Coranavirus: El doble drama de los trabajadores sin papeles en una España confinada

Una mujer cruza una calle con una máscara en el rostro mientras una Unidad de Emergencia Militar (UME) transita frente al Hospital La Paz en Madrid el 16 de marzo de 2020. La capital española ha confirmado al menos 3.544 casos de COVID-19 y al menos 213 muertos. (Foto Pablo Blazquez Dominguez/Getty Images)

El coronavirus ha aumentado la presión sobre los migrantes que ejercen labores incluidas dentro del decreto de alarma en España pero que no tienen residencia ni permiso de trabajo. Además de salir a la calle con miedo a contagiarse, también temen ser detenidos o deportados por una policía que intenta disuadir a la gente a quedarse en sus hogares.

Ese es el caso de Maritza, quien emigró con su hijo adolescente desde Venezuela en el 2017. La profesional y profesora universitaria ahora se gana la vida cuidando niños y ancianos en un pueblo de la Sierra de Madrid.

Ni las restricciones de movilización en todo el territorio español para frenar la propagación del Covid-19 ordenadas por gobierno de Pedro Sánchez el pasado sábado ha impedido que Maritza salga a diario a trabajar.

Ella es la cara oculta del pequeño grupo de personas que mantienen al país andando mientras las autoridades pidieron al resto de la población a quedarse en casa para intentan frenar un virus que se ha esparcido como pólvora por todas las regiones de España. Maritza se encarga de cuidar a una niña de 9 años, mientras la madre enfermera atiende a decenas de pacientes en sus guardias nocturnas en uno de los hospitales de Madrid.

Al regresar a su casa le toca volver a salir a cuidar a una mujer de 82 años con movilidad reducida para acompañarla y ayudarla realizar todas sus actividades cotidianas.

En esa localidad madrileña, los policías también están cumpliendo con su trabajo de velar por el cumplimiento de la cuarentena y en tan solo tres días a Maritza "le han halado las orejas" por circular en las vías públicas.

Le preguntaron de dónde venía, hacia donde iba, dónde era mi domicilio, cuál era mi trabajo. “Luego me pidieron que respetará las normas”, pero no le pidieron los documentos.

"No he dejado de trabajar aunque que ya dos veces me ha parado la policía en la calle. Más allá de tener o no contrato, el tema es que no existe una situación clara para quienes vean en riesgo su trabajo y más en un sector como el de la asistencia a domicilio, de paso un sector feminizado", dijo Maritza.

Además de su precaria situación económica, Maritza considera que sin el trabajo que desempeña las personas que necesitan ayuda domiciliaria quedarían a la intemperie.

"Yo solo estoy orando y clamando la protección de Dios. Porque es el único que en este momento dibuja algo de esperanza". 

Lo que dice la ley

Expertos migratorios consultados por Yahoo! Noticias coincidieron en que lo primero es mantener la calma. El decreto real de estado de alarma reúne medidas excepcionales con el fin de frenar la expansión del coronavirus y, aunque no impiden el cumplimiento de la ley de extranjería, no está diseñado para sancionar a las personas en situación irregular.

1. Estar sin papeles no es delito

"Con respecto a la situación laboral hay que decir que estar en situación irregular no es un delito, es una falta administrativa. Y los policías no están parando para saber si la gente está o no trabajando", dijo la abogada experta en temas migratorios Haibory Yáñez Bolívar.

Estela Marina Pérez Cabrera, directora General de Grupo Aristeo, explicó que estar indocumentado por no haber iniciado un procedimiento de extranjería ante una delegación de gobierno como solicitar una prórroga de estancia o trabajar en sin documentación acarrea una sanción administrativa, regulada en la Ley Orgánica de Extranjería 4/2000, en los artículos del 50 al 53. Son infracciones administrativas leves. "No tienen categoría de delito"

2. Conocer tu estatus migratorio

Otro detalle que no hay que perder de vista es que las personas que tienen un trámite abierto en extranjería no están en una situación irregular.

