El imperio económico de Cristina Pedroche más allá de la televisión

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Como si ya fuera una tradición más de la Navidad, Cristina Pedroche retiene cada 31 de diciembre a gran parte de los espectadores frente a la pequeña pantalla para descubrir el estilismo elegido por la presentadora para dar las 12 Campanadas. Esta vez, de nuevo junto a Chicote y de nuevo dejando a más de uno con la boca abierta (con muchos halagos y unas cuantas críticas de los habituales haters) con el vestido creado junto al estilista Josie.

MADRID, SPAIN - NOVEMBER 26: Cristina Pedroche presents Intimina's results of a survey about menstruation at Margarete Studio on November 26, 2020 in Madrid, Spain. (Photo by Pablo Cuadra/FilmMagic)
MADRID, SPAIN - NOVEMBER 26: Cristina Pedroche presents Intimina's results of a survey about menstruation at Margarete Studio on November 26, 2020 in Madrid, Spain. (Photo by Pablo Cuadra/FilmMagic)

Pero más allá de este momento (momentazo) televisivo y de su trabajo como colaboradora en Zapeando, Cristina Pedroche es una mujer de negocios que se ha ido haciendo un hueco con su inteligencia y buen ojo para el mundo empresarial dentro del sector. Y lo hace con conocimiento de causa y metiéndose de lleno en todo lo que hace (no es solo una cara bonita que pone su imagen), ya que además es licenciada en Administración de Empresas (y también en Turismo) y sabe muy bien lo que hace y lo que quiere conseguir. Podríamos decir que la vallecana todo lo que toca lo convierte en oro o en éxito... y sin hacer demasiado ruido. 

Todas las marcas quieren a Cristina

Su lado público está clarísimo: es una presentadora exitosa, cada una de sus apariciones se convierten en trending tópic (y sino que se lo digan cada 1 de enero después de tomarnos las uvas) y en redes sociales una de las 'reinas' instagrammers y una de las mujeres con más followers, con casi tres millones de seguidores (en el año 2013 fue la primera española en alcanzar la cifra de un millón de seguidores en Instagram), algo que le reporta buenos beneficios gracias a campañas de publicidad online. Sólo en los últimos seis meses, la que fuera reportera dicharachera de Sé lo que hicisteis ha sido imagen de marcas como Tezenis, Vitalproteins, Braun e Intimina y es embajadora de la firma deportiva Puma desde hace varias temporadas. 

Su imagen fresca, saludable, de mujer deportista y con un origen humilde la han convertido en el reclamo perfecto para las marcas. Y, lo mejor de Cristina, que no siempre hace publicidad a cambio de un fee, como con el centro de belleza Santum, donde suele hacerse la manicura y siempre la muestra en sus redes sociales sin combrar ni un solo euro. Solo porque le gusta y le apetece. 

"Recibo hasta cinco o seis ofertas de trabajo al día, a veces, más. Rechazo muchas, porque cuando dices que no, llegas más lejos”, decía Cristina en 2017 en una entrevista en Vanity Fair. La colaboradora puede llegar a cobrar 5.000 euros por cada foto que sube a Instagram y es algo que, obviamente, no oculta. “Claro que cobro, y el que dice que no es porque no ha recibido una buena oferta. Pero no acepto nada que no sea 100% Pedroche. No vendería una palmera, ni un donut ni unas gulas. Desde que estoy con David muchas marcas de alimentos me ofrecen contratos. Con lo de las gulas pensé: "¿Dónde están los ojos de eso?", añadía.

Tándem perfecto también en lo laboral con Muñoz

A su imagen personal y ella como una 'marca' en sí misma, hay que sumarle el tándem perfecto que ha formado junto a su marido Dabiz Muñoz. "Tú me has enseñado todo. Tú me haces mejor persona y mejor cocinero", escribía el chef a su mujer hace unos meses en una nueva declaración de amor pública. Desde que comenzaron su relación, Cristina ha apoyado a su pareja en todo lo que ha emprendido y ha sido su gran pilar también en los malos momentos, como cuando en 2020 tuvo que cerrar sus locales por la pandemia o en agosto del año pasado cuando sufrió un incendio en la cocina de Diverxo. Desde hace más de cuatro años, Pedroche es socia capitalista en los negocios culinarios de Muñoz y empezó siéndolo en el restaurante que abrió en el exclusivo barrio londinense de Mayfair

"Él me decía que estaba a punto de abrir un local en Londres, pero no tenía ni el diseño. Algunos socios se querían ir, y le ofrecí poner el dinero que faltaba", contaba en la citada entrevista. Durante los casi cuatro años que estuvo abierto (cerró definitivamente en 2020), Pedroche se implicó al máximo como en todo lo que hace y viajaba a Londres casi cada fin de semana junto al chef. "Yo hago todo lo que no sea cocinar: el diseño de la vajilla, el vestuario de los camareros, la contratación de proveedores y la cata de los nuevos platos", explicaba. En 2018, la empresa Dukes Road, según Vanitatis, registró "unas ventas de más de siete millones de euros con un beneficio neto de más de 326.000 euros"y Pig Wings, la empresa que gestiona el resto de sociedades de Muñoz, "tiene un patrimonio activo de 5,6 millones de euros".

