Los corredores sobreviven al tiempo loco y al Espigüete en la Riaño Trail Run

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Photo credit: BlackCoffeeStudio / Terraincognita Sport
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RIAÑO (LEÓN). Aunque en el centro de España parezca algo inconcebible, la sudadera e incluso el pantalón largo no sobraba en el mediodía de este sábado en Valverde de la Sierra, salida y meta de la segunda etapa de la Riaño Trail Run con 21 kilómetros y unos 1.600 metros de desnivel positivo, dónde los corredores cruzaban la meta bajo la lluvia intermitente que empezó a oscurecer el cielo del nordeste de León cuando se aproximaban las tres horas de carrera y habían terminado los primeros.

El primero de ellos, por supuesto, el rumano Ionel Cristian Manole, que dominó también la segunda etapa y amplió su ventaja en la clasificación general: más de 23 minutos sobre el granadino Salvador Olivas y 38 sobre el madrileño Javier Hernando. El ganador del Ultra Sierra Nevada y el Vall d'Aran by UTMB llegó con Javier Hernando pegado a su espalda al único avituallamiento, situado pasado el kilómetro 10 y descendido el pico Espigüete, un imponente coloso montañoso de la Montaña Palentina a más de 2.400m, tan técnico que hay que echar las manos a las piedras para subir y en el que resulta imposible correr de seguido al descender.

Photo credit: BlackCoffeeStudio / Terraincognita Sport
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Manole sufre en ese terreno tan complicado, pero abre hueco en cuanto las pistas de tierra lo permiten, y eso sucedió esta vez frente a un Hernando que fue perdiendo su ventaja en la segunda subida de la jornada, mucho más suave y tendida, en la que Casas tiró de su experiencia y el joven Alejandro Villarino emergió con fuerza para alcanzar el segundo puesto en la meta. El rumano llegó a en 2 horas y 56 minutos, más de siete de ventaja sobre Villarino y ocho sobre Casas.

Y después, el cielo negro, la lluvia y hasta momentos de granizo en los alrededores del Espigüete, por fortuna no sobre los corredores, que obligaron a muchos a parar y sacar el chubasquero de la mochila. En esas llegaron las primeras mujeres a meta, con el calor de la treintena de vecinos de Valverde, que acogieron la carrera con cariño, ofreciendo chorizo de jabalí y panceta a los extenuados participantes. Como ocurrió en la jornada anterior, se destacó por parejas Leticia Bullido y alcanzó antes la línea final Celia Cuevas, que competía en la modalidad 2xTrail y por tanto se había ahorrado la dura etapa del viernes de 38 kilómetros e intenso calor.

La ganadora de la etapa de la principal clasificación fue Cristina Salazar, que bajó de las 4 horas con 3h y 59 minutos, cuatro de ventaja sobre Aleksandra Sadlo, que sigue líder con algo más de ocho minutos de ventaja sobre Salazar, y más de media hora sobre Eugenia Gil, que llegó tercera en la etapa a 20 minutos de la primera.

El domingo, Manole y Sadlo lo tienen en la mano para certificar su victoria final en una última etapa de 22 kilómetros y 1.390m de desnivel positivo entre Salomón y Riaño con la subida al Gilbo. ¿El tiempo? Las previsiones indican lluvia por la noche y sol a la hora de la carrera, pero quién sabe. Riaño siempre sorprende.

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