La paradoja de ‘El Practicante’, es lo más visto en Netflix mientras el público la critica en redes

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ATENCIÓN: este artículo contiene spoilers de la trama de El Practicante.

Desde hace unos meses ya podemos saber qué está viendo la gente en la plataforma de Netflix gracias al Top10 que ordena por número de visionados los contenidos más vistos cada día (aunque tiene truco y lo explico más abajo). Sin embargo, que una película o serie sea lo más visto no es sinónimo de éxito. Y prueba de ello es El Practicante, el thriller psicológico de Mario Casas que mientras aparece en el número uno del ranking de la plataforma, está siendo arrollada a críticas en redes sociales.

¿En qué quedamos? ¿Éxito o fracaso?

El Practicante (cortesía de Netflix)
El Practicante (cortesía de Netflix)

Suele pasar a menudo en la plataforma de Netflix. Una película o serie se cuela entre lo más visto, le damos al ‘play’ confiando en que debe haber un motivo de peso para que el público la esté viendo en masa y, al final, nos terminamos topando con la decepción de turno. En mi caso me pasa a menudo con las comedias románticas que Netflix estrena de forma periódica, pero hay muchos más casos dado que, a veces, también nos topamos con un producto de calidad como pasó con El hoyo hace unos meses. Sin dudas, el caso de El Practicante es curioso dado que está en la cima del ranking de la plataforma mientras las redes la tachan de “mala” y “malísima”.

¿Y es tan mala como dicen? Pues no. En mi opinión es un thriller psicológico entretenido e interesante. Es más, aquellos que todavía no la hayan visto les animo a leer nuestra crítica primero.

Antes de seguir merece la pena recordar que el Top10 de Netflix no se calcula en base a las producciones más vistas en su totalidad, sino en aquellos productos que fueron vistos en sus dos primeros minutos. Si un usuario supera dicho lapso, entonces cuenta como para amasar rating. De esta manera el contenido que está en el número 1 no es aquel que más veces fue visto al completo, sino el que tuvo más visionados en sus primeros dos minutos. La idea es que esta ventana de tiempo sería suficiente para generar el impacto necesario que ayuda a un usuario a decidir si seguir viendo o no. Sin embargo, dos minutos no siempre son suficientes y terminamos apagando tras ver media hora o media película. Quizás incluso la dejamos encendida pero no estamos viéndola, pero ya ha contado como visionado para el ranking. Es por ello que decir que una película o serie que esté en el Top10 de Netflix sea sinónimo de éxito es un tanto equivocado. O al menos no tan preciso como nos gustaría.

Si bien debemos recordar que no todos los espectadores que ven contenido de Netflix vuelcan su opinión en Twitter, hay varias fuentes que nos confirman que el público no está respondiendo tan bien a la idea a pesar de ser la número uno del ranking mencionado.

La peor película de Mario Casas”, “mala”, “tóxica” o “mierda” son algunas de las definiciones que podemos encontrar en Twitter mientras que RottenTomatoes acumula un desaprobado del público del 36% y un 5.6/10 en iMDB.

Sin embargo, no podía estar más en desacuerdo. Como decía en un principio, no podemos generalizar que El Practicante no esté gustando dado que no todos los usuarios comparten su opinión en redes -y es cierto que podemos encontrar varios comentarios positivos en Twitter (aunque son los que menos)- pero un vistazo a la red del pajarito y las webs mencionadas nos dan la pauta de que la reacción no está siendo la que debería.

Y digo debería porque El Practicante es una buena película. Al menos en mi opinión como crítica de cine. Llama la atención que muchos tuits pidan que alguien les explique el significado del final, y aun así la tachen de “mala”, mientras otros critican la actuación de sus protagonistas o cuestionan la relación de ambos al inicio de la historia.

En resumen, El Practicante cuenta la historia de Ángel, un paramédico psicópata que se queda parapléjico tras sufrir un accidente de tránsito mientras iba atendiendo a un paciente en la ambulancia. Su personalidad fría, antisocial y manipuladora se revela desde el primer minuto de la película, y la tragedia sufrida no hace más que acentuar su necesidad de control para obtener su propio beneficio. Manipula a su novia Vanesa (Déborah François) hasta que es descubierto y ella lo abandona, comenzando una espiral obsesiva que crece al descubrir la traición de la chica, quien comienza una relación con el compañero de trabajo que conducía la ambulancia el día del accidente. La joven inicia una nueva vida con el hombre, cumpliendo todos los sueños que no podía cumplir con Ángel. Para él es la traición más grande y decide secuestrarla, forzándola a base de inyecciones epidurales a mantenerla a su lado.

He visto muchos tuits que critican la relación que el personaje tiene con Vanesa (Déborah François), cuestionando por qué estaban juntos en un principio, qué veía ella en él, etc. Pero básicamente estamos ante un protagonista oscuro, el villano de la historia. Ángel es un psicópata clínico, no es un hombre que se obsesiona con su pareja tras la tragedia como dicen algunos comentarios. Ángel manipula desde el primer minuto de metraje. No le dice a su pareja que no puede tener hijos, intentando hacerle creer que el problema es de ella. No dice a nadie que se lleva trofeos de los accidentes que asiste, hace que Vane se sienta culpable cada vez que hace algo propio de su vida. Es un maestro manipulador.

El Practicante (cortesía de Netflix)
El Practicante (cortesía de Netflix)

Llama la atención también los comentarios que señalan la “mala actuación” de sus protagonistas, cuando Mario Casas hace un trabajo impecable como sociópata. Quizás algunos se esperaban un thriller con una transformación de protagonista a villano más evidente, pero no es lo que El Practicante nos cuenta. El actor español hace un gran trabajo en adaptarse a la representación física de interpretar a una persona discapacitada pero, sobre todo, en plasmar la frialdad de un psicópata en las expresiones de su rostro. La falta de empatía y las emociones fingidas que conlleva ser manipulador están presentes en cada una de sus secuencias, manteniendo una actuación tan cuidada que resume una de las mejores de su carrera.

Es cierto que su final -que no voy a describir en caso que aún no la hayas visto- deja un sabor de boca amargo, muy parecido al que nos dejaba El regalo en 2015. Y ese es su popósito, dejarnos boquiabiertos cuestionando sus intenciones.

Dicen que para gustos están los colores, y que te guste o no El Practicante depende de cada uno. En mi opinión, es un thriller psicológico entretenido, de grandes actuaciones y una trama poco original pero que no deja de ser efectiva (su historia nos recuerda mucho a El coleccionista de William Wyler de 1965).

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