Sin arroz y sin papel higiénico: así está afectando el COVID-19 a los habitantes de Hong Kong

El coronavirus chino ya tiene nombre oficial, COVID-19, según ha anunciado la Organización Mundial de la Salud (OMS), mientras que continúa su avance, con decenas de miles de contagios y tras superar la cifra de 1.000 fallecimientos. La epidemia, que ha hecho que se cancele un gran evento internacional como el Mobile World Congress de Barcelona, puede extenderse durante meses y en algunos sitios ya empiezan a notar sus consecuencias.

En China, epicentro de la enfermedad, hay varias ciudades en cuarentena desde hace semanas, mientras que en otras se intentan evitar en la medida de lo posible los desplazamientos para que no sigan creciendo los casos. Una parálisis que está afectando a la economía y que está provocando dificultades para acceder a determinados suministros básicos.

Estantes vacíos en los supermercados de Hong Kong. (AP Photo/Vincent Yu)

Es lo que ocurre en Hong Kong. Pese a que la región no se encuentra en cuarentena y no tiene un número excesivo de casos en relación con el país (unos 50 contagios y solo una víctima), está empezando a sufrir la ausencia de determinados productos. Concretamente, hay dos que preocupan mucho: el arroz y el papel higiénico, tal y como cuenta The Guardian

En lo que respecta al primero, es un alimento fundamental en la dieta china y en las últimas semanas escasea en los estantes de los supermercados. A pesar de que la Asociación de Comerciantes de Hong Kong ha señalado que no se va a faltar porque hay todavía 13.000 toneladas del producto almacenadas, la desconfianza entre los hongkoneses hacia las autoridades es elevada.

Cabe recordar que antes de la crisis del COVID-19 hubo muchos meses de protestas de los habitantes de la región contra el Gobierno y las relaciones están tensas. Los paquetes de fideos también se están agotando, pero todavía sigue habiendo mucha carne y verduras.

El segundo producto en escasez que preocupa mucho es el papel higiénico, así como toallitas húmedas, pañuelos de papel y desinfectantes. Con el fin de cumplir con las medidas de higiene necesarias para evitar el contagio, su demanda se ha multiplicado, dejando los estantes de los supermercados vacíos. Estas superficies ya han decidido implementar una política de racionamiento que hace que los clientes solo puedan llevarse dos artículos de los productos que escasean.

Varias personas hacen acopio de productos en los supermercados chinos. (AP Photo/Kin Cheung)

No se sabe hasta cuándo durará

El gran problema al que se están enfrentando los ciudadanos con esta epidemia es que no saben cuánto tiempo va a durar, por lo que se están dedicando a comprar mucho por si acaso no pudieran hacerlo en el futuro.

Las mascarillas es otro de los bienes más preciados y la falta de ellas ha provocado que varias clínicas privadas se vean obligadas a cerrar temporalmente sus puertas. Así, las largas colas se han convertido en un habitual en Hong Kong siempre que llegan productos de primera necesidad. Es el día a día de una pandemia que sigue sumando casos y víctimas, aunque en los últimos días parece que ha frenado un poco su expansión.

Más historias que te pueden interesar: