Por qué Alemania está siendo capaz de ralentizar la letalidad del coronavirus, mientras que en España las víctimas se disparan

Tras Italia, Francia, España y Alemania son los países que concentran un mayor número de casos de coronavirus COVID-19 en Europa. Estas tres potencias continentales han visto cómo crecía el número de infectados en los últimos días, pero mientras que en suelo francés y español lo hacía de una manera más rápida, en Alemania se ha ralentizado ligeramente el brote.

También el número de muertes es sensiblemente inferior. ¿Cómo lo ha hecho? La realidad es que no hay una receta mágica, pero al igual que Corea del Sur, ha apostado por la prevención y la realización del test a potenciales contagiados, reduciendo la letalidad.

Alemania está teniendo éxito en su lucha contra el coronavirus. (REUTERS/Fabrizio Bensch).

Tal y como ha manifestado la canciller Angela Merkel, la lucha del país es con el tiempo. El principal objetivo es “limitar la velocidad de transmisión”, aunque ha admitido que probablemente entre el 60% y el 70% de la población terminara infectada.


La idea, por tanto, es frenar el virus para que los sistemas sanitarios no se saturen y puedan hacer frente al brote. Y en este campo Alemania lleva ventaja a sus vecinos europeos. Ya en el mes de enero, el país le dio a sus laboratorios la información relevante sobre el brote y el material necesario para hacer los test.

En ese momento, todavía no había llegado de manera masiva a Europa el COVID-19, pero los germanos ya empezaban a prepararse ante una potencial emergencia, tal y como ha relevado estos días Christian Drosten, jefe de Virología del hospital universitario Charité de Berlín.

Otra segunda medida muy efectiva fue el darle a estos laboratorios (unos 1.000) la autorización para hacer las pruebas del coronavirus. Un factor que ha posibilitado que se puedan hacer muchos test y por tanto lograr la detección temprana de la enfermedad, evitando así su propagación.

Los datos en este sentido muestran su eficacia. Tal y como ha revelado la Asociación de Médicos del Seguro Médico Obligatorio a El Confidencial, el país germano ha realizado unas 35.000 pruebas para detectar el COVID-19 en la última semana, una cifra muy superior a la española (17.500 en dos semanas).

Así, se ha podido hallar los focos de contagio, aislar a las personas portadoras y reducir el crecimiento de la epidemia. A día 12 de marzo, las cifras son sintomáticas. Alemania (1.567) tiene menos casos que España (2.140) o Francia (2.269) y cuenta con un número mucho más bajo de víctimas mortales (3 frente a las 47 españolas o 48 francesas), según los datos de la OMS.

Un grupo de personas esperan su vuelo en un aeropuerto alemán (AP Photo/Michael Probst)

La única posibilidad de acabar con el virus es reduciendo su número reproductivo que en el caso del coronavirus a nivel global está alrededor de 2 y 3, es decir, cada enfermo es capaz de contagiar a 2 o 3 personas.

Para conseguir su extinción, este factor debería estar por debajo de 1, algo que ya prácticamente ha conseguido Corea del Sur y Alemania va por el mismo camino (actualmente entre 1,1 y 2,3). Peor es la situación de España (entre 1,9 y 5,6), según los datos del Centro para el Modelado Matemático de Enfermedades Infecciosas.

Control de los contagiados

Las ventajas del sistema empleado son evidentes. Por un lado, la detección temprana ha hecho que posiblemente el número total de contagiados se acerque mucho a la cifra oficial, algo que por ejemplo no está ocurriendo con Italia, que cada día incorpora cientos de nuevos infectados. Por otro, garantiza que los enfermos más graves van a recibir una atención más rápida si fuera necesario, ya que los hospitales funcionan a pleno rendimiento y no sufren saturaciones.

El principal riesgo, en este sentido, es agotar y saturar los sistemas de detección temprana, aunque de momento el objetivo de ralentizar el brote está siendo un éxito. Drosten está convencido de que la mortalidad subirá a medida que siga avanzando la enfermedad, por eso es tan importante que no se colapsen los servicios sanitarios. Las próximas semanas serán determinantes.

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