Compras compulsivas en época de Covid-19: cómo evitar que se convierta en una adicción

Mónica De Haro
·6 min de lectura
Los estímulos de las fiestas navideñas y el gran consumo asociado a las mismas, unido al impacto psicológico del Covid-19, pueden intensificar este trastorno asociado al ansiedad y al estrés. (Foto: Getty)
Los estímulos de las fiestas navideñas y el gran consumo asociado a las mismas, unido al impacto psicológico del Covid-19, pueden intensificar este trastorno asociado al ansiedad y al estrés. (Foto: Getty)

La Covid-19 y las épocas de confinamiento han provocado que el trastorno de compra compulsiva aumente debido a la ansiedad y al estrés que muchos sufren en esta situación.

Según revela el estudio de seguimiento sobre la Covid-19 elaborado por Ipsos por encargo de Google, más de la mitad (51 por ciento) de los compradores aseguran que la pandemia influirá en su forma de hacer compras navideñas.

Pasamos más tiempo ante una pantalla que nunca y esto, unido al estrés general y todos los altibajos causa la pandemia, nos puede llevar a pensar que con una pequeña compra, vamos a calmar nuestra ansiedad. (Foto: Getty)
Pasamos más tiempo ante una pantalla que nunca y esto, unido al estrés general y todos los altibajos causa la pandemia, nos puede llevar a pensar que con una pequeña compra, vamos a calmar nuestra ansiedad. (Foto: Getty)

Además, las nuevas tecnologías y el fenómeno de la compra online han incrementado este trastorno ya que facilitan el descontrol de la conducta: no existe un horario para realizar una compra, no hay esperas ni cola, y se obtiene una gratificación en el momento.

Sin embargo, aunque pueda ser una “vía de escape” para intentar gestionar emociones que desestabilizan, y sirva como desconexión en época de Covid- 19, debemos aprender a controlar los estímulos de las fiestas navideñas para que el gran consumo asociado a las mismas no intensifique este trastorno.

Si las Navidades son una época en la que suelen hacerse muchas compras online, 2020 no va a ser la excepción. Al contrario, la pandemia ha incentivado el ecommerce. Casi el 57% de los españoles que planea comprar estas Navidades lo hará online, mientras que el 74% asegura que buscará ideas de regalo online y no en tiendas (Foto: Getty)
Si las Navidades son una época en la que suelen hacerse muchas compras online, 2020 no va a ser la excepción. Al contrario, la pandemia ha incentivado el ecommerce. Casi el 57% de los españoles que planea comprar estas Navidades lo hará online, mientras que el 74% asegura que buscará ideas de regalo online y no en tiendas (Foto: Getty)

La compra hace que las personas olviden durante un rato lo que está ocurriendo en la actualidad y ayuda, en cierto modo, a desconectar, comenta María Consuelo Vilasánchez Muñoz, psicóloga de Doctoralia. De esta manera, se aprende que comprar es una de las cosas que permite tener emociones positivas, así que se repetirá esta conducta como fuente de disminución del estrés o ansiedad, llevando al consiguiente riesgo de convertirnos en compradores compulsivos”.

Two Young Women holding shopping bags and wearing face mask because of Covid-19
Two Young Women holding shopping bags and wearing face mask because of Covid-19

"Tenemos una serie de necesidades emocionales y, cuando no se cubren por medios naturales, las sustituimos. Las drogas, el alcohol, la comida y las compras son algunos de los posibles reemplazos de aquello que realmente nos hace sentirnos seguros y queridos. Ante una frustración, una manera de obtener placer rápidamente es ir de compras. La persona adicta compensa de una manera inconsciente el vacío emocional con las cosas que adquiere, supliendo con objetos materiales sus carencias afectivas o emocionales", añade Antonio de Dios González, psicólogo del Hospital Quirón de Marbella.

