Qué hacer y ver en la Comunidad Valenciana

·12 min de lectura
Peñíscola, en Castellón. (Photo: iantfoto via Getty Images)
Peñíscola, en Castellón. (Photo: iantfoto via Getty Images)

Peñíscola, en Castellón. (Photo: iantfoto via Getty Images)

Qué ver en la Comunidad Valenciana. Esa es la principal pregunta de muchos viajeros que se plantean a principios de verano dónde ir de vacaciones y, entre sus opciones, está la región litoral.

En las tres provincias que conforman la Comunidad Valenciana (Castellón, Valencia y Alicante) hay de todo. Desde los 524 kilómetros de playa que tiene en total hasta las montañas que rodean la región por todas sus zonas. Por supuesto, cuenta con ciudades como las capitales de provincia, Valencia, Alicante o Castellón, pero no son las únicas.

Peñiscola, en Castellón, destaca en cualquier guía y es una de las primeras ciudades que aparecen un planning de sitios bonitos de la Comunidad Valenciana. Benidorm y sus rascacielos, una de las zonas más turísticas de España, es una zona de obligada visita si se viaja a Alicante. Por su parte, Gandía emerge como un lugar bonito que ver en la Comunidad Valenciana.

Pero no solo tiene estas ciudades turísticas. Para los amantes de las zonas más rurales, la región también va servida de grandes ofertas y destinos bonitos que seguro hacen desconectar al visitante: Bocairent (Valencia), Chulilla (Valencia) Culla (Castellón), Morella (Castellón), Elche (Alicante) o Altea (Alicante).

Valencia, una provincia para perderse

Valencia es la ciudad más importante de la región. Si uno se pregunta qué ver en la Comunidad Valenciana o qué sitios visitar, la primera respuesta que le viene a la mente es la capital, que tiene un sinfín de sitios para ver, disfrutar y relajarse.

La joya de la corona es la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Este complejo cultural y científico de más de dos kilómetros a orillas del río Turia fue diseñado por el arquitecto Santiago Calatrava y ya se ha convertido en un imprescindible plan que hacer en la Comunidad Valenciana.

El Oceanogràfic es un atractivo para los más pequeños (y los no tan pequeños). En él pueden ver más de 500 especies marinas, que van desde los delfines hasta los tiburones pasando por las morsas, focas y todo tipo de peces. Otro espacio cargado de magia que atrapa al visitante es el Hemisfèric, un cine 3D con una pantalla cóncava de 900 metros en el que se ofrecen en su mayoría documentales para toda la familia.

La ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia. (Photo: Moonstone Images via Getty Images)
La ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia. (Photo: Moonstone Images via Getty Images)

La ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia. (Photo: Moonstone Images via Getty Images)

Además, en la Ciudad de las Artes y las Ciencias tenía que estar el Museu de les Cièncie, donde aprender con sus distintas exposiciones, y el Palau de les Arts, en el que se ofrecen espectáculos musicales únicos.

Fuera de este complejo, otro de los lugares para visitar en Valencia es la catedral y su impactante capilla del Santo Cáliz. Según la tradición y estudios arqueológicos, se cree que esta reliquia pueda ser la que utilizara Jesús en la última cena.

Recorrerse la Ciutat Vella de Valencia, el distrito con más historia de la ciudad, es otra de esas zonas imprescindibles que ver en la Comunidad Valenciana. Más allá de la catedral, entre sus calles y junto a la plaza de toros aparece la Estación del Norte, un gran edificio modernista que está lejos de otras estaciones y que es todo un atractivo para el visitante.

En esta zona también se encuentra la Plaza del Ayuntamiento con el Palacio de las Comunicaciones, conocido también por el Edifico de Correos. Además del escudo de la ciudad, el tímpano que sobresale posee cinco esculturas en la que cada una representa un continente.

La Ciutat Vella también tiene otra serie de edificios y lugares bonitos que ver en la Comunidad Valenciana: el Museo Nacional de Cerámica, los impresionantes Mercado Central y Mercado Colón o las plazas de la Virgen, de la Reina o Redonda, así como la Lonja de Seda.

