Contesta a esta pregunta antes de ponerte a dieta

Siempre que sea por motivos saludables (y con cabeza) ponerse a dieta es una buena opción si el objetivo lo requiere, pero antes de dar el paso es conveniente tener claras algunas cosas

Tener claro por qué y para qué haces dieta te ayudará a conseguir tus objetivos nutricionales, a sentirte sana y, sobre todo, a ser feliz contigo misma.(Foto: Getty)

Muchas personas que deciden ponerse a dieta o bien duran muy poco tiempo con ella o en cuanto consiguen sus objetivos vuelven a las andadas. Por eso, antes de dar el paso y dado que hemos entrado de lleno en la temporada pre-bikini,te convendría tener en cuenta los consejos de un experto en la materia para sacarle el máximo partido a tu plan de adelgazamiento.

“El tiempo, un valor clave al iniciar una dieta”, nos cuenta el Dr. Carlos Fdez. Fuentes, director médico del Grupo NC Salud. Y para entenderlo hay que responder a una cuestión principal antes de empezar una dieta: ¿por qué lo haces? ¿qué estás buscando? ¿cuál es tu objetivo?

Tras analizar los diferentes perfiles de personas que deciden ponerse a dieta, el experto asegura que se distinguen, principalmente, estos dos tipos:

Los que quieren cambiar de hábitos

Y para ello acuden a un especialista para que les acompañe y marque el camino adecuado, algo así como un coach nutricional. Normalmente este tipo de personas no se plantean objetivos en cuanto al tiempo, lo que quieren es conseguir los objetivos para uno mismo, y de manera permanente.

Si te has dado cuenta de que comes fatal y estás decidida a cambiar de hábitos, ¡genial! Pero busca asesoramiento para que elabore el plan más adecuado a tus necesidades y estilo de vida.(Foto: NewBeauty)

En este primer grupo, normalmente, las personas no suelen estár encorsetadas por un objetivo temporal, la mayoría de casos corresponden a personas que son conscientes de necesitar un tratamiento nutricional a medio o largo plazo por motivos de salud (obesidad, diabetes, colesterol, etc.).

Este perfil incluye también un grupo importante de  personas que simplemente quieren cambiar a una dieta más sana, pero prefieren tomárselo con calma.

En estos casos, para garantizar el éxito y la continuidad de la dieta, el tratamiento debe aportar al inicio un alto componente saciante, que acelere la adaptación a porcentajes calóricos más equilibrados, a la vez que frena la formación de nuevo tejido adiposo.

De forma simultánea, debe proceder a la regulación de líquidos, uno de los motivos más comunes por los que aumenta el peso corporal (sobre todo en mujeres) y que, además, ayudará a reducir volumen y a mejorar el metabolismo. “Optimizar la actividad metabólica os ayudará a disminuir los kilos de grasa acumulada y a frenar su nueva formación”, apunta el doctor.

En toda dieta debe haber cabida para las grasas buenas. (Foto: Getty)

Los que tienen un objetivo concreto

En el lado opuesto están las personas que sí expresan la necesidad de alcanzar un objetivo mucho más específico, en un corto periodo de tiempo. Para la gente que pertenece a este segundo perfil en donde el tiempo y objetivos están muy definidos, las necesidades de los tratamientos nutricionales son diferentes.

Aunque también aquí podemos encontrar a veces motivaciones relacionadas con la salud, es más frecuente que estas personas tengan objetivos estéticos a corto plazo como eventos personales  tipo comuniones, bodas y bautizos, o porque quieren perder tallas antes de Semana Santa o verano; lo cual implica un plan de tratamiento distinto, más específico e intensivo, que incluiría:

  • Trabajar para aumentar la diuresis (ideal en situaciones de retención de líquidos) y potenciar los efectos antigrasas-quemagrasas constituyen los objetivos principales de dicho tratamiento.
  • Esto se consigue mediante estrategias dietéticas que aporten activos drenantes, combinados con otros que disminuyan la formación de nuevo tejido adiposo a la vez que optimizan el metabolismo de los macronutrientes (carbohidratos, grasas y proteínas), reduciendo significativamente los porcentajes de grasa corporal y visceral acumulada.
  • Se añade además un alto contenido en antioxidantes, para neutralizar los radicales libres que se originan en todo proceso quemagrasas, sobre todo si se produce de manera más acelerada. Estas sustancias anti-edad, ayudan a que la piel luzca más sana, joven y radiante.

Como conclusión, es importante identificar cuáles son las necesidades personales y objetivos de cada uno, para así poderlos transmitir claramente a los profesionales. Identificarse en uno de estos dos perfiles principales, ayudará al equipo de nutricionistas a elaborar planes de tratamiento adecuados que cumplan con las expectativas, a la vez que mejoran sustancialmente la salud.

¿A qué grupo crees que perteneces tú? ¿Haces dieta por tu cuenta o sueles buscar ayuda profesional?

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