El corto feminista con opciones a Óscar que pone contra las cuerdas al mismísimo Freud

Valeria Martínez
·4 min de lectura

La moda de la revisión histórica está consiguiendo que muchas películas consideradas clásicos estén en el punto de mira de la cultura de la cancelación y el fervor defensivo de la ‘generación woke’, tal y como sucedió con el “casi” destierro de Dumbo o Lo que el viento se llevó. Sin embargo, ahora son los premios más prestigiosos del cine los que abren sus puertas al fenómeno revisionista.

Y lo hacen con un cortometraje extraordinario que analiza el posible sexismo del padre del psicoanálisis, el mismísimo Sigmund Freud (1856-1939), en contraste con la conciencia actual en torno a las mujeres víctimas de abusos. Y es que el psicoanalista más renombrado de la historia habrá pasado toda su vida intentando comprender la mente humana pero, según el análisis de Hysterical Girl (que a mí me ha convencido rotundamente), de mujeres y el trauma de los abusos no entendía prácticamente nada.

Imagen promocional de Hysterical Girl, Twitter/katenovack/
Imagen promocional de Hysterical Girl, Twitter/katenovack/

Dirigido por Kate Novack, Hysterical Girl es uno de los diez cortometrajes documentales que podemos encontrar en la lista preliminar de candidatos para los próximos premios de la Academia (de los diez que aún se mantienen en la carrera, solo cinco serán nominados). Confieso que tengo cierta debilidad por los cortometrajes, esos hermanos pequeños del cine que a veces esconden verdaderas joyitas dignas de ser reconocidas. Por eso, cada vez que se acercan los premios de la Academia, suelo investigar (y con muchas ganas) los diferentes cortos que optan al premio. Y tras haber visionado varios de ellos, no podía dejar de compartir esta propuesta tan acertada.

Hysterical Girl es una punzante revisión feminista del testimonio de Dora, una adolescente de 17 años diagnosticada de sufrir “histeria poderosa” que Freud publicó en uno de sus trabajos más criticados, Análisis Fragmentario de un caso de Histeria. Caso Dora (1905). A lo largo de 13 minutos, el corto recrea las sesiones de la joven y Freud pero haciendo de cuenta que se trata de una paciente de la actualidad contando sus traumas y más oscuros pensamientos mientras el Freud de 1900s reacciona con respuestas y conclusiones que hoy se antojan de lo más desacertadas.

Dora fue el seudónimo que Freud utilizó para escribir su análisis, pero en la vida real fue una mujer austriaca llamada Ida Bauer y una de las primeras pacientes del psicoanalista. Y si bien la joven terminó abruptamente el tratamiento, Freud publicó sus conclusiones sin su consentimiento, generando muchas críticas en la comunidad médica. No solo por haber publicado el análisis sin permiso de su paciente, sino por las conclusiones que transpiran machismo, patriarcado y gaslighting (un término que se utiliza para definir un abuso emocional sutil que hace que la víctima dude de su propio criterio).

Como muestra el cortometraje, fueron los padres de “Dora” los que llevaron a su hija hasta el especialista preocupados al encontrar una nota de suicidio, y en las sesiones, la adolescente revelaba los avances continuados e intentos de abuso que llevaba sufriendo desde los 13 años en manos de un amigo de su padre. Dora expresaba la incomodidad que sentía, el miedo y la humillación ante la reacción de su padre que decidía no creer su versión sino la del adulto. En el corto documental la vemos temerosa, confundida y enfadada mientras Freud la diagnostica con histeria, interpretando su trauma como deseos sexuales reprimidos, asegurándole que su problema es que se siente atraída por el hombre mayor -porque según Freud un tipo atractivo- y que sus síntomas son las consecuencias de reprimir su amor y actuar por celos y venganza (el corto no habla de los síntomas pero en el análisis se explica que Dora solía perder su voz y sufrir dolores de cabeza).

Y todo esto se revela a través de las declaraciones de una actriz en el papel de Dora y una voz masculina citando las frases de Freud junto a imágenes del activismo actual, protestas, discursos y víctimas del #MeToo, coronando al cortometraje como una pieza arrolladora e imprescindible.

De esta manera, Hysterical Girl pretende poner en evidencia la falta de comprensión histórica sobre el despertar sexual femenino, el trauma de los abusos y la soledad ante la falta de empatía. Freud dice que “Dora tenía más miedo de ella misma que de la tentación que sentía”, que “negaba su interpretación por estar motivada por los celos y la venganza”, llegando a empatizar con el abusador al cuestionar lo incomprensible que habría sido para el hombre la actitud de la joven. Y en este momento el cortometraje consigue removernos por dentro.

Con esta reexaminación de un caso publicado hace más de un siglo, el corto consigue cuestionar la interpretación de Freud como reflejo de la sociedad que a lo largo de la historia sembró la duda sobre las víctimas que guardaban silencio, acusándolas de provocar lo sucedido o de contarlo por venganza. Y es tremendamente devastador.

Lo puedes ver en inglés aquí abajo gracias a The New York Times:

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Imagen promocional de Hysterical Girl: Twitter/katenovack/