Por supuesto, otro de los plantes para hacer es caminar por los más de nueve kilómetros del Jardín del Turia. Este espacio verde, situado en medio de la ciudad, va desde el Parque de Cabecera, en el que se pueden alquilar pequeñas barcas con forma de cisne, hasta la Ciutat de les Artes y les Ciències.

Un tramo del Jardín del Turia. (Photo: Moonstone Images via Getty Images)
Un tramo del Jardín del Turia. (Photo: Moonstone Images via Getty Images)

Un tramo del Jardín del Turia.  (Photo: Moonstone Images via Getty Images)

Si uno viaja con niños pequeños, tiene que fijar sí o sí una parada en el Gulliver, una atracción de 70 metros recreando al gigante de la obra de Jonathan Swift. Por todo su cuerpo nacen un sinfín de toboganes y cuerdas que harán que los más pequeños se lo pasen en grande.

Para cerrar Valencia y viendo las altas temperaturas del verano, la playa es un espacio imprescindible para refrescarse. Si uno busca que haya gente, la de la Malvarrosa es su elección. Esta playa de arena fina es la más concurrida de la ciudad. Tomarse una paella valenciana durante una jornada de playa es algo que hacen miles de personas a diario en verano.

Otras opciones más desconocidas por los turistas son las playas de la Patacona, El Saler, la Devesa o las Arenas. Todas perfectas para disfrutar del Mediterráneo sin el agobio de la gente.

Como premio, si se va a la playa de El Saler se estará disfrutando del entorno del Parque Natural de la Albufera, un ecosistema de gran valor ecológico, ya que habitan especies en peligro de extinción, como el fartet o el samarugo, y es una zona de paso para muchas especies de aves migratorias.

La playa de la Malvarrosa. (Photo: Giannis Papanikos via Getty Images)
La playa de la Malvarrosa. (Photo: Giannis Papanikos via Getty Images)

La playa de la Malvarrosa. (Photo: Giannis Papanikos via Getty Images)

Pero no todo es la capital. Cuando uno se pregunta qué ver en la Comunidad Valenciana, especialmente en la provincia de Valencia y más allá de la capital, rápidamente se encuentra con un listado de pueblos que conocer.

La Guía Repsol elaboró una clasificación con once municipios a los que ir sí o sí. Bocairent y sus calles medievales sirven un viaje al pasado perfecto para la época estival. Si buscas naturaleza y conocer las hoces del río Turia, Chulilla es el destino perfecto para ello.

La lista, además, la completan las localidades de Carrícola, Sagunto o Xàtiva con sus respectivos castillos medievales. Chelva, Anna, Ayona, Requena, Ontinyent y Buñol cierran un recorrido que hay que hacer si se viaja a la zona.

La magia de Alicante

Una vez resuelta la duda de qué ver en la Comunidad Valenciana y seleccionado Alicante como el destino, emerge otra cuestión: ¿qué hay en Alicante y que se puede hacer?

Esta ciudad portuaria de unos 340.000 habitantes ofrece muchas posibilidades para que los días de vacaciones se pasen viendo edificios, disfrutando de su gastronomía y, por qué no, bañándose en sus playas.

Uno de sus lugares de referencia es el Castillo de Santa Barbará, en lo alto del monte Benantil. Este castillo árabe, construido en el siglo IX y a 166 metros de altura, se ha convertido en toda una referencia para el turismo de la ciudad. Cientos de personas se juntan cada día para ver el atardecer, ya que con su altura tiene una de las mejores puestas de sol de la ciudad.

El castilla de Santa Bárbara, en Alicante. (Photo: Getty Images)
El castilla de Santa Bárbara, en Alicante. (Photo: Getty Images)

El castilla de Santa Bárbara, en Alicante. (Photo: Getty Images)

Como curiosidad, la fortaleza está construida sobre una roca bautizada como la Cara del Moro, ya que las piedras sobre las que se asienta dibuja la silueta de una persona con turbante.  Además, si decides ir andando cruzarás el barrio de Santa Cruz, una zona única en la que perderse, viajar en el tiempo y casi también en el espacio. Sus calles estrechas llenas de edificios de fachadas blancas parecen sacadas de otro tiempo y de otro lugar.

