El coronavirus hace sonreír a los amantes del marisco: se hunde el precio de la langosta

Un pescador sostiene una langosta de 3 1/2 libras en Kennebunkport, Maine, desde donde cada año suelen salir toneladas de ese producto hacia el mercado asiático. Foto: Robert F. Bukaty/AP.

La epidemia de coronavirus ha tenido un inesperado efecto positivo para los amantes de los mariscos: ahora degustar una langosta es más barato.

La noticia es buena para los consumidores, pero no para los comercializadores del crustáceo, cuyo precio se ha desplomado al mínimo en al menos cuatro años a causa de la cancelación de vuelos chárter desde Estados Unidos a Asia en un momento en que las ventas por lo general subían a causa de las celebraciones del Año Nuevo chino.

Estados Unidos solía ser el principal proveedor de langosta viva a China gracias a creciente demanda de la creciente clase media del gigante asiático, hasta que comenzó la guerra comercial entre Washington y Beijing.

China impuso aranceles de represalia a los crustáceos estadounidenses en 2018. A partir de ese momento, los proveedores chinos comenzaron a adquirir crecientes cantidades de langosta en Canadá. Y luego vino el coronavirus.

"Esto es como un golpe fatal", comentó a Bloomberg Stephanie Nadeau, propietaria de The Lobster Co., con sede en Arundel, Maine, quien vio cómo las órdenes a Hong Kong se reducían de aproximadamente 1,000 cajas a la semana a un total de 120 cajas, cada una con 33 libras, desde finales de enero.

"Estoy a punto de despedir a la mayoría de mis empleados", lamentó.

El mercado estadounidense se está viendo inundado de langosta, puesto que prácticamente se han paralizado las exportaciones a China de los productores locales y los canadienses (Foto: AP Photo/Robert F. Bukaty)

Como consecuencia, miles de libras del codiciado manejar inundan los mercados de América del Norte.

Por su parte, Canadá enviaba alrededor de nueve vuelos charter a la semana desde la provincia de Nueva Escocia a Corea del Sur y China continental, con un total de 1.5 millones de libras de mariscos.

Pero a medida que el brote de coronavirus interrumpió el transporte el producto canadiense comenzó a inundar el mercado estadounidense, según la compañía de investigación Urner Barry, que ha estado rastreando los precios de los alimentos desde 1858.

Descensos en los preciso del 17%

Ahora el precio de una langosta entera de Nueva Inglaterra, que pesa alrededor de 1,5 libras, ha caído un 17% desde el 20 de enero y actualmente está en 8.10 dólares, el más bajo desde al menos 2016. El año pasado, costaba $ 10.70, y el precio promedio en una década ha sido de $ 9.85, explicó Liz Cuozzo, especialista del mercado de mariscos en Urner Barry.

La demanda de langosta canadiense viva se ha reducido al 5% de los volúmenes normales en China continental desde el Año Nuevo Lunar, cuando los restaurantes comenzaron a cancelar reservas y la gente se quedó en casa, dijo

Stewart Lamont, director gerente de Tangier Lobster Company en Nueva Escocia, explicó que las langostas se han vendido agresivamente durante el último mes para tratar de adelantarse al previsible descenso de la demanda y las empresas están retirando parte de su inventario, dijo en un correo electrónico.

Además, los comerciantes y exportadores en Canadá y Estados Unidos han sufrido una pérdida sustancial de inventario y están cobrando a los importadores y distribuidores en la Cuenca del Pacífico hasta un 35% menos que hace un mes, dijo, afectando eventualmente a los pescadores del crustáceo.

Existe el riesgo de que otros mercados cierren a medida que el virus se propaga, a lo cual se suma la incertidumbre sobre cuántos comerciantes más pequeños o restaurantes familiares en China pueden quebrar después del brote, dijo Mark Barlow, propietario de Island Seafood en Eliot, Maine.

Mientras tanto, los consumidores estadounidenses podrán disfrutar los bajos precios del manjar.

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