La anchoa nos la cuela: producto 'cantábrico' que viene de fuera

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Pensábamos que el mundo de las conservas españolas era un universo apacible lleno de certezas y de productos reconocibles. “Bonito del norte”, “pimientos del piquillo”, “anchoas de Santoña”... son frases que impresas en cartón dan confianza en un mundo que resiste a la globalización. Sin embargo, un vistazo al dorso da información extra que quizá no querríamos conocer. En “origen” aparecen palabras como Marruecos, Perú o códigos de zonas de pesca que, efectivamente, quedan lejos del Cantábrico. ¿Cómo es posible?

La anchoa del Cantábrico puede haber sido pescada en Marruecos. Foto: Getty Creative
La anchoa del Cantábrico puede haber sido pescada en Marruecos. Foto: Getty Creative

“Desde abril de 2020, según reglamento europeo, es necesario indicar el origen del ingrediente principal si se hace alusión a dónde se ha elaborado el alimento o si este lugar no es el mismo que el de origen del ingrediente principal. Esto incluye los espárragos envasados en Navarra y mejillones elaborados en Galicia”, explican fuentes de la Organización de Consumidores y Usuarios. Pero, ojo, porque esto no implica que estemos ante un fraude.

Según explican desde la OCU, “en el caso de las anchoas, no hay ninguna normativa que prohíba que se llamen “del Cantábrico” a los filetes de una anchoa capturada en las costas de Marruecos que han sido elaborados en conserva en una fábrica de Madrid, siempre y cuando la anchoa sea de la especie Engraulis encrasicolus”. Esta es la única anchoa europea que puede promocionarse y venderse bajo la etiqueta “del Cantábrico”.

Lo que sucede es que la Engraulis encrasicolus puede pescarse en el Mar Cantábrico, pero también en el Atlántico Noreste y Sureste, en el Mediterráneo y en el Mar Negro. Lo que sucede es que la anchoa del Cantábrica no es una indicación geográfica protegida a diferencia de lo que pasa con otros alimentos. Pero hay más: el etiquetado no exige que se haga referencia a la especie, con lo que existe la posibilidad de que pensemos que estamos adquiriendo anchoa Engraulis encrasicolus y en realidad se trate de Engraulis anchoita, Engraulis rigens o Engraulis spp. Especias distintas de calidad distinta.

Una mujer limpia anchoas en una fábrica de Cantabria. Foto: Getty Creative
Una mujer limpia anchoas en una fábrica de Cantabria. Foto: Getty Creative

Entonces, ¿hay alguna manera de asegurarnos al comprar anchoas de que éstas se hayan pescado en el Cantábrico? Sí, pero hay que fijarse en los sellos de calidad emitidos por las comunidades autónomas de Cantabria y el País Vasco.

El sello de la anchoa del Cantábrico del País Vasco no solo exige que la anchoa sea Engraulis encrasicolus, sino que tiene que haber sido capturada en la zona habitual de pesca de la flota artesanal vasca de bajura y las conservas han de haber sido elaboradas 100 % en el País Vasco. El sello de calidad de Cantabria también exige que se trate de la misma especie y que todo el proceso de escaldado, corte, escurrido, fileteado, aceitado y cierre del envase debe realizarse en una empresa ubicada en Cantabria. Aunque, en este caso, la zona de captura es mucho más amplia, abarcando el Atlántico Noreste, el Mar Mediterráneo y el Atlántico Centro-Este.

Producto que se vende como español pero viene de fuera, ¿confusión interesada?. Foto: Getty Creative
Producto que se vende como español pero viene de fuera, ¿confusión interesada?. Foto: Getty Creative

Con las verduras en conserva pasa tres cuartos de lo mismo. “El ejemplo de los espárragos de Perú envasados en Navarra no está fuera de la ley. La norma de calidad lo exige, de ahí que aparezca claramente especificado; un tema distinto es que pueda llevar a confusión entre los consumidores, sobre todo si la publicidad se centra en la región donde han sido envasados”, nos cuentan desde la OCU. Y esto puede incluir el uso de banderas, símbolos y demás que nos trasladen a lugares más cercanos.

Pero esta situación incluso se complica también teniendo en cuenta las expectativas del usuario que, cuando lee “bonito del norte” o “caballa del sur” piensa en pescadores llegando a puertos vascos o andaluces. “El bonito del norte no es una indicación de origen, sino una especie. Se llama bonito blanco o bonito del norte o albacora al thunnus alalunga, según se puede ver en la nomenclatura oficial de especies pesqueras. Lo mismo ocurre con la caballa del sur”, nos explican desde la OUC. Así que hay somos los propios consumidores los que tenemos que rebajar las expectativas y entender que lo que estamos leyendo tiene que ver con la especie, por mucho que en el envoltorio aparezcan pescadores con txapela o el escudo de Cádiz.

Desde la OCU, recomiendan leer atentamente la etiqueta y “aunque en el caso de los productos envasados cada vez habrá más información, es probable que la información de origen solo se encuentre en la lista de ingredientes por lo que es altamente recomendable leer esta sección”. Esto nos prevendrá de que se nos quede cara de tontos cuando lleguemos a casa con nuestros mejillones “gallegos” y nos demos cuenta de que lo único que es de allí es la lata y la etiqueta. Y si lo que queremos es hacer un master en lectura de etiquetas, atención al siguiente vídeo.

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