Otro de los sitios que ver si se viaja a esta ciudad de la Comunidad Valenciana es la plaza consistorial y el Ayuntamiento, conocido como Palacio municipal de Alicante y que se encuentra en el mencionado barrio de Santa Cruz. En esta zona también se encuentra la concatedral de San Nicolás.

El Mercado Central y el Museo Arqueológico también son espacios a los que hay que ir a ver. Sin embargo, las playas y el puerto marítimo ocupan buena parte del tiempo del turista en la ciudad.

A los pies del castillo de Santa Bárbara está la playa del Postiguet, una de las más concurridas por los visitantes gracias a su privilegiada ubicación a escasos metros del centro turístico. Algo más alejada se encuentra la playa de San Juan, con tres kilómetros de costa y considerada como una de las mejores del literal mediterráneo.

Pero hay un lugar que siempre aparece cuando alguien se pregunta qué ver en la Comunidad Valenciana, concretamente en Alicante ciudad. Este es el puerto y la Explanada de España.

La explanada de España, en Alicante. (Photo: Getty Images)
La explanada de España, en Alicante. (Photo: Getty Images)

La explanada de España, en Alicante. (Photo: Getty Images)

Junto al puerto deportivo, un lugar ideal para caminar entre barcos de todos los tipos y tamaños, se encuentra la conocida como Explanada de España, que va paralela a uno de los muelles. Este paseo está compuesto por 6,6 millones de teselas de mármol tricolor que se asemejan a las olas del mar. Además, está franqueado por filas de palmeras. Durante su recorrido aparecen sitios como la conocida como la Casa Carbonell o La Concha, un auditorio al aire libre.

Fuera de Alicante ciudad hay alternativas y excursiones que merece la pena realizar. Qué decir de Altea, una de las joyas de la Costa Blanca. Su casco histórico, sus blanquecinas casas y su iglesia de Nuestra Señora del Consuelo, con unas llamativas cúpulas azul zafarí te despejarán cualquier duda al momento. El paseo marítimo o los miradores que tiene son otros dos lugares a los que acudir sí o sí.

Una segunda ciudad que hay que visitar si se viaja a la provincia de Alicante es Elche y su palmeral de más de 200.000 palmeras, el mayor de Europa. Un lugar único por el caminar, relajarse y disfrutar. De la ciudad uno no se puede ir sin visitar la basílica de Santa María de Elche, el Palacio de Altamira o Alcázar de la Señoría.

El palmeral de Elche. (Photo: Ventura Carmona via Getty Images)
El palmeral de Elche. (Photo: Ventura Carmona via Getty Images)

El palmeral de Elche. (Photo: Ventura Carmona via Getty Images)

Pero si hay que visitar una ciudad fuera de Alicante esa es Benidorm, el skyline del Mediterráneo. Sus playas y sus calles albergan cada verano a millones de personas que quieren tomar el sol en la playa de Levante o de Poniente, así como disfrutar de la vida nocturna que ofrece la ciudad.

Durante los días de estancia en Benidorm hay que sacar tiempo para ver el Balcón del Mediterráneo, un espectacular mirador de toda la zona costera y de la ciudad que se encuentra a pie de mar y al que se llega a desde la plaza del Castillo... Aunque si se quiere tener una panorámica aérea de la ciudad hay que subir al mirador de La Cruz. Además, el parque temático Terra Mítica es una idea perfecta para toda la familia.

La provincia también cuenta con pequeños pueblos para perderse. El Castell de Guadalest, Nueva Tabarca, Biar, Sax o Castalla son excursiones con encanto que aparecen en cualquier guía de lugares pintorescos de la Comunidad Valenciana.