 "Lo primero es diferenciar. Una persona que ha iniciado un expediente administrativo por una solicitud de arraigo, una solicitud de protección internacional, arraigo social, o que tenga resguardo de huella no es una persona que está en una estancia irregular. Es decir, tiene que andar en la calle con su pasaporte y el resguardo de haber iniciado un trámite ante la administración pública", dijo Pérez Cabrera.

Agregó que hay que esperar para conocer las medidas dentro del estado de alarma "en relación con las personas que están en estancia irregular. es decir, que no tienen abierto expediente en extranjería.

Para Pérez Cabrera lo más importante es andar siempre con el pasaporte encima "porque va a estar documentado, no indocumentado, porque le pueden aplicar una sanción". 

3. Andar preparado

Lo idóneo para todos los empleados, pero en especial para los que trabajan en labores del hogar y cuidados de personas mayores o con discapacidad, es que el empleador esté al tanto de la movilización del trabajador por si la policía lo llama y pueda verificar hacia dónde va la persona.

"Las autoridades están utilizando el sentido común. Si uno va a trabajar lo importante es que cargue su documento de identidad, en este caso el pasaporte, o su tarjeta roja de protección internacional, lo importante es identificarse y tener claro para dónde va, a qué va, qué horario tiene, aunque no tengas contrato de trabajo, eso tampoco lo están verificando", señaló Yáñez Bolívar. Pero es recomendable ponerse de acuerdo con el empleador porque de pronto es a él al que no le interesa decir que tiene a una persona sin permiso trabajando en su casa.

Lo importante es que toda persona que esté en la calle tenga un documento con que identificarse. "En el momento en que cualquier autoridad, que está en todo su derecho, te pregunte a dónde te diriges, sepas contestar con contundencia a dónde vas".

Para Pérez Cabrera, lo fundamental para las personas que trabajan en estancia irregular es llevar su pasaporte y su volante de empadronamiento para que la policía pueda comprobar el tema de los desplazamientos.

Los que sí tienen abiertos expedientes administrativos como la solicitud de renovación de permiso de residencia, inicio de expediente de arraigo social, familiar, por circunstancias excepcionales, protección internacional con tarjeta roja aunque esté denegada, o solicitud de cita deben salir de casa con su pasaporte, su número de identificación de extranjero (NIE), el documento que respalde que ha iniciado un proceso y el volante de empadronamiento, recomendó la directora del Grupo Aristeo. 

4. ¿Puedo terminar preso o deportado?

"Técnicamente la policía puede hacer su trabajo, llevarlos a un centro de internamiento e iniciar un proceso de expulsión. Pero no creo que en el momento en que estamos viviendo se vayan a poner a llevar gente a los centros de internamiento ni adelantar procesos administrativos de expulsión", dijo la abogada Viviana García.

La situación se complicaría si la policía solicita la documentación a una persona sin documentos que "además tenga antecedentes penales porque allí pueden iniciar otro tipo de acciones", explicó García, quien agregó que el hecho de estar en estado de arma no le quita la facultad a la policía de hacer cumplir la Ley de Extranjería. "Están en todo su derecho, tienen todas las facultades porque el decreto no ha tocado estos aspectos", dijo.

Pérez Cabrera coincidió en que los trabajadores en situación irregular no deben temer una detención o deportación. "No creo que ahora mismo el país esté preparado para ponerse a detectar inmigrantes irregulares para meterlos en un camión y llevarlos a policía para abrirles un expediente de expulsión.

La prioridad es respetar la normativa del estado de alarma.

5. Recomendaciones finales

Yáñez Bolívar apuntó que los trabajadores pueden negarse a realizar una actividad laboral si no existen las medidas necesarias y si cree que puede estar en riesgo su vida. Aunque también hay que tomar en cuenta que es podría perder el empleo.

Otro dato es que las autoridades policiales no debería solicitar a los trabajadores a mostrar sus contratos de trabajo.

"En ninguna parte ni de la ley, ni del decreto, ni de las notificaciones que han dado las autoridades dice que tienes que salir con el contrato de trabajo, así que es una tontería que te vayan a pedir que demuestres con un contrato". Tu palabra y alguien que lo certifique debe ser suficiente.

Yáñez Bolívar recordó que todos debemos tomar las medidas necesarias para intentar preservar su salud y la de los suyos.