Confinamiento: 7 trucos contra el picoteo compulsivo

Confinamiento: 7 trucos contra el picoteo compulsivo

Habrás notado que desde que estás confinado en casa tiendes a abalanzarte sobre los paquetes de galletas de la alacena, en cualquier momento del día, incluso si no tienes hambre. Aquí van algunos consejos que pueden serte útiles.

¿Sabías que el estrés y el aburrimiento favorecen el picoteo compulsivo y que para evitarlo tienes que mantener la mente ocupada? ¿Cómo resistirse a ese deseo incontenible que amenaza con hacerte aumentar de peso a largo plazo? Estos son algunos trucos anti-picoteo…

1. ¿Pregúntate de dónde viene ese deseo?

La mejor forma de resistir la tentación es entender por qué picoteas. ¿Realmente tienes hambre? ¿Es por aburrimiento o por estrés? ¿Lo haces para llenar el vacío que causa la inactividad? Fíjate también si hay un momento, horas concretas, en las que picotees más que otros. Solo puedes cambiar las cosas luego de analizarlas. Una vez constatado, actúa.

2. Motívate

Todo en la vida es cuestión de motivación. Ahora que sabes por qué te pasas todo el día picoteando, piensa en las consecuencias que podría tener eso a largo plazo. Es un círculo vicioso: si comienzas a picotear, te va a costar parar. Y este período, incluso estar confinado, es temporal. Piensa en las próximas vacaciones de verano, ¿tu prioridad es ponerte el traje de baño?

3. Mantén la mente ocupada

¿Has notado alguna vez que cuando estás concentrado en algo, a veces te olvidas de comer? Tan pronto como lo desees, concéntrate en una actividad, sea la que sea: lectura, jardinería, pintura… Este podría ser el momento de clasificar tu ropa y hacer una limpieza a fondo… Las personas que teletrabajan y tienen hijos, ya están suficientemente ocupadas.

4. Cierra las alacenas

Cuando acabamos de llenar la alacena, es difícil dejarla cerrada, así que trata de esconder todos los dulces o alimentos excesivamente salados que te generan deseo todo el tiempo. De paso, proscribe los alimentos con un alto índice glucémico que hacen que el azúcar en sangre aumente y disminuya muy rápidamente, que es todo lo contrario del efecto deseado.

5. No te saltes las comidas

Nuestro cuerpo está programado para comer cada cuatro horas en promedio (una hora más, una hora menos): a las 8:00 AM, a las 12:00 PM, a las 16:00 PM, a las 20:00 PM. Cuando nos saltamos una comida, nos arriesgamos a tener hambre más tarde. Eso altera nuestro cuerpo y nos hace comer más alimentos ricos en calorías de los que normalmente ingeriríamos en una comida.

6. Sacia tu hambre con alimentos equilibrados

¿Te entra hambre a las 11:00 AM y no puedes hacer nada para evitarlo? No te preocupes, suele pasar. En lugar de abalanzarte sobre los dulces, cómete un puñado de almendras (unas veinte sería ideal), es un tentempié por excelencia. No solo llenan, sino que además aportan grasas buenas, necesarias para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. También puedes optar por una manzana, rica en fibras y vitaminas.

7. Bebe agua

Beber agua es bueno para la salud y te permite “llenar” progresivamente tu estómago. También te hará sentir saciedad. Intenta tener una botella cerca de ti todo el día. Los especialistas recomiendan beber al menos el equivalente a ocho vasos de agua al día.

Ingrid Bernard