón y si Netflix debería incluir una advertencia previa que aclare si hay eventos ficticios o dramatizados, para así definir de una vez por todas si la venden como biografía o drama inspirado.

Más historias que te pueden interesar: