En qué consiste la Ley de Libertad Sexual ('solo sí es sí')

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Photo credit: GABRIEL BOUYS - Getty Images
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La Ley de Libertad Sexual, conocida como la del "solo sí es sí", ya es una realidad. El Consejo de Ministros aprobó el pasado 3 de marzo de 2020 el inicio de la tramitación del Anteproyecto de Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual y, dos años después, acaba de salir del Congreso de los Diputados con amplia mayoría –con el voto en contra de PP y Vox–. Y aunque podría ser sancionada por el Rey, si esto no sucede y todo sigue adelante, irá al Boletín Oficial del Estado y entrará en vigor en las próximas semanas, así como que se colocará entre las legislaciones más vanguardistas de Europa.


Entre otras cuestiones, la Ley protege la libertad sexual de las personas y garantiza:

  • El derecho a ejercer el control sobre la sexualidad.

  • El derecho al bienestar sexual.

  • El derecho a la integridad sexual.

  • El derecho a elegir con quién se quiere mantener relaciones sexuales.

Ley de Libertad Sexual: ¿en qué consiste exactamente?

Tras numerosas manifestaciones ante casos como el de 'la manada' (la violación grupal de cinco hombres a una chica de 18 años en 2016 en Pamplona) el Gobierno tomó las riendas de la situación y, después de muchos trámites legislativos, la Ley de Libertad Sexual entrará en vigor. Sus claves son las siguientes:

  1. El consentimiento es el eje principal. Esto es lo que da forma al 'solo sí es sí', es decir, el hecho de que haya consentimiento es lo que configurará el delito, no la resistencia de la víctima.

  2. Agravante por sumisión química. Hasta ahora, cuando el agresor hacía uso de fármacos o drogas para reducir o anular la voluntad de la víctima se consideraba abuso.

  3. Asesinatos por violencia sexual. La norma incluye el homicidio de mujeres vinculado a la violencia sexual.

  4. El acoso callejero será delito leve. Perseguible tras la denuncia de la persona perjudicada.

  5. Violencia sexual digital. Se perseguirán la extorsión sexual o la pornografía no consentida.

  6. Prohibición de la publicidad pornográfica.

  7. Rentas de inserción. Las víctimas de violencia sexual podrán acceder a las rentas activas de inserción, al igual que las víctimas de violencia de género.

  8. Educación sexual en todas las etapas educativas. Además, esa educación también será obligatoria en los títulos universitarios relacionados con la docencia, el ámbito sanitario o judicial.

  9. Educación sexual obligatoria para los agresores.

  10. Ayudas económicas. Las víctimas de violencia sexual que ganen menos del salario mínimo recibirán una ayuda económica, que será de mayor cuantía si la víctima tiene una discapacidad o personas a su cargo.

  11. Centros de crisis 24 horas. Habrá uno por cada provincia, y contarán con atención psicológica, jurídica y social para víctimas, familiares y personas del entorno, y se podrá asistir presencialmente y/o acceder a través de atención telefónica y online.