Crítica de 'Jaula', una producción de Álex de la Iglesia

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Photo credit: Sony Pictures
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Apadrinado por Álex de la Iglesia, el primer largometraje de Ignacio Tatay es un modélico ejercicio de cine de género, bien confeccionado (sobriedad expositiva, solvente planificación, un montaje atento al corte preciso...) y sin ínfulas autorales. Una casa y una carretera (nocturna, lynchiana) son los escenarios esenciales. Y una niña enigmática, inquietante, que no habla, surgida de la nada, el motivo de la trama. Anaya, ajena a ella más allá del hecho de haberla encontrado perdida en la carretera, se preocupa de la niña, se encariña, se obsesiona.Jaula parece remitir entonces a El milagro de Ana Sullivan
(A. Penn, 1962), pero pronto toma la dirección de La huérfana (J. Collet-Serra, 2009) y otras hierbas del mismo jardín: ¿es un demonio esa criatura de aspecto angélico? ¿Y qué hay de los cristales rotos en el frasco de la mermelada?

Con astucia, el guion da un giro espectacular a la hora exacta de película para ofrecernos una gran revelación, que, sin alterar el tenso suspense que cruza de cabo a rabo el relato, cuestiona punto por punto todo cuanto hemos visto.

Para feligreses del cine de suspense artesanal bien contado e interpretado

FICHA TÉCNICA

Dirección: Ignacio Tatay Reparto: Elena Anaya, Pablo Molinero, Eva Tennear, Carlos Santos, Eva Llorach, Eloy Azorín País: España Año: 2022 Fecha de estreno: 09–09-2022 Género: Terror Guion: Snorri Hallgrímsson Duración: 105 min.

Sinopsis: Paula y su marido regresan en coche de una cena. Repentinamente, se topan con una niña deambulando sola por la carretera. Dos semanas más tarde, tras conocer que nadie la reclama, deciden acogerla en su casa temporalmente y así también dar un giro a su vida de pareja. No será fácil, ya que la niña vive obsesionada con la fantasía de un monstruo que la castigará si sale de un cuadrado de tiza pintado en el suelo.