Cristina Pedroche es la mejor publicidad de sus negocios (y aprovecha cualquier oportunidad para meter una cuña en Zapeando), que también son los de su marido. Cuando abrieron Goxo, un servicio de delivery con platos de alta cocina a precios asequibles, ella se encargó de grabar videos a Muñoz en la cocina de su casa explicadon cómo comer cada plato y haciendo algunas recetas más que se hicieron muy populares durante los meses de confinamiento. Goxo es otro de sus éxitos. Tienen cocina en Madrid y Barcelona y en la Ciudad Condal han abierto en los últimos meses Goxisme Il.lustrat en el NH Collection Barcelona Constanza, una especie de Streetxo en formato fast food en el que hay colas para poder conseguir una mesa (igual que en Streetxo en Madrid). 

Y qué decir de los food trucks que han instalado en Nuevos Ministerios al lado de El Corte Inglés. La gente hace colas de una hora para comerse un perrito o una hamburguesa ideada por el genio culinario con tres estrellas Michelin. Y no es para menos porque están increíbles. Igual que los turrones y los roscones de Reyes que ahora venden por Navidad y que se agotan en los grandes almacenes.

El imperio de esta pareja parece no haber tocado techo: en breve abrirán Ravioxo, un nuevo concepto de restaurante en el que la pasta será la protagonista; hace unos meses Cristina comentó que abrirían restaurante en Dubai y en un año Diverxo cambiará de ubicación para volver a sorprender a su adeptos, que son muchos (cada mes, cuando abren la lista para cenar ahí, las mesas se agotan en apenas diez minutos para un menú que pasará de costar 250 euros a 365, algo que le ha valido muchas críticas). "Muy orgullosa de ti y del camino que eliges para ser mejor persona", escribía Cristina sobre su marido cuando fue elegido el Mejor Chef del Mundo hace unos meses. "Marido es el número 1 del mundo. Yo ya lo sabía, pero que lo reconozca una lista mundial con tanto prestigio es que no me puede hacer más feliz. Seguimos", escribía la madrileña.

Un casoplón con piscina

Desde que comenzó en el mundo de la televisión como azafata hasta hoy, Cristina Pedroche ha sabido invertir bien todo lo que ha ido ganando. Se compró un piso en la zona de Embajadores, donde vivió unos años, y tras casarse con Muñoz adquirieron otra vivienda de unos 135 metros en la misma zona, donde les vimos pasar el confinamiento en 2020. Además, según Vanitatis, es dueña de dos plazas de garaje, "una de ellas al 50% y la otra 100 por cien propiedad de Pedroche", y "en 2017, amplió su capital inmobiliario con la adquisición de la mitad de un piso, de unos 65 metros cuadrados, en Coslada, al sur de Madrid, del que ya tenía participación a través de una donación". 

Tras el confinamiento, el matrimonio se mudó a una espectacular casa con piscina privada que la presentadora suele enseñar (y nos pone los dientes largos) en sus redes sociales en la lujosa urbanización de La Finca, donde viven numerosos rostros conocidos y futbolistas, que según la citada web estaría valorada en 2,5 millones de euros. Su casa de Embajadores la pusieron en alquiler.

Influencer fit

Sin duda, Cristina Pedroche tiene una imagen impecable. Su apuesta por la vida sana, por llevar una alimentación saludable y por el deporte, han hecho que sea un reclamo para marcas deportivas. Practica yoga y entrena prácticamente a diario y eso le ha servido también para colaborar dando algunas clases en directo junto a una de sus grandes amigas, la entrenadora personal Vikika Costa. "Para que se lleve el dinero otro, prefiero que se lo lleven los míos", ha dicho. Pero como pasa siempre, incluso por esta afición al deporte y la vida ha sido criticada, algo incomprensible y sin ningún tipo de lógica. Pero todo lo que hace Cristina Pedroche se mira con lupa mientras ella, fiel a sus valores y principios, solo mira al futuro con el entusiasmo que le caracteriza.

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