El 'skyline' de Benidorm. (Photo: Sergio Formoso via Getty Images)
El 'skyline' de Benidorm. (Photo: Sergio Formoso via Getty Images)

El 'skyline' de Benidorm. (Photo: Sergio Formoso via Getty Images)

Castellón y la maravilla del norte

Al sur Alicante, en el centro Valencia y al norte Castellón. Uno de los más compartidos planes para hacer en la Comunidad Valencia es recorrerse esta provincia que, sin tener la fama de las otras dos, enamora a todo aquel que la visita.

Castellón de la Plana, con casi 180.000 habitantes, tiene una de las plazas mayores más completas. En cuestión de pocos metros se juntan prácticamente todos los edificios más importantes de la ciudad: el Ayuntamiento, la Lonja, la concatedral de Santa María y la torre-campanario el Fadrí.

La concatedral, derrumbada en varias ocasiones, fue reconstruida por última vez tras la Guerra Civil. Originalmente, este edificio se clasifica dentro del estilo del neogótico. Además, al lado de la catedral se encuentra la torre-campanario el Fadrí, de 60 metros de altura. Subir arriba del todo es uno de los planes obligados al plantearse qué ver en la Comunidad Valenciana y, especialmente en Castellón de la Plana. Desde arriba se obtiene una fantástica panorámica de la ciudad. Otra de las paradas fijas es el mercado central de la ciudad.

Para ir a la playa habrá que recorrer los poco más de ocho kilómetros que separan a Castellón de la Plana de El Grao de Castellón. Desde ahí se podrá hacer una de las excursiones más bonitas que tiene la comunidad. A 49 kilómetros del puerto de El Grao aparecen las Islas Columbretes, que tienen un gran valor por la fauna marina que aguardan. Gastar un día para hacer buceo y ver de primera mano este ecosistema es una magnífica opción.

Vista aérea de Castellón de la Plana. (Photo: Sergio Formoso / EyeEm via Getty Images)
Vista aérea de Castellón de la Plana. (Photo: Sergio Formoso / EyeEm via Getty Images)

Vista aérea de Castellón de la Plana. (Photo: Sergio Formoso / EyeEm via Getty Images)

Otra de las zonas imprescindibles de Castellón es Peñíscola, un pequeño municipio que es un gran reclamo de visitantes. La joya de la corona es el castillo del Papa Luna, enclavado sobre una península rocosa en plena costa y que permite viajar en el templo solo con poder cruzar sus fronteras. Dentro de sus murallas se puede disfrutar de unas vistas únicas del Mediterráneo.

Además, las playas como la del Nord, las calas del sur permiten relajarse y disfrutar del Mediterráneo. Y si uno quiere realizar una ruta por la naturaleza, solo tiene que desplazase a la Sierra de Irta hasta llegar a la Torre de Badum.

Morella es otro de esos municipios que es un fijo en los ránkings de pueblos más bonitos de España. Con menos de 2.500 habitantes, esta localidad tiene uno de los castillos más impresionantes. Construido sobre la colina, está considerado Monumento Histórico-Artístico. Pero no solo cuenta con esa reliquia. El yacimiento visigodo, el acueducto de Santa Lucía, las cuevas prehistóricas con sus pinturas rupestres o la imponente iglesia de Santa María se encuentran en el término municipal de Morella.

Si Morella siempre aparece en listas de pequeños pueblos bonitos, Culla es otro fijo. De hecho, forma parte de la Asociación Los pueblos más bonitos de España. Su empedrado casco histórico, lleno de casas de piedra, hacen que el visitante automáticamente haga un viaje a la época medieval. Como lugares turísticos aparecen la iglesia de San Salvador, la antigua prisión, el mirador del Singlet o la ermita de San Roc.

Si en el algún momento uno se planteado si viajar o no a esta región, que tenga claro que hay muchas cosas que ver  en la Comunidad Valenciana. Las posibilidades y los planes para hacer en la Comunidad Valenciana son ilimitados.

El impresionante castillo de Morella. (Photo: MEDITERRANEAN via Getty Images)
El impresionante castillo de Morella. (Photo: MEDITERRANEAN via Getty Images)

El impresionante castillo de Morella. (Photo: MEDITERRANEAN via Getty Images)

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente