Pescado y legumbres: así compramos (y comemos) tras dos meses confinados

Según los datos de consumo aportados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, los españoles hemos cambiado sustancialmente los hábitos de compra de alimentos y bebidas durante el confinamiento. Y tras el caos inicial, parece que los hemos hecho bien, ¡bravo!

Mejora el consumo de productos frescos y se aumenta la compra de alimentos que estaban por debajo de las recomendaciones, como es el caso de pescado, legumbres, frutas y verduras. (Imagen: Ayuntamiento de Las Rozas, Madrid)

“El incremento del consumo de alimentos de la Dieta Mediterránea es una buena noticia, nuestro objetivo ahora es que estos hábitos que se han establecido durante los meses de confinamiento se mantengan en el tiempo. Esto ayudará a mejorar la salud de todos”, explica la nutricionista Luján Soler, decana del Colegio Oficial de Dietistas y Nutricionistas de Madrid (CODINMA).

En concreto, de los datos ofrecidos por el Ministerio se extrae aumentos medios de carnes y derivados (28 por ciento), pescado y conservas de pescado (14 por ciento), legumbres (57 por ciento), frutas (25 por ciento), hortalizas y patatas (36 por ciento), leche y derivados (21 por ciento), huevos (43 por ciento), arroz (45 por ciento) y pasta (38 por ciento). También se ha observado un aumento medio del consumo de aceites de un 30 por ciento y, en el caso del aceite de oliva, este aumento fue del 27 por ciento.

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También se ha registrado un un incremento de un 29 por ciento del consumo de platos preparados, cerveza (54 por ciento), vino (39 por ciento), bebidas espirituosas (69 por ciento) y refrescos (20 por ciento), aunque los expertos consideran que esto se debe, posiblemente al cierre del sector de la hostelería.

Los nutricionistas quieren resaltar que es fundamental, y más durante los meses con menor actividad, mantener los consumos recomendados de cada uno de los grupos de alimentos para mantener un estado de salud correcto. Así, las recomendaciones generales se podrían resumir en:

  • Consumir de 2 a 3 raciones de verduras al día.

  • Incluir en la dieta 3-4 piezas de fruta al día.

  • En cuanto a los lácteos, habría que incorporar 2-3 raciones diarias.

  • Los cereales, arroz, pasta, patatas deberían estar presentes en 1 o 2 raciones diarias.

  • Utilizar preferentemente aceite de oliva, tanto en tus preparaciones culinarias como para el consumo en crudo. Otras opciones interesantes son los aceites vegetales, como el aceite de girasol o de linaza.

  • En consumo semanal, habría que incluir de 2 a 4 huevos a la semana y 2-4 raciones de legumbres y las carnes magras, pescados y mariscos: 3-4 raciones semanales

  • No hay que olvidar la hidratación en la que la bebida de elección debe ser agua: entre 2 y 2 litros y medio diarios.

Desde CODINMA también aconsejan de consumir productos tradicionales, locales, de temporada y sostenibles. Por ejemplo, la Fundación Alicia aconseja consumir habas, tirabeques, guisantes, puerros, apios, ajos, acelgas, coles, espinacas, ajos tiernos, escarola, alcachofas, endivias, chirivías, espárragos, zanahorias, lechuga, rábanos, remolacha, perejil, naranjas, limones, fresas y mandarinas.

Además, estas recomendaciones se deben adaptar a las condiciones de cada persona tanto por edad como por sexo e intensidad de actividad física regular, fundamental para el mantenimiento de un estilo de vida saludable.

Por su parte, la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD) también ha insistido en la importancia de la dieta y en mantener los hábitos saludables que ayudan a cuidar el estado nutricional y a fortalecer notablemente el sistema inmunitario.

En esa misma línea, el nutricionista Ángel Soriano, miembro de Doctoralia, aconseja que si se ha conseguido adquirir unos hábitos saludables es importante “mantenerlos en el tiempo, empezando por adoptar una dieta rica en fruta, verduras, hortalizas, legumbres y cereales integrales, así como no descuidar el consumo de pescado azul (atún, salmón, sardinas, o boquerones) carnes magras, y huevos, para aportar suficientes proteínas y obtener una buena fuente de vitamina D.” Por supuesto, hay que evitar dietas milagro o grandes restricciones para bajar de peso”.

Y si durante el confinamiento se ha dejado de comer cierto tipo de productos frescos, como pescado o verduras, añade que “es hora de recuperarlo y aportar al cuerpo los nutrientes que necesita. Asimismo, es mejor evitar alimentos ultraprocesados, ricos en azúcares, en harinas refinadas y en grasas. Para contrarrestar el picoteo continuo o la improvisación de comidas poco saludables hay que organizar la lista de la compra y elaborar un menú semanal por mucha pereza que nos de”.

Y tú, ¿crees que has mejorado tu alimentación durante el confinamiento?

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