'En el corredor de la muerte': Miguel Ángel Silvestre sentencia su talento con la mejor actuación de su carrera

PUNTUACIÓN: 85/100

El próximo 13 de septiembre estará disponible completa bajo demanda en Movistar+ En el corredor de la muerte, una historia que te toca la fibra desde el minuto uno y con un Miguel Ángel Silvestre brillante.

Copyright: Diego López Calvin - Bambu Producciones - Cortesía de Movistar+

Esta potente serie está basada en la novela homónima de Nacho Carretero quien también nos enganchó con Fariña, adaptada a la pequeña pantalla y emitida en Antena 3 en 2018. El periodista, junto a Fran Navarro, Ramón Campos, Gema R. Neira y Diego Sotelo, es el responsable del argumento de esta producción cuyos guiones se escribieron mientras arrancaba el último juicio contra Pablo Ibar, coincidiendo además con el vigesimoquinto aniversario de su encarcelación.

La ficción, con sello de Bambú Producciones y bajo la dirección de Carlos Marqués-Marcet -que tras estrenar este 2019 su tercer largometraje se pone por primera vez a los mandos de una serie de televisión- cuenta con cuatro episodios de aproximadamente 50 minutos de duración que reconstruyen la realidad y nos permiten entender el caso de Pablo Ibar y hasta sentirnos identificados con el dolor del protagonista y de su familia, indignada porque nunca hubo pruebas concluyentes que demuestren su culpabilidad.

EL DRAMA DE PABLO IBAR

En el corredor de la muerte es una serie diferente por el simple hecho de que mientras estás visionando los capítulos te das cuenta de que el protagonista real de esta historia aún sigue entre rejas. Y es que Pablo Ibar, el sobrino de José Manuel Urtain -icono del boxeo español en los setenta- ha pasado la mitad de su vida condenado a muerte en Florida por un triple asesinato que asegura que no cometió.

La serie se apoya en escenarios recreados en Panamá para acercarnos al Miami de los noventa cuando el drama se instaló en la vida de Pablo Ibar. El 27 de junio de 1994 los cuerpos de Casimir Sucharski, propietario de un club nocturno de Miami, y de Sharon Anderson y Marie Rodgers, dos de las bailarinas que trabajaban allí, aparecieron acribillados a tiros en el domicilio del empresario.

Una cámara de seguridad grabó a dos personas y aunque la calidad de las imágenes (borrosas y en blanco y negro) resultó deficiente, un agente de policía encargado de la investigación aseguró reconocer el rostro de Pablo Ibar, que por entonces tenía 22 años y había sido detenido recientemente por un robo menor, como uno de los autores de las tres muertes. A pesar de que ninguna prueba concluyente incriminaba al protagonista de la ficción, éste fue condenado a la pena capital por el triple asesinato.

El primer juicio fue celebrado entre mayo de 1997 y enero de 1998 y finalizó sin un veredicto unánime por lo que fue declarado nulo. En 1999 se abrió un segundo juicio, que también fue invalidado debido a la detención del abogado de Pablo Ibar que había sido acusado de agredir a su mujer embarazada. El tercer juicio se celebró en el año 2000 y el protagonista de la historia fue hallado culpable y condenado a muerte. Así, fue trasladado al corredor de la muerte donde permaneció hasta 2016, cuando el Tribunal Supremo de Florida anuló la sentencia por las numerosas irregularidades del caso.

Tras esta sentencia, y teniendo en cuenta que era el único español que había sido condenado a muerte en Estados Unidos, en 2001 se llevó a cabo una campaña política en nuestro país en la que se llegó a involucrar el Ministerio de Asuntos Exteriores, el Gobierno Vasco y la Diputación de Guipúzcoa. Asimismo se creó la Asociación contra la Pena de Muerte Pablo Ibar para lograr un proceso judicial justo y apoyar económicamente a la familia ya que los gastos de la defensa han sido cuantiosos.

En el cuarto juicio, celebrado el 23 de mayo de este mismo año, un jurado formado por doce miembros halló de nuevo culpable del triple asesinato a Pablo Ibar a pesar de la buena labor de la nueva defensa y de que las pruebas de su inocencia parecían firmes. Eso sí, aunque la fiscalía pedía la pena de muerte el protagonista de esta historia consiguió librarse. Aunque no de la cadena perpetua. En este punto, la defensa anunció que recurriría la sentencia por lo que a Pablo Ibar le queda un largo proceso por delante.

Por tanto, durante tres lustros, y a la espera de su ejecución, Pablo Ibar ha luchado por demostrar su inocencia. Actualmente el protagonista ha estado en un Centro de Clasificación en el sur de Florida como paso previo para ser destinado a la cárcel donde cumplirá la cadena perpetua a la que ha sido condenado.

(©Movistar+)

Narrar este caso real no es fácil pero En el corredor de la muerte está a la altura, con la calidad y respeto que merece esta trama. Nos encontramos ante una serie cuidada y con un ritmo perfecto que mantiene a raya el dramatismo y la emoción. Es uno de los títulos más realistas de los últimos tiempos y no sólo porque aúna dos idiomas sino porque consigue que los espectadores entendamos este caso, que ha dado la vuelta al mundo sin que conozcamos realmente todos los detalles, sintiendo el proceso judicial junto al preso y sus seres queridos.

