Crítica de 'El cuarto pasajero', un nuevo viaje de Álex de la Iglesia

el cuarto pasajero
Crítica de 'El cuarto pasajero'Sony Pictures

No es la primera vez que este ingenioso hidalgo de nuestro cine, Álex de la Iglesia, acompañado de su fiel escudero, Jorge Guerricaechevarría, recorre caminos tortuosos junto a un imaginario de personajes y de situaciones que basculan entre lo horroroso y lo entrañablemente esperpéntico. Perfectos desconocidos al encuentro del advenimiento del Maligno en 'El día de la bestia', criminales adictos a la santería con destino a un insólito western (de Robert Aldrich, otro gordo genial e ilustre) y ladrones de poca monta, pícaros lazarillos y buscones al fin, a bordo de un coche que estacionará en el castillo matriarcal de 'Las brujas de Zugarramurdi'. Su último largometraje, 'El cu4rto pasajero', es otra de esas quijotescas odiseas protagonizadas por extraños compañeros de viaje, una suerte del 'Náufragos', de Alfred Hitchcock, al endiablado ritmo de dibujos animados de otros adictos a odiseas ('La Odisea' de Homero): los hermanos Coen de la alocada, cartoon y en una carretera 'Arizona Baby'. De la película del (uno más) orondo genio británico toma la de Álex de la Iglesia el elemento humano (aunque podría ser satánico, de Carabanchel, una bestia demoníaca o un psicópata santero) anómalo y perturbador, un Ernesto Alterio de sublime encanto destroyer (una suerte del Vittorio Gassman de 'La escapada' con tics del Jim Carrey de 'Un loco a domicilio') que se convertirá en el catalizador de toda una serie decatastróficas desdichas y magníficos gags, pero sobre todo de la transformación del resto de sus acompañantes, comenzando por un excelente Alberto San Juan, quien va encajando golpes y artillería slapstick con el estoicismo de Cary Grant o Rock Hudson en una comedia de Howard Hawks.

'El cu4rto pasajero' es en el (pisa a) fondo una comedia romántica, lo que tampoco es algo ajeno al opus del director, una reinterpretación slapstick on the road del 'Fausto' de Goethe en el que ese enamorado en silencio Alberto San Juan vende su alma (y se convierte en otra cosa) al mefistofélico personaje de Ernesto Alterio con tal de lograr los favores de una Margarita que aquí se llama Lorena y posee el rostro de una Blanca Suárez también digna heredera del universo hawksiano. Una película electrizantemente divertida donde de nuevo aparece esa galería de actores de reparto inmensos afines a la escudería De la Iglesia (Enrique Villén o Jaime Ordóñez, por ejemplo), necesarios para que el ritmo no decaiga en un baile de máscaras cómicas (otra constante en el cine del director) que hasta recuerda metafóricamente a las de los atracadores que comparten trayecto en 'El cuarto hombre', la obra maestra en el noir de Phil Karlson, también una historia de amor con un Cupido de armas tomar.

Para compañeros de viaje del Álex de la Iglesia más revoltoso y romántico

FICHA TÉCNICA

Dirección: Álex de la Iglesia Reparto: Alberto San Juan, Blanca Suárez, Ernesto Alterio, Rubén Cortada, Carlos Areces País: España Año: 2022 Fecha de estreno: 28–10-2022 Género: Comedia Guion: Jorge Guerricaechevarría, Álex de la Iglesia Duración: 99 min.

Sinopsis: Julián, un divorciado de 50 años con problemas económicos, recurre a una aplicación para compartir su coche con desconocidos y, en especial, con alguien que ya no lo es tanto: Lorena, una joven que viaja a menudo a Madrid. Desde hace meses tiene un asiento fijo en su coche y últimamente también en su corazón.