La legionelosis y otras microbacterias de origen hídrico, el nuevo frente de batalla

Los expertos alertan de los riesgos derivados del agua (estancada) ante la apertura de hoteles, residencias, industrias, polideportivos, centros de ocio, clínicas dentales, gimnasios o piscinas. Pero consideran que “quizá se pueda disfrutar, tanto de la playa como de las piscinas” con un plan preventivo

La bacteria Legionella pneumophila se transmite por el aire en aerosoles que suelen originarse en fuentes de agua. (Foto: Pixabay)

Los pacientes con Covid-19 presentan con relativa frecuencia coinfecciones muy relacionadas con incrementos de mortalidad, entre ellas,  las de origen hídrico, causadas por microorganismos oportunistas como LegionellaPseudomonas o micobacterias no tuberculosas.

Es la conclusión a la que ha llegado el Grupo Europeo de Infecciones por Legionella (ESGLI) del que forma parte el doctor Sebastián Crespi, consultor de la OMS y uno de los participantes del encuentro virtual “Higiene del agua, climatización y saneamiento en tiempos del COVID-19: problemas sobre problemas”, que se acaba de celebrar, organizado por la Sociedad Española de Sanidad Ambiental (SESA).

“La estanqueidad puede provocar alteraciones importantes de la calidad química y microbiológica del agua, con la aparición de riesgos potencialmente importantes para la salud pública que pueden incluir la presencia de patógenos como la Legionella pneumophila. La reapertura adecuada de los edificios que han permanecido cerrados en los últimos dos meses va a ser muy importante para minimizar estos riesgos”, asegura Crespi.

Los expertos reunidos, coincidieron en la necesidad, para prevenir las coinfecciones en pacientes con Covid-19 en hospitales, hoteles medicalizados y otros centros sociosanitarios, como residencias geriátricas, de contar con un plan preventivo implantado que contemple, como mínimo criterios de distanciamiento físico, buenas prácticas higiénicas y planes de limpieza y desinfección reforzados, acompañados de plan formativo para el personal, uno de comunicación a los usuarios y un plan de gestión de incidencias.

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“Se sabe que los pacientes con covid-19 presentan con relativa frecuencia coinfecciones que están, a su vez, muy relacionadas con incrementos de mortalidad. En las coinfecciones de origen hídrico, causadas por microorganismos oportunistas como Legionella, Pseudomonas o micobacterias no tuberculosas, el objetivo es asegurar que la calidad de agua que le pueda llegar al paciente sea óptima, microbiológicamente hablando”, asegura el experto, quien ha participado en la preparación de la Guía ‘Operational considerations for COVID-19 management in the accommodation sector’, del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) y de la Unión Europea en cuestiones relacionados con higiene del agua y prevención de la legionelosis.

Lo mismo  se implantaría en industrias, polideportivos, centros de ocio, gimnasios y equipamientos diversos dado que, además pueden contar con torres de refrigeración, sistemas de filtración y descalcificadores, que van a requerir de un plan de reapertura.

El Dr. Crespí alerta también sobre las clínicas dentales, en las que se usan líneas de agua que pueden generar aerosoles. Por eso se recomienda realizar análisis de Legionella en las líneas de agua de mayor riesgo para verificar su ausencia.

Los filtros de agua de punto de uso, con tecnología de membrana en profundidad y grado esterilizante, actúan como una barrera física reteniendo de forma inmediata aquellas bacterias presentes en el agua y por tanto se les debe exigir evidencia de no contaminación aguas arriba, es decir del filtro hacia el interior de la tubería, así como ser compatible con las medidas de desinfección sistémicas y de choque, durante toda la vida útil del filtro. 

Qué es la Legionelosis 

Es una enfermedad bacteriana de origen ambiental causada por la bacteria Legionella pneumophila que suele presentar dos formas clínicas diferenciadas:

  • Enfermedad del legionario que es el nombre de la forma más severa de infección, que cursa con neumonía. Otro de los síntomas se parece a un síndrome gripal que no pone en peligro la vida del paciente.

  • Fiebre de Pontiac que es una enfermedad más leve.

