Qué fue de Philip Michael Thomas de 'Corrupción en Miami', el actor que optó por una vida saludable lejos de la fama

Teresa Aranguez
·9 min de lectura

Si tienes la suerte de haber crecido en los 80, seguramente Corrupción en Miami (1984-1989) fue una de las series que amenizó tus veladas de los martes, día en que se emitía en España. Cómo olvidarlo... al día siguiente no se hablaba de otra cosa. Su arranque, primero en la NBC de Estados Unidos y posterior peregrinaje por el resto del mundo, supuso un éxito televisivo sin precedentes adentrándonos en el oscuro mundo de la droga y el narcotráfico en la ciudad de la silicona, el músculo y el sol, pero con los clichés y estereotipos dignos de la época.

Pero si algo hacía destacar a este clásico, además de los coloridos estilazos y los coches de lujo, eran sus protagonistas: Don Johnson y Philip Michael Thomas. Dos galanes opuestos que despertaron pasiones por todo el mundo y vivieron como verdaderos íconos de la cultura pop por aquella época. Del primero hemos tenido más noticias, e incluso lo vimos en cines en Puñales por la espalda en 2019 (todavía puedes rememorar nuestra entrevista con él aquí) pero hoy nos preguntamos... ¿qué pasó con el apuesto detective Ricardo ‘Rico’ Tubbs de ojazos color miel y cabello oscuro ensortijado?

(Instagram/philipmichaelthomas - PRE, Gtres)
(Instagram/philipmichaelthomas - PRE, Gtres)

Pues ha tenido un poco de todo. Mientras el exmarido de Melanie Griffith seguía manteniéndose en el candelero con series como Nash Bridges (1996-2001), Philip se quedó bastante estancado. Después de limpiar las calles de Miami en la famosa serie de Michael Mann, poco más supimos de él en términos actorales. Realizó algunas colaboraciones con el inolvidable Max Spencer en El maxipolicía, una serie policíaca de doce episodios, y la película We are angels, pero no logró seguir los mismos pasos de su compañero. Su ego inflado por el éxito de Corrupción en Miami lo llevó a apostar por caminos equivocados, invirtiendo demasiado en su propia carrera musical que nunca terminó por despegar, acabando su carrera al convertirse en vocero de una línea teléfonica esotérica mientras era padre de 11 hijos con 5 mujeres diferentes.

Su actitud durante el éxito de la serie tampoco le ayudó a abrirse camino en la industria. El reconocimiento le quedó grande y su egocentrismo creció tanto que en diferentes entrevistas se llegó a comparar con Ghandi y decía que recibía llamadas de Spielberg, Nancy Reagan y hasta de la Reina de Inglaterra que le pedía que fuera a visitarla (Vanity Fair). Incluso hablaba abiertamente de sus planes de ganar el Óscar, Emmy, Grammy y Tony. Pero solo fue nominado para uno que él no tenía en cuenta en su futuro, el Globo de Oro, en 1986.

A pesar de los rumores que durante años señalaron la supuesta mala relación entre Michael y Don debido al protagonismo estelar que tenía el segundo y al hecho de que había una diferencia salarial abismal entre los dos durante la serie, lo cierto es que eran muy buenos compañeros. Johnson lo ayudó a resucitar el espíritu de Ricardo en su serie Nash bridges en 1997, aunque no funcionó, y en una entrevista de hace unos años para Miami Herald definió a Philip Michael como “su amigo”, confesando que nunca tuvieron ni una sola discusión y compartían una especie de “hermandad”.

Imagen de 'Corrupción en Miami' (RPE; Gtres)
Imagen de 'Corrupción en Miami' (RPE; Gtres)

Para quienes tengan curiosidad tras haber hablado de la diferencia salarial, durante las dos primeras temporadas, Thomas cobraba $25,000 por episodio mientras Don recibía $30,000, pero tras el éxito inicial, el primero recibió un aumento de $50,000 por capítulo mientras Johnson pasó a cobrar casi el doble, $90,000.

Sin embargo, aunque el éxito tocó a su puerta en su faceta como actor, el sueño de Philip era ser cantante. Tocaba el piano desde los 9 años, en su adolescencia formó parte del coro de la iglesia y llegó a pensar en ser pastor religioso hasta que vio un musical en Los Ángeles y decidió que su destino estaba en los escenarios. Cuando llegó a Corrupción en Miami sumaba años de experiencia en el teatro musical. Tras la primera temporada de la serie se lanzó al mercado musical con su primer álbum a través de su propia compañía discográfica. Pero fue un desastre de ventas. Ni siquiera el apoyo de la serie que le permitió usar sus canciones en algunos capítulos ayudó a lanzar su carrera. Un año después, en 1986, Don Johnson lanzaba su álbum Heartbeat ¿y adivinan qué? Fue un bombazo.

Pero Philip lo siguió intentando. Quizás no lo recuerden, pero en 1987 grabó una canción con Lucía Galán del dúo Pimpinela titulada Por siempre y para siempre, y un año después lanzaba su segundo álbum, que tampoco triunfó.

