Si conoces a alguien que está intentando quedarse embarazada y está teniendo problemas, no le digas estas frases

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Photo credit: Getty Images
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Cuando alguien a quien queremos está intentando ser madre o padre, pero tiene problemas de fertilidad es habitual y lógico que intentemos ayudar, animar o dar apoyo, pero no siempre utilizamos las frases acertadas…hay palabras que pueden causar más dolor y tristeza.

Está claro que, cuando intentamos animar a una mujer o una pareja que está buscando el embarazo sin éxito lo hacemos con la mejor de las intenciones y queremos ser un apoyo. Lo cierto es que, a veces, se consigue lo contrario porque hay palabras de ánimo, frases o expresiones que pueden resultar dolorosas para las personas que están pasando por esa situación. Para apoyar de verdad lo mejor es escuchar, tener mucha empatía y ofrecer nuestra ayuda en lo que la persona o personas quieran y necesiten. Además de, claro está, evitar estas frases que explicamos a continuación:

1- Tú inténtalo, seguro que si lo intentáis más acaba llegando

Esta frase es terriblemente desafortunada, además de ser de muy poco gusto. Dar por hecho que si una pareja no logra el embarazo es porque está poniendo poco de su parte o está haciendo las cosas mal es muy atrevido. Además, nadie garantiza que al final el embarazo acabe llegando, ya que hay que tener en cuenta que los problemas de fertilidad son una realidad.

2- En cuanto te relajes llegará

No es buena idea decir esta frase, a pesar de ser muy habitual. La fertilidad es un proceso biológico, no psicológico. El estrés afecta, pero lanzar a una persona con problemas para quedarse embarazada esta afirmación para lo único que sirve es para que sienta culpa. “Si no logramos el embarazo es porque estamos tensos”, “No logramos quedarnos porque estamos muy estresados con el tema y no sabemos cómo cambiarlo”. Estos pensamientos de culpa y remordimiento no benefician en nada.

3- Bueno, al menos ya tienes un hijo

Esta frase es de una falta de sensibilidad tremenda. Da igual si una mujer ya ha sido madre: si está intentando volver a serlo y está teniendo dificultades, recordarle que al menos ya tiene un hijo no es ningún consuelo. Querer volver a ser padre o madre y no lograrlo es igualmente doloroso. No necesitan que les transmitamos resignación o hacerles sentir culpables por no conformarse, necesitan empatía y ser escuchados.

Hay que tener presente que aumentan los casos de infertilidad, por lo que trabajar la empatía en este sentido es importante.

4- A mi prima le costó y se ha quedado embarazada, ya te llegará

Hablar de los embarazos exitosos de otra gente no ayuda, no. Solo refuerza el pensamiento de “¿y por qué yo/nosotros no?”, “todo el mundo lo consigue y yo/nosotros no”. Estas noticias de embarazos recientes pueden generar a la persona o a la pareja que está buscando el embarazo más tristeza.

Las conversaciones sobre las mujeres famosas que serán madres dentro de poco tampoco suelen ser un buen tema...

5- Eso es que no es el momento

Hay que tener en cuenta que cuando se habla de problemas de fertilidad es porque ya se lleva tiempo intentando el embarazo sin éxito, por eso, decir que no es el momento no ayuda, porque esa persona o pareja ya lo habrá meditado, pensado, he intentado, por tanto, para ella o ellos sí es el momento.

6- Habéis probado…habéis ido…

Si la persona o la pareja no pide un consejo directamente, una opinión u opciones es mejor no caer en el error de preguntar si han probado tal o cual método, hablar de las mejores posturas y hábitos para quedarte embarazada, preguntar si han ido a este u otro sitio…una pareja con problemas de fertilidad mantenidos en el tiempo probablemente lo ha intentado prácticamente todo. Si piden consejo u ayuda, entonces sí es positivo informarse y ayudarles a encontrar opciones.

7-Todo sucede por una razón

Aunque parezca increíble hay gente que lanza esta frase, así, alegremente. Es muy dolorosa, ya que damos a entender a la mujer que está buscando el embarazo que no llega porque no tiene que llegar, porque no es para ella o ellos, porque algo negativo puede suceder si llega, porque no está hecha para ser madre…la cantidad de connotaciones negativas, miedo y dolor que implica esta frase es tremenda.

8-Bueno, siempre os queda la adopción

Esta es otra frase con muy poco tacto. En primer lugar estamos sacando un tema que puede ser delicado: quizá la persona o la pareja todavía no se ha planteado esta opción o puede que lo hayan hecho y no piensen del mismo modo. Por otra parte, plantear la adopción como plan B, como alternativa cuando todo falla, también es doloroso. Son muchas las personas y las familias que deciden adoptar por diferentes motivos, no como alternativa cuando falla la primera opción. La adopción debe ser tratada con respeto. Además, el proceso de adopción es largo, conlleva tiempo, esperas, evaluaciones, preparación psicológica…no todas las personas pueden o quieren adoptar.

9- Podría ser peor…

Un recurso muy torpe es tratar de hacerle ver a la persona o a la pareja que no lograr el embarazo es doloroso, pero que podría ser peor y hablarles a continuación de enfermedades, casos de conocidos a los que les ha sucedido no sé qué cosa…todos sabemos que las situaciones pueden ser mejores o peores, pero lanzar esta frase a una persona o pareja con problemas de fertilidad es cruel, ya que minimizamos su dolor e invalidamos sus emociones, además de hacerles sentir culpa por no dar gracias por lo que sí tienen. Y, sorpresa, no, no reconforta nada.

10-Cuando quieras te dejo a los míos

Tratar de bromear con una situación que a una persona o personas les resulta dolorosa y triste no es buena opción. Hay mucha gente que, para tratar de quitar hierro a la situación o hacer un comentario distendido, suelta el típico: “yo te presto al mío/mía cuando quieras”. Esto puede ser recibido como que el deseo de ser mamá o papá y el dolor por no lograrlo no se tiene en cuenta, se minimiza o se toma como algo sin importancia. Hay que tener cuidado con ciertas bromas.

En lugar de estas frases, es mejor preguntar a la mujer o pareja cómo se siente o se sienten, qué necesitan y en qué podemos ayudar, sin ser invasivos, pero estando presentes.