Un hombre blanco corre por la calle cargando un TV para mostrar el verdadero móvil de un crimen de odio que indigna a EEUU

El asesinato del joven Ahmaud Arbery en Georgia ha perturbado a la sociedad estadounidense, y se trataría, por lo que se conoce del caso y por el video de los momentos previos a su muerte que se ha difundido, de un patente crimen de odio.

El afroamericano Arbery, de 25 años, fue perseguido mientras corría para ejercitarse por dos sujetos que viajaban en una camioneta y portaban armas de fuego –los sospechosos Gregory y Travis Michael, padre e hijo– y murió al parecer a manos de ellos. Arbery iba desarmado y en un momento luchó por su vida y forcejeó con uno de los sujetos armados, según se ve en un video de los hechos que ha indignado a la opinión pública. Pero Arbery no pudo huir y fue abatido, de acuerdo a información de CNN.

El pastor Richard Demsick corrió sin camisa y cargando un televisor por vecindarios en Florida. A nadie le pareció sospechoso. (TikTok/jestertotheking)

Se desconoce aún la razón que llevó a los presuntos asesinos a perseguir y matar a Arbery, pero de acuerdo a algunas versiones los McMichael han dicho que creyeron que Arbery era el responsable de varias irrupciones y robos en casas de la zona del Condado Glynn, en el sureste de Georgia.

No se ha mostrado evidencia que pruebe tal suposición, y en todo caso resulta inaceptable que se acribille a personas por meras sospechas, y muchos han clamado que se trató de un crimen cargado de componentes racistas.

El hecho mismo de que las autoridades hayan tardado meses en actuar en el caso y detener a los presuntos responsables (la muerte de Arbery fue en febrero pasado) y que lo hayan hecho solo hasta que estalló el escándalo cuando se difundió el video en cuestión  (un video que la policía del lugar ya conocía) deja entrever que también habría habido, al menos, un desdén ante el imperativo de hacer justicia a la víctima y, en el peor de los casos, un intento de encubrir el asunto.

Al respecto, de acuerdo a Insider, el pastor Richard Demsick, que reside en Vero Beach, Florida, reflexionó y concluyó que si Arbery hubiese sido de raza blanca no habría sido sometido a sospecha, persecución y muerte.

Y para comprobar esa noción y denunciar el persistente racismo que se sufre en muchas regiones de Estados Unidos, decidió él mismo echar a correr luciendo, en su caso, evidentemente sospechoso.

“Quizá deba correr con un televisor [en los brazos] para mostrar que ser un personaje sospechoso no basta para que alguien sea acribillado. Al ser yo de raza blanca, eso no va a sucederme a mí”, dijo.

Así, Demsick lo hizo y, en efecto, aunque algunos podrían haber pensado que estaba huyendo, sin camisa y llevándose consigo un televisor posiblemente robado, nadie decidió salir en su persecución ni lo abatió a tiros.

Y eso que en su localidad también se han registrado, de acuerdo a Insider, algunos robos en casas.

Demsick corrió exactamente 2.23 millas el viernes pasado, cuando habría sido el cumpleaños 26  de Arbery, en el contexto de un movimiento en el que muchas otras personas en el país corrieron 2.23 millas para simbolizar la fecha, el 23 de febrero, en que el joven fue abatido en Georgia.

Parte de ese recorrido lo documentó Demsick en videos que colocó en la red social TikTok y que se han vuelto enormemente virales.

Mientras corría extrañamente llevando un televisor a cuentas, cuenta Demsick, sus vecinos le sonreían y saludaban a su paso. Una historia tremendamente diferente al destino de Aubrey,  que sin justificación habría sido perseguido, acosado y al final arteramente asesinado.

Demsick subió en  TikTok un video más en el que aparece conversando con su madre. Le dice que corrió por la calle con una televisión y que si eso le hizo temer por su seguridad o si pensó que alguien lo reportaría a la policía, ella dijo tajantemente que no.

Es decir, Demsick planteó que Arbery fue perseguido y abatido por el impulso racista de sus victimarios y que la noción de que el joven era sospechoso porque corría por el vecindario, en una práctica deportiva común y realizada diariamente por millones de personas, era falsa. Los atacantes habrían, en esa lógica, actuado contra Arbery porque era afroamericano y habría sido el prejuicio racial de los presuntos asesinos lo que habría motivado su barbarie.

Demsick, en cambio, contó que nadie lo trató de modo hostil ni él estuvo en peligro por correr en una actitud que, en su caso, sí lucía extraña o sospechosa. Él atribuye claramente al privilegio blanco que él no sufrió nada en su carrera mientras que Arbery fue considerado sospechoso y acosado letalmente.

Aunque es actualmente pastor en una zona de clase alta en Florida, en su infancia Demsick creció en los suburbios de Detroit y allí conoció, relata Insider, la pobreza de los vecindarios de minorías.

Por ello es que él, afirma, sabe de la injusticia estructural que afecta a los afroamericanos y otras comunidades en Estados Unidos, aunque añade que no es realmente posible para una persona de raza blanca entender a cabalidad lo que enfrentan y padecen los afroamericanos cuando se confrontan con ese racismo.

Pero la solidaridad y la empatía son posibles y ambos son componentes importantes para combatir el racismo y revertir la injusticia que aqueja a  muchos por cuestiones raciales. Demsick dice que su aportación ha sido pequeña. “Hay personas que trabajan diariamente para tratar de corregir la injusticia, yo solo hice un video”, contó.

Y, ciertamente, la labor de incontables personas, activistas y luchadores sociales afroamericanos, hispanos y de otros grupos para revertir la injusticia, combatir la discriminación y frenar la violencia es notable, extensa y necesaria. Y en ella colaboran también muchas personas de raza blanca.

Abatir el racismo y otras formas de odio es un imperativo civilizatorio.