Llueven las críticas a 'Élite' por fichar a "influencers" en lugar de actores experimentados

En apenas dos años, Élite logró sumar una legión de fans en 190 países coronándose como uno de los fenómenos españoles más internacionales de Netflix. Sin embargo, no todos están contentos con las últimas novedades anunciadas por la serie.

¿Por qué? Básicamente porque el gigante streaming anunció el fichaje de los rostros que se sumarán a la cuarta temporada para representar a los novatos de Las Encinas… y varios nombres no han ha gustado nada (de nada). De esta manera, son muchos los usuarios que están criticando que hayan optado por fichar a “influencers” o personajes de moda cuando existen cientos de jóvenes estudiando arte dramático dispuestos a cumplir el mismo sueño.

Daniela, Pol, Carla y Manu (cortesía de Netflix)

¿Quiénes son los afortunados? Andrés Velencoso, Manu Ríos, Carla Díaz, Martina Cariddi, Pol Granch y Diego Martín, seis personajes que se cruzarán con los veteranos que regresan a la serie: Miguel Bernardeau (Guzmán), Itzan Escamilla (Samuel), Arón Piper (Ander), Omar Ayuso (Omar), Claudia Salas (Rebeca) y Georgina Amorós (Cayetana).

El aluvión de críticas destaca, entre bromas, memes y opiniones más fuertes, que hayan contratado a personajes como Pol Granch y Manu Ríos a quienes muchos internautas reconocen más por su labor como influencers que como actores. Por su parte, Pol Granch ha sacado un álbum de 13 canciones titulado Tengo que calmarme y suma más de 245 mil seguidores en Instagram, mientras Ríos también es músico e influencer con más de 5 millones de fans en la misma red social.

A su vez, son muchos los usuarios de Twitter que dicen ser actores o estar estudiando para serlo, volcando su decepción al ver que Netflix ficha a personajes con otro tipo de currículo para rellenar los puestos que ellos mismos sueñan conseguir algún día.

Mientras que otros critican la polémica con humor a través de memes, vídeos y comentarios más hilarantes.

¿Y los demás fichajes? Pues Andrés Velencoso no lo metemos en el saco porque hace tiempo que lleva escalando posiciones como actor. Así como Diego Martín que ha pasado por Velvet, Aquí no hay quien viva y muchos programas más, y hasta ha hecho sus pinitos en el terreno internacional en series como El alienista. ¿Y el resto? Pues lamento romper el globo a quienes quieran sumarse a las críticas, pero lo cierto es que la gran mayoría de fichados han trabajado como actores, solo que en algunos casos las facetas influencers son más conocidas.

Carla Díaz se define como actriz en su perfil de Instagram y si observamos su currículo, lleva haciendo televisión desde 2009 cuando debutó en un episodio de Águila Roja, pasando también por Punta Escarlata, Tierra de lobos, El Príncipe y otras. Martina Cariddi estudió interpretación con Cristina Rota y se ha formado en otros centros, e hizo breves apariciones en películas como El guardián invisible y Mientras dure la guerra, además de estar en un episodio de Cuéntame.

Y así llegamos a los dos nombres más criticados, Manu Rios y Pol Granch. Pues el primero también hizo sus pinitos como actor en cinco episodios de El chiringuito de Pepe en 2014, pero desde entonces no ha vuelto a ponerse delante de una cámara que no sea para sus redes sociales. El segundo es el único que llega a Élite sin experiencia como actor, su única prueba con las cámaras fue cuando participó en Factor X en 2018.

Carla Díaz, Manu Rios, Pol Granch y Martina Cariddi (cortesía de Netflix)

No es por defender los fichajes ni dejar de hacerlo, pero si vamos a opinar mejor hacerlo con toda la información disponible. Es cierto que la mayoría de actores originales de la serie ya venían haciendo sus pinitos como intérpretes, pero no todos. Y ahí están, arrasando en todo el mundo. Es el caso de Omar Ayuso que apenas había tenido una breve aparición en El continental cuando pasó a interpretar a Omar Shanaa en Élite.

De todos modos… si hablamos de una serie como Élite ¿realmente importa la experiencia o los estudios artísticos? Es decir, no estamos ante una obra maestra del arte dramático ni de escenas que requieran de actores que recurran al “método” para meterse de lleno en sus papeles. Ni de diálogos difíciles ni secuencias de alta carga dramática. Sino que estamos ante una serie que apela a un target en particular: el que utiliza el nicho de los influencers -Instagram, Tik Tok, Snapchat- como medio de comunicación constante. Ese mismo target conoce a los personajes fichados -de ahí que el aluvión de críticas haya sido tan rápido- y por ende, la serie ya tiene ventaja a la hora de captar la atención de ese mismo tipo de consumidor que busca desde un principio. Ya sea para ver cómo lo hacen en la serie o porque los sigan en redes sociales, el propósito comercial está cumplido.

Se desconoce cuándo llegará la cuarta temporada, sobre todo con los retrasos provocados por la pandemia de Covid-19, pero, en teoría, sería a lo largo de 2021.

Más historias que te pueden interesar: