Crítica de 'Sundown', de Michel Franco

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Photo credit: Adso Films
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Desde mañana y hasta el día de mi muerte, el tiempo estará a mis órdenes. Después de tanta espera, esto es el ocio. ¿Qué haré con él?, así terminaba La tregua de Mario Benedetti, publicada en 1959 y considerada la mejor obra de su autor. De ocio, de treguas, de huidas, de exilios y por supuesto, del amargo peso de la soledad trata también la última película del imprevisible enfant terrible Michel Franco. Más cerca del ruido sordo de Las hijas de abril (2017) que de la contundencia, tal vez demasiado explícita, de Nuevo orden (2020)o Después de Lucía (2012), Sundown es la crónica de un viaje a ninguna parte y, además, de un abandono, de una renuncia, de una huida inesperada e inevitable ante un hartazgo emocional y, sobre todo, existencial. Resulta coherente que la violencia que se plasmaba tan a las claras en una obra de la catadura de Nuevo orden, su anterior película, aparezca aquí de forma velada, subrepticia, envolviendo la impotencia (¿indolencia?) de su personaje central como si este no se sintiera amenazado por ella, o ya la hubiera aceptado dentro de un orden natural de las cosas.

Extranjero en Acapulco

Como Edipo en su destierro, o Hans Castorp en el sanatorio de La montaña mágica, un soberbio Tim Roth se desliza por la cornisa de un destino trágico, sin dejar de disfrutar de los últimos placeres prohibidos, en lo que a veces se asemeja a una versión introspectiva de Un día de furia (Joel Schumacher, 1993) o, incluso, a una revisión de Lío en Río (Stanley Donen, 1984) filmada con la cadencia del Alain Tanner de En la ciudad blanca (1983), donde una plácida Lisboa sustituía a lo que aquí es un Acapulco a punto de estallar en mil pedazos. Franco, presa de una inspiración tan valiente como lúcida, relata su particular descenso a los infiernos a través de los círculos de Dante con retazos de Italo Svevo (el puzle psicológico de La conciencia de Zeno), Albert Camus (su indefinible sentido del humor, cercano a la filosofía del absurdo, casa muy bien con El extranjero, así como el acercamiento a un entorno tan ajeno como inabordable), Juan Carlos Onetti (la alegoría de un país, que es también la del propio individuo, en El astillero) y Don DeLillo (la desestructuración de la familia y el potencial regenerativo de la violencia en Ruido de fondo), sin olvidar a Ballard, Kafka o Coetzee, todos ellos autores imprescindibles para entender el corpus del cineasta. Logra, en fin, ayudado por prodigioso trabajo de su protagonista, así como de una breve Charlotte Gainsbourg, y por una espléndida fotografía de Yves Cape, la que posiblemente sea su película más redonda y compleja hasta la fecha.

Para partidarios de la huida hacia adelante como preámbulo de un bosque de infinitos camionos

FICHA TÉCNICA

Dirección: Michel Franco Reparto: Tim Roth, Charlotte Gainsbourg, Iazua Larios, Henry Goodman y Samuel Bottomley Título original: Sundown País: México Año: 2021 Fecha de estreno: 27–05-2022 Género: Drama Guion: Michel Franco Duración: 84 min.

Sinopsis: La adinerada familia británica Bennett disfruta de unas relajadas vacaciones en Acapulco cuando una llamada anuncia un fatal suceso. Alice (Charlotte Gainsbourg) decide interrumpir el viaje de inmediato mientras que Neil (Tim Roth) finge haber perdido el pasaporte y se queda en México. Esta actitud agudiza las diferencias entre ellos hasta llegar a límites insospechados.

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