Qué cosas compran los españoles al volver a tener dinero

Durante la crisis económica, se estima que los españoles redujeron su consumo hasta en un 13%, un porcentaje que ha disminuido de forma progresiva en los últimos años. En el periodo de cinco años comprendido desde 2013 hasta 2018, el consumo aumentó en un 15%, pero sin alcanzar los niveles anteriores a la recesión. Esta subida, que se traduce en un gasto por persona de unos 1.261 euros al año, ha registrado dos tendencias: los bienes de consumo (muebles, artículos del hogar y automóviles) se reponen con mayor frecuencia y la población se da más caprichos.

La hostelería y el sector automovilístico han sido dos los sectores más beneficiados: los españoles gastaron el año pasado 278 euros más por persona en ir a bares, restaurantes y hacer turismo. No obstante, sigue siendo una cifra 3% menor que a la anterior a la crisis. Los ciudadanos también han aumentado su gasto en automóviles: la inversión en coches y reparación de los mismos ha crecido hasta los 270 euros por persona, suponiendo un incremento del 49%. Aún así, este porcentaje es también inferior al de 2007, en concreto, un 20% menos.

También de interés:

El consumo de los españoles se está recuperando de los peores años de la crisis, aunque no llega a los niveles anteriores a la misma. Foto: Getty Images.

La compra de muebles y electrodomésticos ha aumentado en 162 euros respecto a 2013, suponiendo el tercer sector donde las familias desembolsan más dinero. Durante la crisis, existía la conocida como ‘demanda embalsamada’: muchas familias necesitaban reponer sus electrodomésticos, pero no podían permitírselo, por su situación económica. En 2006, se vendían más de 10 millones de electrodomésticos a nivel nacional, reduciéndose hasta 5 millones en el periodo 2007-2013, unas ventas que no cubrían la llamada ‘tasa de reposición’, o cantidad de un producto que debe venderse en función de la población y de las viviendas existentes.

El gasto en mascotas atraviesa un periodo agradable, no solo porque apenas sufrió durante la crisis, sino que hoy en día se ha disparado en un 40%. La adquisición de flores, juegos de mesa y juguetes también ha aumentado considerablemente, creciendo un 34 y un 38%, respectivamente.

El alcohol (especialmente, la cerveza) y el tabaco, por su parte, han seguido caminos distintos. Mientras que el primero ha mantenido un crecimiento constante, incluso durante la crisis, el tabaco disminuye cada vez más. Otros productos, como la carne, el pan, la leche o los huevos tampoco han aumentado en la recuperación, lo que puede estar provocado, en parte, por el cambio de hábitos alimenticios y el aumento de las intolerancias y las alergias.

Las previsiones para 2020

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha señalado, en su último informe ‘Perspectivas Económicas’ que la economía española crecerá en un 2% en los próximos meses, llegando a frenarse en un 1,6% entre 2020 y 2021, frente a las previsiones del gobierno, más optimistas, que calculan una tasa de crecimiento de un 1,8% para 2020 y 2021. El Banco de España, por su parte, prevé que el consumo privado crecerá un 1,9% este año y un 1,4% el que viene. De cumplirse, el consumo de los hogares podría recobrarse en torno a mediados del 2020.

Este asunto es consecuencia del desempleo, puesto que se produce lo mismo, pero con muchos menos trabajadores. En concreto, haría falta crear hasta 1,7 millones de empleos nuevos para volver a los niveles anteriores a la recesión. También influye la mayor polarización entre los que, por una parte, tienen formación, patrimonio, rentas de empresas o han mantenido su empleo y, por otra parte, los que tienen baja cualificación, se han reenganchado al trabajo, son jóvenes o trabajan en servicios expuestos a la famosa ‘uberización’.

Un aspecto que también ha generado que el PIB de España haya aumentado pero el consumo no haya llegado a los niveles anteriores ha sido el aumento de las exportaciones, en comparación con el principio de siglo, lo que se une la demografía: una población envejecida consume menos.

El gasto en alquileres y en facturas no ha disminuido, es más, es la partida que más ha crecido desde 2007. Durante la crisis, los españoles no podían permitirse la compra de una casa, problema que se mantiene hasta el día de hoy. Las facturas suponen un desembolso de 902 euros de media en España, 250 euros más en comparación con el periodo anterior a 2007. Parece que en algunos aspectos no aprendemos y no tomamos medidas entre todos para que se cumpla el derecho a una vivienda digna.

Laotracaradelamoneda

IDNET Noticias