Gucci y la polémica de la moda proaborto: ¿puede un vestido con útero bordado marcar la diferencia?

Gucci se ha convertido en la primera marca de ropa en mostrar su apoyo público a los movimientos en favor de los derechos reproductivos de las mujeres a raíz de la aprobación de leyes antiaborto en EEUU.

Un modelo de Gucci desfila con un vestido que leva un útero bordado. (Vía HuffPost UK)

El espectáculo Gucci Crucero 2020 presentó una chaqueta adornada con el eslogan “Mi cuerpo, mi elección”, y un vestido con un útero bordado sobre la pasarela.

En Instagram, Gucci dijo que la colección refleja su “compromiso de siempre con las mujeres y las chicas”, agregando que financia proyectos en todo el mundo para apoyar los derechos sexuales y reproductivos, así como la salud materna.

La colección sigue la ola de la moda feminista, con todo desde eslóganes a favor del aborto hasta bolsos y pendientes a la venta en Internet, ¿pero el hecho de comprar y ponerse esta ropa y accesorios marca una diferencia con los derechos reproductivos de las mujeres?

La respuesta al espectáculo online de Gucci ha estado dividida, con algunos que dicen que la ropa es una “falta de respeto” y que el feminismo “no es una moda”, mientras que otros han elogiado a la marca por ponerse política y usar su plataforma.

Emma Campbell, copresidenta de Alliance for Choice, un grupo de Irlanda del Norte, donde el aborto sigue siendo ilegal en casi todas las situaciones, sostiene que la moda proaborto puede contribuir al cambio, pero que necesita usarse en el contexto correcto.

“Existe un mundo de diferencias entre apoyar una campaña comprando y poniéndose sus productos para promover sus actividades, y un diseñador que se sube al carro de una moda fugaz o de unos valores polémicos”, dice a HuffPost Reino Unido.

“Hay algo increíblemente significativo en llevar puestos mensajes políticos en el cuerpo cuando tu cuerpo está vigilado por el Estado. Cuando se está en una organización activista, es un reclamo de tu cuerpo y un rechazo a que los cuerpos sean moneda de cambio a conveniencia política”.

Si un diseñador de moda elige donar sus beneficios a una organización como Alliance for Choice o The Yellow Hammer Fund en Alabama, Campbell cree que es aceptable usar los símbolos del movimiento.

“Pero si no es así, entonces es llevar a cuestas nuestra lucha y no problematizar nuestros cuerpos como campo de batalla”, dice.

Vía HuffPost UK

Clare Murphy, directora de asuntos externos del Servicio Británico de Asesoramiento para el Embarazo (BPAS) coincide en que el contexto es clave, pero da la bienvenida a cualquier cosa que “eleve el perfil de las problemáticas favorables a la elección”.

“La moda puede parecer periférica, o incluso superflua, pero juega un papel muy importante al influenciar y establecer discursos y normas culturales”, dice a HuffPost Reino Unido.

Durante demasiado tiempo, el aborto ha sido tratado como un pequeño secreto oscuro, dice, algo que la sociedad acepta pero de lo que no quiere saber. “Lo que hemos visto recientemente es a mujeres que rechazan el estigma y quieren hablar sobre su experiencia o mostrar su apoyo a otras mujeres”.

BPAS tiene su propia tienda online en la que vende productos proaborto como pins, paños de cocina, bolsos de tela. Comprar esos artículos ayuda a que las mujeres puedan acceder a servicios de atención reproductiva, dice Murphy, quien sostiene que eso marca una diferencia real en el camino hacia el referéndum a favor del aborto en Irlanda.

“La proliferación de productos de ‘abolición’ en el camino hacia el referéndum irlandés el año pasado sin duda jugó un papel central a la hora de hacer que la gente se sintiera parte de la comunidad que hacía campaña para el cambio”, dice.

Grainne Teggart, gerente de campaña de Amnesty UK para Irlanda del Norte, dijo previamente a HuffPost Reino Unido que hay formas alternativas de mostrar apoyo a las campañas a favor de la despenalización del aborto como escribir al parlamentario que lo representa o apoyar en las redes sociales a los norirlandeses y mujeres afectados por esas leyes restrictivas.

“Conozco a algunas mujeres que hacen viajes en solitario a Inglaterra para hacerse abortos y que ven muestras de solidaridad en las redes sociales, y eso las reconforta un poco”, dijo.