Crítica: Luis Tosar brilla en 'Quien a hierro mata', un paseo por el rencor, las drogas y el amor en su estado más puro

PUNTUACIÓN: 89/100

Por Teresa Aranguez.- El terror ha vuelto a convertirse en el mejor aliado de Paco Plaza. Y no precisamente porque su nueva película, Quien a hierro mata, pertenezca a ese género que tanta satisfacción y renombre le ha dado, sino por la fuerte temática que aborda y que tantas víctimas mortales dejó en el camino allá por los 80 y 90 en Galicia.

Imagen promocional de Luis Tosar en Quien a hierro mata (©LucíaFaraig, cortesía de Sony Pictures España)

De la mano mágica de Luis Tosar, o mejor dicho Mario, el personaje central de esta historia al que da vida el gallego, nos adentramos en el tenebroso mundo del narcotráfico, como ya en su momento hizo la serie Fariña (Antena 3). Eso sí, con otro estilo, otro ángulo y otro propósito. De la noche a la mañana, este hombre bueno, con una vida normal y un carácter afable abandonará su lado angelical para sacar ese demonio que de forma magistral la cinta demuestra que todos llevamos dentro.

¿Quién no ha sentido alguna vez unas ganas irremediables de vengarse por algo (aunque haya sido pura fantasía)? Como espectador uno se debate constantemente entre el bien y el mal, entre lo justo y lo injusto, entre lo que debo y quiero. La culpa de que el personaje y nosotros los espectadores nos sintamos al filo del precipicio la tiene Antonio Padín, magistralmente interpretado por el fallecido Xon Cejudo, el Dios narco que se ve obligado a salir de cárcel donde cumple una dura condena por padecer una enfermedad degenerativa.

Es aquí donde comienza la gran pesadilla de Mario, cuyas sombras de un pasado muy doloroso en su familia llegan para arrancarle de cuajo esa vida de color de rosa donde está felizmente casado y espera un hijo. El destino, otro de los invitados en esta cinta, le pone a prueba y le juega una de esas malas pasadas a las que nadie está exento. Para que nos entendamos, de joven fue testigo de los estragos que dejó la droga en su joven hermano, la dama blanca, comúnmente llamada heroína, le arrebató la vida y un futuro lleno de cosas bonitas.

Imagen promocional de Quien a hierro mata (Cortesía de Sony Pictures España)

Ahora Mario, trabajador de la residencia de ancianos donde llega el mayor culpable de tantas futuros rotos y sueños incumplidos, tiene que cuidar, mimar y animar al verdugo de su desaparecido hermano. Muy fuerte, tan fuerte que hasta el propio Tosar aseguró que se lo pensó dos veces nada más leer el guión de Juan Galiñanes y Jorge Guerricaechevarría. Esperaba su segundo hijo en la vida real, una nena para ser exactos, pero al tipo duro del cine se le encogió el corazón con este drama que le sonaba familiar.

Él no perdió a su hermano, pero como buen gallego conoce la historia gris de sus mares y puertos, el daño que dejó la droga y las vidas que se llevó demasiado pronto. Así que tuvo sus dudas antes de dar el sí. Cuando lo hizo, Paco Plaza vio la luz pues sabía que con Tosar a bordo podría permitirse el lujo de hacer cosas que con nadie más se habrían logrado. Su mirada intensa, su carácter, su voz poderosa, su aire misterioso y ese no sé qué han permitido que este thriller roce casi la perfección.

El director de la saga terrorífica [REC] y Verónica puede sentirse orgulloso porque ha dado el do de pecho. Como era de esperar, el valenciano ha hecho magia nuevamente en una película, así como sólo un ilusionista es capaz. Porque de repente, entre tanto dolor, oscuridad y resentimiento, cuando lo damos todo por perdido y uno toca fondo, nos sorprende con el milagro de la vida y sus encantos, nos hace volver a la niñez y recuperar la ilusión de aquellos maravillosos años.

Por primera vez en el cine español se muestra un parto en vivo y en directo, así, sin filtros ni censura, tal cual. Un parto que como es natural hizo esperar a todo el equipo horas para poder grabar la llegada al mundo del bebé. Pero valió la pena porque, de repente, todas las sombras se convierten en luces, todos los miedos desaparecen y uno se quiere comer el mundo, al menos por un ratito.

Pero para entenderlo hay que verlo. Desde este 30 de agosto los cines ya cuentan con Quien a hierro mata, donde hasta el título es original y tiene su intríngulis. Según dicen la expresión procede de un pasaje de la biblia, y es primo hermano del también ‘Ojo por ojo, diente por diente’. Aunque eso ya es otra historia. Yo que vosotros no me la perdía. Dos cosas están aseguradas, el dolor y el amor. Tú decides.

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