Es un mecanismo similar al del hambre emocional; intentamos suplir una carencia emocional o un disgusto (como la enfermedad de un ser querido o la pérdida del empleo) con recompensas inmediatas.

No es un trastorno femenino

Respecto al perfil que caracteriza a los compradores compulsivos online destaca el de una mujer de entre 30 y 45 años; en este caso, con un nivel socioeconómico medio-alto, aunque la generalidad de dichas compras hace que los perfiles puedan ir cambiando.

"El 80 por ciento de los casos se suele dar en mujeres, muchas de ellas amas de casa de entre 40 y 60 años, que han perdido la motivación y suelen padecer un trastorno obsesivo", explica el doctor José Antonio López Rodríguez, vicepresidente de la Asociación Española de Psiquiatría (ASEPP).

Junto con este perfil, añade, "conviven otros no tan extendidos y conocidos", este es el caso de trabajadores con alto nivel de estrés para los que comprar el fin de semana se convierte en su válvula de escape, y adolescentes, en torno a los 17 años, con un nivel socioeconómico medio-alto con dificultades de adaptación, que pueden haber sufrido trastornos de personalidad o algún episodio depresivo moderado o un trastorno de la alimentación.

Un impulso irresistible

Los expertos coinciden en afirmar que la persona no puede resistirse al impulso de llevar a cabo determinada acción, aunque pueda resultar perjudicial. “Tienen una dependencia, una necesidad de comprar superior a su voluntad y son incapaces de controlarse”.

Asimismo, antes de desarrollarla, la persona se activa emocionalmente y en el momento de llevarla a cabo se siente bien, pero más tarde podría incluso a culpabilizarse por la misma.

Este tipo de conducta responde a una insatisfacción y desilusión en general, y suele estar asociada a un cuadro de ansiedad o problemas de adaptación.

Si bien el trabajo con las emociones es imprescindible, y es bueno que cada uno analice sus propias emociones, también es necesario un análisis de la persona con el entorno”, indica Vilasánchez. Y añade: “En muchas ocasiones, hay que enseñar a la persona a solucionar los problemas y, sobre todo, proveer de herramientas para desarrollar las conductas más adaptativas”.

3 normas que te ayudarán

  1. Planifica las compras con antelación, realizando una lista para adquirir únicamente lo que necesitas. De este modo, evitarás las prisas de última hora y las compras improvisadas, y podrás comparar ofertas para adquirir productos a mejor precio y reducir el gasto económico.

  2. Para ir sobre seguro, una vez que tengas la lista, fija un presupuesto y abona las compras en efectivo, en lugar de con tarjeta. Así evitas otro peligro, explica a ABC Antonio Ruiz, asesor en Neurociencia Aplicada e Integración Biotecnológica. “Todos tenemos aversión a la pérdida, y con la tarjeta de crédito, no vemos lo que perdemos. Es una especie de arte de camuflar la pérdida: no es lo mismo entregar un billete de 50 euros que pasar un trozo de plástico por una máquina”. Eso sí, acostúmbrate a no llevar mucho dinero encima, si llevas más de lo necesario acabarás gastándolo.

  3. Un buen truco es esperar unos 20 minutos desde que te surge el deseo antes de conseguir el objeto; sal de la tienda y date una vuelta; si realmente lo necesitas y merece la pena, siempre puedes volver más tarde. Si es un capricho, habrá servido para distraerte y evitar la tentación. “También puedes seleccionar el producto que queremos comprar, y esperar de 12 a 24 horas a comprarlo, para no hacerlo por impulso”, apunta Antonio Ruiz. También puedes desarrollar otras actividades que te produzcan sensación de bienestar para salir del paso.

Recuerda que la patología empieza cuando el impulso supera los mecanismos de control y se adquieren constantemente productos innecesarios o se gasta más dinero del que se había previsto. Si te da vergüenza llegar a casa con tus nuevas adquisiciones y sueles esconder las bolsas para evitar problemas, puede que sea el momento de buscar ayuda.

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