La bacteria accede al organismo a través de la respiración y no se transmite por contacto entre personas. La legionelosis tiene un tratamiento eficaz mediante la administración de antibióticos, pero si los casos son graves puede requerir soporte avanzado en el hospital.

Dónde está el peligro

Las instalaciones que más frecuentemente se encuentran contaminadas con legionella y han sido identificadas como fuentes de infección son los sistemas de agua sanitaria, caliente y fría, torres de refrigeración y condensadores evaporativos tanto en hospitales como en hoteles u otro tipo de edificios. También se encuentran descritas en el ámbito hospitalario, infecciones relacionadas con equipos utilizados en terapia respiratoria. Otras instalaciones con esta infección son fuentes ornamentales, humidificadores y piscinas.

Los efectos sobre la salud

El riesgo que representan los virus presentes en el agua del grifo para la salud del ser humano depende de la concentración, de las biopelículas existentes en las tuberías o del tipo y el estado del sistema inmunológico de las personas.

Infografía con las manifestaciones más comunes de la legionela realizado por GPM SERVI, empresa dedicada a la asesoría, control y prevención de todo tipo de plagas.

En el caso de la legionela, por ejemplo, incluso una pequeña concentración en la ducha que se inhala con el vapor del agua caliente puede ser suficiente para una infección”, explica Marion Krupat, investigadora especializada en el agua y sus propiedades.

La mejor prevención es un entorno higiénico, limpio, sin presencia de biopelículas en las tuberías y agua purificada en la que los virus no encuentren las condiciones de vida necesarias. 

Cómo prevenir la legionella en casa

Para evitar la presencia de Legionella en casa, lo principal es evitar el estancamiento del agua y el rango de temperaturas en el cual la bacteria encuentra su hábitat ideal.

  1. Evitar el uso de filtros y accesorios innecesarios.

  2. Utilizar difusores de gota gruesa en duchas.

  3. En los grifos de poco uso, purgarlos semanalmente, dejando correr el agua unos 4 o 5 minutos.

  4. Desmontar los difusores y/o filtros y desinfectarlos una vez al año sumergiéndolos en lejía diluida u otra sustancia desinfectante.

  5. Eliminar las incrustaciones de cal utilizando productos para ello.

  6. Puedes utilizar un descargador automático para evitar la retención de agua en el latiguillo de la ducha.

  7. Si tienes bañera o jacuzzi, lo mejor es limpiar y desinfectar la bañera después de cada uso.

  8. Si cuentas con equipos de aire acondicionado se recomienda que por lo menos una vez al año limpies las bandejas y las desinfecte con lejía diluida.

  9. Si dispones de un termo eléctrico o caldera de combustión con acumulador, se recomienda mantener la temperatura del acumulador por encima de los 60ºC y no apagarlo durante la noche.

  10. Si el agua caliente depende de un sistema centralizado también deberá establecerse un programa de mantenimiento que incluya anualmente la limpieza de los tanques y tratamientos de carácter preventivo.

¿Podremos bañarnos este verano?

En cuanto a las aguas potables y de baño son, según los expertos, razonablemente seguras. Para el doctor José Mª Ordoñez, experto de SESA y profesor de Salud Pública de la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid, “las condiciones ambientales que se dan en el verano, en concreto de temperaturas más altas, humedad relativa más baja, radiación solar y, sobre todo, la radiación UV más alta, etc., pueden ser elementos amortiguadores de la capacidad de supervivencia del virus e, incluso, de su inactivación”.

Ese conjunto de variables, actúan como auténticos viricidas, por lo que los los expertos consideran que “quizá se pueda disfrutar, tanto de la playa como de las piscinas, eso sí definiendo las distancias sociales, estableciendo aforos compatibles, aplicarse en las manos geles hidroalcohólicos, etc. y cualquier otra pauta que puedan establecer las Autoridades de Salud Pública”.

“Para la salud pública, y existe consenso científico al respecto, las aglomeraciones son las que pueden mantener la transmisión del virus. Por ello, toda la política de distanciamiento, lavado de manos, uso de mascarillas, etc. que está marcando el Ministerio de Sanidad, son las que se deben mantener”, concluye el Dr. Ordoñez.

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