En este sentido, más allá de la estética, es el tono el que marca esta producción basada en un caso tan mediático. Así, se arriesga en la forma de narración hasta el punto de que resulta casi imposible no ponerse del lado del hispano-estadounidense porque se muestra sin contemplaciones su sufrimiento, su impotencia y, en definitiva, su dolor, ante tal odisea judicial que se vio lastrada en los primeros juicios por la labor del letrado Clay Monroe que en la ficción es interpretado por Ben Temple.

EL PAPELÓN DE MIGUEL ÁNGEL SILVESTRE

En el corredor de la muerte sentencia la mejor actuación de Miguel Ángel Silvestre confirmando que es uno de los mejores intérpretes españoles de su generación. Tras su paso por Sense 8 y Narcos el de Castellón ha regresado a la ficción nacional dando buena muestra de su capacidad camaleónica delante de las cámaras que hace una década ya manifestó con su papel de Duque en la serie de Telecinco Sin tetas no hay paraíso y posteriormente con su rol de Alberto Márquez en Velvet de Antena 3.

A través de planos milimétricamente pensados y favorecido por una luz perfecta en cada escena descubrimos a un Miguel Ángel Silvestre que logra mimetizarse por completo con el preso, replicando su forma de hablar y reproduciendo al milímetro asfixiantes escenas en el corredor de la muerte que dan buena muestra de que al protagonista le han robado su libertad y que ha tenido que crecer y madurar entre rejas.

(©Movistar+)

Cabe destacar que el casting de En el corredor de la muerte funciona al completo gracias a la comunión de rostros muy conocidos en nuestro país con otros de menor gancho hasta ahora que contribuyen a que nos creamos esta historia. Así, hay que mencionar también el gran trabajo de Marisé Álvarez con la que es imposible no identificarse desde el primer minuto. Y es que la actriz puertorriqueña encarna a Tanya Quiñones, la novia de Pablo Ibar en el momento del crimen que siempre ha asegurado que la noche de los hechos se encontraba con su pareja. Con el paso de los años, en abril de 1998, acabó casándose con el protagonista estando ya en prisión, mostrándonos una de las mejores historias de amor jamás vistas en la pequeña pantalla. Es además quien consiguió en 2011 que Nacho Carretero se interesara por este caso y escribiera el libro en el que se basa la nueva producción original de Movistar+.

Quien tampoco ha dejado de luchar por la libertad de Pablo Ibar es su progenitor, Cándido, un pelotari vasco interpretado cabalmente por Ramón Agirre que emigró a Florida en los sesenta para probar suerte porque en esa época eran famosos los Jai Alai, unos frontones en los que se jugaba a la pelota vasca, una pasión inculcada a su primogénito que también despuntaba en este deporte. Este padre está decidido a sacar a su hijo de la cárcel cueste lo que cueste, al igual que su madre, Cristina Casas, ya fallecida e interpretada por la actriz cubana Laura de la Uz, y Michael, el hermano del protagonista, que es encarnando por el actor catalán Pau Poch al que recordamos por su trabajo en la serie Merlí.

UNA SERIE CON CRÍTICA SOCIAL

En el corredor de la muerte es en toda regla una denuncia social: primero al racismo existente hacia los hispanos en Estados Unidos y segundo al enmarañado sistema de ese país. Si bien cada capítulo arranca con los buenos propósitos de los distintos presidentes de Estados Unidos, lo cierto es que este sueño americano se esfuma cuando comprobamos el drama real del protagonista de esta historia y de su familia. Y es que la serie ahonda de igual manera en el sufrimiento de los padres de Pablo Ibar que entregan literalmente su vida por defender la inocencia de su hijo, aun sabiendo que sin dinero su condena se convertiría en una pesadilla.

(©Movistar+)

Esta serie es otro ejemplo claro que nos recuerda que hay que recurrir más a la ficción para llegar a la verdad. Y es que esta historia no es el primer título que se basa en mediáticos casos judiciales estadounidenses puesto que anteriormente se lanzó el documental Making a Murderer que denunció las irregularidades durante el proceso judicial de Steven Avery quien pasó 18 años en prisión por una sentencia errónea por agresión sexual. También cabe recordar The Jinx, el documental seriado de HBO que sirvió para reabrir el caso de Robert Durst quien, por cierto, fue condenado tras la emisión del último capítulo de la producción. En esta misma línea de partir de hechos reales también se lanzó Así nos ven. Se trata de una miniserie de Netflix que ficciona el caso de los jóvenes afroamericanos y latinos de Harlem conocidos como Los cinco del Central Park que fueron condenados por un crimen que no cometieron.

El lanzamiento de esta historia en Movistar+ demuestra además que la cárcel no asusta a la televisión. Durante los últimos años se ha mostrado fascinación por el drama carcelario produciéndose varias series que se desarrollan entre rejas como Prison Break, Orange Is the New Black, Oz, y aquí en España Vis a vis que sirvió como título de denuncia social y que ha propiciado la puesta en marcha de un spin-off centrado en los personajes de Maggie Civantos y Najwa Nimri.

Aviso: En el corredor de la muerte apunta a revelación de la temporada porque es una serie que plantea una historia humana de supervivencia que aún no ha escrito su desenlace y que nos hace replantearnos si preferimos que haya un asesino suelto o un inocente muerto. Es también el calvario de una familia que nunca se ha rendido en su causa porque, de alguna manera, ha pasado en el interior de esa celda los mismos años que el reo.

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Imágenes: ©Movistar+