Malestar por los tests de coronavirus a los futbolistas antes que a los sanitarios

Sanitarios utilizando un test de coronavirus a la espera de obtener un resultado. Foto: Luna Flores/Europa Press via Getty Images

Parece que la vuelta del fútbol profesional a España está cada vez más cerca. Los campeonatos de Primera y Segunda División se interrumpieron a mediados de marzo como consecuencia de la cuarentena impuesta por la pandemia de coronavirus y desde entonces llevamos con la duda no ya de cuándo se podría retomar, sino siquiera si hacerlo sería una opción viable en algún momento. La patronal del balompié, la Liga de Fútbol Profesional que dirige Javier Tebas, insiste en la necesidad de que la competición vuelva cuanto antes para que las pérdidas económicas no sean más graves de lo que ya son.

Su pretensión acaba de verse respaldada por la decisión del ministerio de Sanidad de permitir la realización de tests del virus a los futbolistas a partir del 4 de mayo. Este paso es imprescindible para que los futbolistas puedan volver a los entrenamientos y supone un primer paso fundamental para que más adelante lleguen a jugarse partidos. Lo que en principio parece una buena noticia, sin embargo, está causando no pocos enfados.

El problema es que, como llevamos semanas comprobando en España, los tests de detección del coronavirus son un bien muy escaso. El diagnóstico masivo es, según los expertos, una de las principales herramientas para luchar contra la pandemia, ya que faciitaría la detección de casos asintómaticos que propagan la infección sin saberlo. Pero si no se puede hacer por pura falta de recursos materiales, parece lógico que se destinen a los colectivos de mayor riesgo, particularmente al personal sanitario y de seguridad que trabaja en primera línea contra la enfermedad.

En este sentido están manifestándose muchos hinchas de todos los equipos. Ya durante los últimos días se venían registrando críticas ante el afán de la Liga por volver a toda costa y ante las especulaciones, ahora confirmadas de que los profesionales del balón podrían recibir tests abundantes, tan escasos en otros entornos. Redes sociales como Twitter se han llenado de comentarios indignados por que se dé prioridad al fútbol antes que a otros sectores.

Hay también quien, dentro de la indignación, busca las culpas fuera del mundo del deporte:

En su momento, la Liga ya ofreció a sus clubes miembros la posibilidad de disponer rápidamente de tests para analizar a los jugadores de su plantilla. Algunos equipos, como el Celta de Vigo, el Valladolid, el Zaragoza, Osasuna o el Eibar, renunciaron públicamente a ellos, por considerar que no tenían por qué recibir trato prioritario sin formar parte de los grupos de riesgo. De hecho, en algunos casos optaron por donarlos directamente al servicio de salud de sus regiones.

Pero ni siquiera dentro del mundo del fútbol está todo el mundo de acuerdo con esta prioridad a la hora de acceder a las pruebas. Un ejemplo viene desde Santander. La plantilla y el cuerpo técnico del Racing (que antes del parón ocupaba el último puesto en Segunda División) han emitido un comunicado, respaldado por el director deportivo; en él exponen que no les parece “apropiado” someterse al test “cuando no hay suficientes para las personas que trabajan en primera línea para frenar esta epidemia”, aunque si les obligan a someterse a ellos lo harán “para no perjudicar al club”.

Otra voz autorizada es la de Paco Jémez. Exjugador internacional con la selección española y actual entrenador del Rayo Vallecano (en el 11º puesto también en Segunda División), no se mordió la lengua en una entrevista para Antena 3: “La sociedad se tiene que echar las manos a la cabeza no porque una empresa privada quiera hacer test a sus trabajadores, que es lo más normal del mundo. Hay que echarse las manos a la cabeza porque a estas alturas el Gobierno no tiene a nuestros sanitarios, policías, militares, farmacéuticos o camioneros con el material necesario”.

“He visto muchísimas situaciones de ataque al fútbol. Nosotros no queremos esos test, queremos ser igual a todo el mundo y apoyar para salir de esto de la mejor manera posible”, añade Paco. “Es una pena que las principales profesiones de riesgo no tengan el material necesario para hacer su trabajo sin miedo a contagiarse. Eso te hace recapacitar: ¿cómo voy a usar un test que necesita alguien que se juega la vida? Mientras no haya tests para todos, es frívolo que nosotros los usemos".

José Romera, capitán del Almería (tercer clasificado ahora mismo en la categoría de plata), aporta un matiz interesante en una entrevista en Radio Marca: "Todo estamos de acuerdo en que no nos merecemos más los tests que los sanitarios. Si esos tests estuvieran destinados para ellos los rechazaríamos, pero los ha traído LaLiga, una empresa privada".

A partir de la semana que viene veremos si los futbolistas de los demás equipos se someten a los tests o renuncian a ellos para que los utilicen colectivos que los necesitan más, una actitud que parte de la sociedad les reclama. La polémica, en cualquier caso, parece que no acabará hasta que la socieda española no logre superar la pandemia. O al menos hasta que no haya tests suficientes para todo aquel que lo necesite.

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