Crítica de 'Andor': candidata a mejor serie de 'Star Wars'

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Photo credit: Disney+
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El universo de Star Wars se ha expandido enormemente en Disney+ y The Mandalorian demostró que la galaxia muy, muy lejana puede llegar a lugares emocionantes cuando se exploran partes desconocidas de la franquicia. Andor, la última serie de Star Wars de Disney+, creada por Tony Gilroy, se encuentra en una posición única. Series como Obi-Wan Kenobi y El libro de Boba Fett se aprovecharon de la nostalgia por personajes que el público conoce desde hace décadas, pero otras como Skeleton Crew y The Acolyte (ambas previstas para estrenarse a finales de 2023 o principios de 2024) se desmarcarán de este patrón.

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La serie precuela de Rogue One (de la que se han facilitado cuatro episodios para su revisión) no tiene la profundidad de la nostalgia que le acompaña a Obi-Wan y Boba Fett, pero es un spinoff de una de las películas más queridas de Star Wars de la era Disney, y es muy posiblemente la mejor serie Disney+ de la franquicia hasta el momento. Andor es visualmente impresionante, políticamente intrigante, y está anclada en la férrea interpretación de Diego Luna como Cassian y en un montón de personajes fascinantes.

Cinco años antes de que Cassian Andor conozca a Jyn Erso y entregue los planos de la Estrella de la Muerte a los Rebeldes, Andor comienza con una escena que parece sacada directamente de Blade Runner. Cassian busca a su hermana en un planeta de neón empapado por la lluvia. Cuando se topa con dos guardias espinosos que buscan pelea, el Imperio Galáctico empieza a seguirle la pista, desencadenando una cadena de acontecimientos que convertirá a Cassian de revolucionario reacio a líder rebelde. Mientras tanto, otras facciones se ven envueltas en la creciente rebelión y, a medida que estos hilos dispares se unen lentamente, comienza un levantamiento que cambiará el tejido de la galaxia para siempre.

Photo credit: Lucasfilm Ltd.
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'Andor': crítica de la serie

Andor es inmediatamente diferente de cualquier otra serie de Star Wars, tanto por razones más obvias como por otras más sutiles. Puede que sea la serie de Star Wars de Disney+ más impactante desde el punto de vista visual. La serie ha optado por no utilizar StageCraft, la tecnología de efectos visuales desarrollada para The Mandalorian, y en su lugar ha filmado gran parte de Andor en exteriores y en decorados meticulosamente elaborados. Las amplias vistas de los planetas, a menudo inexplorados, añaden a la serie una sensación de grandeza de la que a menudo carecen otras series de Star Wars. Estas localizaciones -de las que hay muchas al principio, ya que la serie presenta a diferentes personajes que serán clave para los acontecimientos de la serie- dan una sensación de aventura que se echa en falta en los esfuerzos más recientes de Star Wars de los últimos tiempos.

La acción en Andor también aporta inmediatez a la serie, subrayando los tiempos desesperados en los que se desarrolla. Andor comienza con una brutal secuencia de combate cuerpo a cuerpo que, de nuevo, se parece más a algo que se vería en un mundo de ciencia ficción más descarnado que en Star Wars. También hay tiroteos y secuencias de persecución en los cuatro primeros episodios, y la ausencia de armaduras Beskar, sables láser o portadores de la Fuerza añade una capa de vulnerabilidad e imprevisibilidad a lo que ocurre.

Photo credit: Lucasfilm Ltd.
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De las quejas, sólo hay unas pocas. Se trata del mayor esfuerzo televisivo de Star Wars hasta la fecha: la primera temporada de Andor tiene 12 episodios y el ritmo de los cuatro primeros puede parecer un poco desigual. Queda por ver cómo se desenvolverá esto cuando la serie vuelva a tener un formato de emisión semanal después de su estreno de tres episodios, pero cuando la serie se ponga en marcha, estos problemas podrán evitarse fácilmente. Otro problema inicial es el villano. En este momento, los que persiguen a Cassian parecen poco dibujados, ya que Star Wars vuelve a depender en gran medida del omnipresente Imperio como un punto de referencia para la villanía, en lugar de las figuras ominosas y premonitorias como Darth Vader o el propio Orson Krennic de Rogue One, interpretado deliciosamente por Ben Mendelsohn.

Photo credit: Lucasfilm Ltd.
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En definitiva, Andor demuestra lo que muchos han sospechado durante mucho tiempo: Star Wars es mejor cuando intenta algo nuevo. Hay una razón por la que, a pesar de volver a un período de tiempo familiar, Rogue One es el mejor esfuerzo de acción real de Star Wars que ha llegado a las pantallas esta década. Atrás quedan los paisajes de planetas desérticos, el fanservice y la sensación de que la franquicia va a lo seguro. En su lugar, Andor aporta una serie de Star Wars madura, descarnada y política que, por primera vez parece un territorio nuevo y emocionante.

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