Los familiares de las víctimas de 'El destripador de Yorkshire' critican a Netflix por su nueva serie sobre asesinos

Valeria Martínez
·4 min de lectura

El género true crime acaba de sumar otra miniserie más a su sección en el catálogo de Netflix tras el estreno de El destripador de Yorkshire, una historia de cuatro capítulos que relata los asesinatos que durante los años 1975 y 1980 mantuvieron en vilo a las mujeres del norte de Inglaterra. Sin embargo, a tan solo unas horas de su lanzamiento está recibiendo duras críticas por parte de los familiares de las víctimas que murieron cruelmente en manos del asesino protagonista.

Imagen de El destripador de Yorkshire (Netflix)
Imagen de El destripador de Yorkshire (Netflix)

El destripador de Yorkshire aterrizó en la plataforma del gigante streaming el pasado miércoles 16 de diciembre, retratando con cada episodio la histeria colectiva vivida en la zona norte de Inglaterra ante un asesino en serie de mujeres, en su mayoría madres y prostitutas, y una investigación policial que no parecía encontrar pistas ni claves para dar con el criminal. Nadie se sentía a salvo, ni siquiera los hombres cercanos a cada víctima.

La serie relata los crímenes y analiza el contexto de la era, en una Gran Bretaña sumida en la desindustrialización, cambios políticos, crisis económica y misoginia, unos factores que fueron clave para explicar por qué el cuerpo policial tardó tanto en encontrar al asesino, a pesar de haber pasado a la historia como la mayor persecución policial del país. Es más, a pesar de haberlo entrevistado en nueve ocasiones sin apresarlo.

Finalmente lo arrestaron en 1981 por conducir un coche con patente falsa. Se llamaba Peter Sutcliffe y confesó ser el responsable de las muertes porque la voz de Dios le había dado la misión de asesinar a prostitutas. Su modus operandi era directamente apuñarlas y, en algunos casos, las desmembraba. Fue sentenciado a veinte cadenas perpetuas en 1981 y murió el pasado 13 de noviembre de 2020 a los 74 años tras negarse a recibir tratamiento para tratar la Covid-19, aunque sufría de otros problemas de salud, según BBC.

Y ahora, más de cuarenta años después de los crímenes, los familiares de las víctimas critican a Netflix por el retrato de la historia y, sobre todo, por el título elegido que, según ellos, creen que podría incitar a otros asesinos a repetir las atrocidades cometidas por el asesino.

Imagen de El destripador de Yorkshire (Netflix)
Imagen de El destripador de Yorkshire (Netflix)

Sutcliffe pasó a la historia criminal de su país como el Yorkshire Ripper, al ser comparado con Jack The Ripper, el asesino en serie de Londres. Un apodo que se traduciría tal y como Netflix tituló la serie en España, El destripador de Yorkshire. Sin embargo, en su versión original tan solo la titularon The Ripper, es decir, El destripador.

Los familiares de las víctimas han condenado el título de la miniserie criticándolo de glorificar los asesinatos mientras acusan a Netflix de jugar con el sensacionalismo al cambiar dicho título, que originalmente iba a ser Once upon a time in Yorkshire (Érase una vez en Yorkshire) por otro más directo y macabro como The Ripper (El destripador).

En una carta firmada por las familias de siete de las víctimas de Sutcliffe aseguran que el título de la miniserie “glorifica la brutal violencia de Peter Sutcliffe y le da status de estrella que no merece” mientras piden al público que “recuerde que la palabra ripper se refiere a destripar la carne y el uso repetido de la frase es irresponsable, insensible e insulta el legado de nuestras familias, madres y abuelas”. El hijo de una de las primeras mujeres asesinadas, Richard McCann -que tenía 5 años en el momento de su muerte- señala que el títuloposiblemente pueda inspirar al próximo asesino en serie”, según publican medios británicos que recogieron la carta, como The Telegraph.

Imagen de Richard McCann en El destripador de Yorkshire (Netflix)
Imagen de Richard McCann en El destripador de Yorkshire (Netflix)

Curiosamente, varios de esos familiares formaron parte del proyecto, prestándose a dar testimonio ante las cámaras, y ahora, tras descubrir el cambio del título, se arrepienten. Lo dijo McCann en una entrevista para BBC Radio 2, asegurando que se siente “devastado” y “decepcionado” y que la productora no les dio la opción de objetar al cambio. Afirma que de haber sabido que éste sería el título, no habría participado (vía Daily Mail).

Acostumbrados a polémicas como sucedió con Por 13 razones o Guapis más recientemente, Netflix respondió enseguida a través de la revista Hello!, asegurando que la serie “es una reexaminación sensible de los crímenes dentro del contexto de la Inglaterra a finales de 1970s […] La serie tiene en el centro las historias de las mujeres que murieron”.

Y lo cierto es que tras comenzar a verla, la miniserie parece plantarse en un punto intermedio. Ni es necesariamente reveladora ni recurre al sensacionalismo violento como otras series del género, sino que analiza todo el caso desde un punto de vista bastante neutral, diseccionando principalmente la ineptitud policial.

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