Sin embargo, una cosa le llevó a la otra, y en aquel momento comenzó a colaborar con una instructora de fitness llamada Sandi Morais y juntos compusieron el musical infantil Sacha and the magic cookie maker, que logró exponerse con éxito en teatros. Lamentablemente, tras el final de Corrupción en Miami, no tuvo muchas oportunidades de brillar como actor y su trabajo quedó reducido a las migajas de los papeles anteriormente mencionados y al doblaje de voz en un par de videojuegos: Ganstar Rio y Grand theft auto. En la actualidad y a sus 71 años muy bien llevados, está totalmente retirado de la actuación y se dedica, entre otras cosas, a compartir momentos con sus 11 hijos y llevar una vida particularmente sana.

Y así luce ahora tal y como compartió uno de sus hijos en redes sociales. Irreconocible pero radiante:

A pesar de haber pasado 35 años de su bombazo televisivo, Philip tiene un físico envidiable. Si no fuera por la longitud de la barba blanca que muestra en algunas fotos podríamos echarle cincuenta y pocos perfectamente. Lo de la vida hippy, amor y paz y el espíritu libre no es un carro al que acaba de subirse. Es una forma de vida que, aunque se ha ido pronunciando con el paso del tiempo, ya en pleno apogeo de su personaje lo presumía. En una entrevista con la revista People en 1985 decía que “siempre he sido de tener el hígado limpio”, refiriéndose a que no era amigo de los vicios que su serie trampolín exponía a todo dar. Su vida no era de excesos ni de lujos tal y como explicó a la publicación estadounidense. Lejos de invertir su dinero en mansiones, prefería pasar sus días libres en su caravana y vestir unos viejos jeans y camisa desabrochada, nada que ver los carísimos trajes de Hugo Boss de la serie. “Siempre he sido un soñador”, decía.

Philip es vegano, enemigo del alcohol y las drogas. Ni bebe, ni fuma, ni come animales. "Me apasiona la salud y la longevidad" dijo en una entrevista a Miami Vice online hace unos años. "Siempre he creído que la salud es riqueza y he hecho que el estilo de vida saludable sea primera en mi lista de prioridades. Soy vegetariano desde 1967. Me encanta bailar, correr, nadar en el océano, jugar al tenis, hacer yoga y karate, levantar pesas y practicar aerobic".

En la misma entrevista confiesa que hace una rutina de baile aeróbico caribeño de 20 minutos diseñada por Sandi Morais y con música compuesta por él mismo. Y lo principal en su dieta son los zumos naturales que hace en su casa, bebiendo “al menos un litro al día". Asegura que consume entre el 75% y el 95% de su comida diaria cruda y que se siente "vibrante, saludable por dentro y por fuera, y eterno". Para tener una vida tan saludable como la suya recomienda la meditación, la risa, una gran conversación y una estabilidad espiritual, mental, física y emocional.

En cuanto al amor, tuvo mucho... el amor de sus fans y las mujeres de su vida que le dieron 11 hijos. En la entrevista mencionada de 1985 contaba que su corazón tenía mucho amor para dar pero siempre en libertad. Lo de casarse y atarse a una vida de salón, televisión y vacaciones una vez al año no iba con él, y de ahí quizás que ninguna de sus relaciones haya terminado en una historia de amor de las que solemos ver en las películas. Con quienes sí tiene una unión muy especial es con sus hijos, especialmente con Sacred Thomas, también dedicado al mundillo del cine, y la niña de sus ojos, Imaj Thomas, convertida en toda una estrella de la música country. Ambos son hijos del actor y su única esposa durante 12 años, Kassandra Thomas. Con ella tuvo cinco retoños y vivió su época dorada como actor, ahora su ex vive ejerciendo de mánager de la joven artista.

Enemigo de exponer su vida privada en público, muy poco se sabe de ella. Lo que sí ha reconocido públicamente es que le encanta el sexo opuesto y así lo dice su currículum amoroso. Antes de convertirse en un hombre casado paseó sus amoríos por diferentes alfombras rojas con la actriz Sheila Dewindt, con quien tuvo dos hijos, y la cantante de soul Dionne Warwick. Después de darle el “Sí, quiero” a Kassandra poco más se ha dado a conocer de su vida sentimental.

En 2006 se retiró definitivamente de los escenarios y lo que sabemos de él se reduce a publicaciones en Instagram. Muchas de ellas son recuerdos de aquel pasado dorado que le convirtió en una estrella fugaz en Hollywood. Clips de entrevistas en los shows del momento, fotos con iconos de la época como el boxeador Muhammad Ali o momentos con su compañero de aventuras, Don Johnson, son algunos de los posts que ha compartido en su perfil.

En resumen, la comida sana, la familia, la vida mística y los recuerdos de un ayer lleno de nostalgia ocupan ahora la atención de este ídolo de los 80 que un día arrancó millones de suspiro. Ha demostrado no ser un yonki de la fama ni del éxito y estar feliz y satisfecho con su vida de perfil bajo. Da igual si está en el candelero o no, el detective Ricardo siempre estará entre nuestros favoritos.

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Imagen: Instagram/philipmichaelthomas