Crítica de 'La piedad', horror maternal

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Crítica de 'La piedad'Barton

Eduardo Casanova disecciona el malquerer entre una madre y un hijo amplificando sus jirones, trenzándolos en una suerte de secuela que usa sus propias imágenes para vaciarse. Primero, 'La Piedad' se forma entre espejismos. Mateo, el hijo (Manel Llunell, desencajado y furioso), existe solo para Libertad, la madre (Ángela Molina, de gesto levemente terrorífico). Luego, gracias al montaje paralelo, Mateo y Libertad se descubren títeres de la misma violencia sistémica y benevolente del régimen de Kim Jong-il en Corea del Norte.

En ‘Españita’, el horror y la paranoia se viven de lejos, solo se entienden cuando la sangre nos salpica. Para eso está el cine, claro, que a base de arcadas devuelve las metáforas estériles de las películas de tesis a la realidad de la náusea. Casanova discurre entre la estética angustiante y la exploitation insoportable. No inventa, afianza: se aleja del optimismo del final de 'Pieles', disfruta cultivando el impacto y se recrea en los visos de inquietud de las señoras de bien. Acierta… Nada da más miedo que ellas.

Para conocedores del horror abismal tras una buena permanente

FICHA TÉCNICA

Dirección: Eduardo Casanova Reparto: Ángela Molina, Manel Llunell, Ana Polvorosa, María León, Antonio Durán, Macarena Gómez País: España Año: 2022 Fecha de estreno: 13–01-2023 Género: Drama Guion: Eduardo Casanova Duración: 84 min.

Sinopsis: Mateo vive con su madre, Libertad, en un mundo color de rosa; un microcosmos que tiene precisamente dos habitantes, madre e hijo. Un día a Mateo le diagnostican cáncer…