El consejo de un empleado a Bezos que duplicó la productividad en Amazon

Jeff Bezos en una charla con miembros de la International Astronautical Federation (IAF) en Washington DC, el 22 de octubre de 2019. Foto: MANDEL NGAN / AFP / via Getty Images.

Como muchos saben, Amazon (AMZN) nació de la nada, de una idea y del garaje de una casa. Luego vinieron consejos que la lanzaron al ruedo del éxito.

Corría el año 1994 y el joven Jeff Bezos abandonó su empleo en un fondo de cobertura en Nueva York para mudarse a las afueras de Seattle. Allí, en la casa que había alquilado, justamente en su garaje, echó a andar su proyecto de vender libros a domicilio utilizando el correo postal.

Doce meses después, el portal de Amazon fue presentado al público y la compañía había vendido libros en los 50 estados del país, como recuerda un reporte de CNBC.

Sin embargo, hubo un simple consejo que se convirtió en punto de inflexión en aquella empresa que todavía transitaba por su prehistoria.

“En aquellos días [1995], cuando comenzamos, todavía éramos una compañía bastante pequeña para la mayoría de los estándares, pero estábamos creciendo rápidamente y fue muy emocionante”, evocó Bezos en el Foro de liderazgo del Centro Bush, en abril de 2018.

Bezos recordó lo ineficientes que eran tanto con la logística como con las operaciones en aquellos primeros días en los que en la empresa apenas tenía diez personas.

Y uno de los problemas estaba en el método empleado para el embalaje de los pedidos.

Colocados sobre el piso de cemento, agachados, Bezos y sus empleados empacaban los pedidos, incluso haciéndose daño en sus muñecas y sus rodillas.

Una idea práctica y sencilla pero muy eficaz

Fue entonces que uno de los trabajadores le hizo una sugerencia.

"No teníamos mesas para empacar los pedidos”, contó el multimillonario ante una amplia audiencia. “Entonces bromeé con uno de los ingenieros de software que estaba empacando junto a mí: ‘¿Sabes lo que debemos hacer? Deberíamos conseguir rodilleras’. Y él me miró como si yo fuera el tipo más tonto que había visto en su vida y me dijo: “Jeff, deberíamos comprar mesas de embalaje”.

En uno de los episodios de septiembre de 2018 de "The David Rubenstein Show: Peer-to-Peer Conversations", Bezos insistió en que conseguir mesas para la compañía había sido “la idea más brillante” que había escuchado.

Al día siguiente Bezos salió a comprar aquellas mesas, el trabajo se hizo más favorable para los empleados y como consecuencia se “duplicó la productividad”.

Dos años después, los empleados de Amazon ya eran 614 mientras que en la actualidad sobrepasan los 750,000 trabajadores a tiempo completo. La compañía ostenta una capitalización de mercado de más de 946.000 millones de dólares.

El fundador de Amazon sabe que varias ideas que en un inicio parecían “aterradoras” han servido para abrir nuevas puertas y a crear más oportunidades de negocio. Como cuando un joven ingeniero de software propuso crear un programa de lealtad que al final concluyó en la creación de Amazon Prime.

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