Crítica de 'Plumas', comedia fantástica egipcia

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Photo credit: Flamingo
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No es ni una broma ni una conspiración. Así define el director de Plumas la extraña situación en la que se encuentra su protagonista: su mari-do, durante una modesta sesión de magia, se ha convertido en una gallina... ¡y hay que tirar adelante! Como sea, con quien sea, caiga quien caiga. Y par-tiendo de menos cero, sin dinero y con un montón de deudas. Sin cómplices y, eso sí, con toneladas de mugre, chascos y charcos, sangre, machismo, billetes mugrientos y burocracia. Es esta la historia fantástica de un empoderamiento contada como una comedia diferente.

Y es que se trata de una comedia sutil, trabajada desde muchos rincones del relato, del plano (dentro y fuera) y de la banda sonora, y en la que, de golpe, puede irrumpir un homenaje a El Padrino (F.F. Coppola, 1972).Los animales, vivos y muertos, se distribuyen a lo largo de toda la gesta de una mujer obligada a bajar la mirada, subir a una familia y volver a tener una desvencijada tele que, en tan tristes circunstancias, es la aliada perfecta para mantener a los niños fuera de su cruda, podrida y voraz realidad.

Para renovadores de la crítica político-social

FICHA TÉCNICA

Dirección: Omar El Zohairy Intérpretes: Demyana Nassar, Samy Bassouny, Fady Mina Fawzy, Mohamed Abd El Hady País: Egipto Año: 2021 Fecha de estreno: 02–09-2022 Género: Comedia Guion: Omar El Zohairy, Ahmed Amer Duración: 112 min.

Sinopsis: En una fiesta de cumpleaños infantil, un mago convierte al autoritario padre del niño en una gallina. Los problemas de la familia empezarán cuando el mago sea incapaz de revertir la transformación. La abnegada madre deberá tomar las riendas de la situación para sacar adelante a su familia en una sociedad patriarcal que no le pondrá las cosas fáciles.