Cómo sobrellevar el embarazo si sufres hiperémesis gravídica como Kate Middleton

¡El tercero está en camino! A pesar de la alegría, como en sus dos embarazos anteriores, la Duquesa de Cambridge vuelve a padecer hiperémesis gravídica. Un trastorno “traumático” que puede dejarte exhausta. Así se combate

De agravarse, el trastorno en cuestión podría derivar en deshidratación, pérdida de peso, fatiga extrema, tensión baja y vómitos hasta 30 veces al día.

El término ’emesis’ significa vómito y, la ‘hiperemesis’ se refiere a náuseas y vómitos (muy severos) que aparecen durante el embarazo. Conocida popularmente como la “enfermedad de las mañanas”, este trastorno afecta a 1 de cada 200 embarazos.

Casi todas las mujeres tienen este tipo de síntomas durante la gestación, pero la hiperemesis tiene un componente genético y predomina en mujeres jóvenes, primegestas (primer embarazo) y en embarazos múltiples o enfermedad trofoblástica (crecimiento de tumores dentro del útero de una mujer).

El principan causante de estos vómitos es la hormona gonadotropina coriónica humana (llamada también beta-hCG). Se genera cuando el embrión empieza a evolucionar, es decir, a partir del décimo día de embarazo.

Por cierto, el sexo de bebé influye en el malestar de la madre (¡no es un mito!) igual que su estado psicológico, cualquier problema matrimonial, laboral o personal puede desencadenar este trastorno.

Lo peligroso de esta afección es que puede llegar a provocan pérdidas de nutrientes y de líquidos muy importantes, y esto se traduce en deshidrataciones, pérdida de electrolitos (sodio, potasio y cloro) y de peso corporal (del 3 al 5 por ciento del total).

Las náuseas matutinas extremas que conlleva pueden provocar deshidratación y pérdida de peso. Suele presentarse en los tres primeros meses de gestación y luego, cuando se superan las 12 semanas de embarazo, va suavizándose  porque las cifras de hormona beta-hCG se reducen o la mujer sev acostumbra a ella. A veces puede durar los nueve meses de gestación, aunque son casos excepcionales.

A la duquesa de Cambridge (35 años) le espera un embarazo complicado. En los próximos meses tendrá que reducir sus actividades y guardar reposo. (Foto: Pinterest).

No se trata de las típicas náuseas matutinas que desaparecen sin más. Sino que la hiperémesis gravídica persiste en el tiempo, incluso más allá de las primeras 20 semanas.

De agravarse, el trastorno podría derivar en deshidratación, pérdida de peso, fatiga extrema, tensión baja y vómitos hasta 30 veces al día. Dolencias que impiden llevar una vida normal, e incluso levantarse de la cama, salir a caminar o conducir.

Además,  si se padece algún otro tipo de alteración clínica, por ejemplo, de la tiroides, este exceso de vómitos y náuseas puede danr lugar a un hipertiroidismo, también denominado tirotoxicosis, que afecta al estado general con síntomas como nerviosismo, temblores o diarrea.

No obstante, con el tratamiento adecuado se puede controlar. Lo cual implica, en muchos casos, el ingreso hospitalario como ya le ocurrió a la mujer del príncipe Guillermo debido a las fuertes náuseas y mareos que padeció durante el embarazo de George, su primogénito. Entonces se dijo que “necesita varios días de descanso”, que fueron aprovechados para suministrarle fluido intravenoso y medicamentos que ayudarán a controlar el vómito y las náuseas.

El seguimiento debe ser exhaustivo para llevar un control de la tensión (y de la salud general de la madre) sin descuidar el desarrollo del feto.

Una vez ingresada se le realizará un análisis de sangre que analiza el hemograma, las funciones renal, tiroidea y hepática, así como un ionograma (niveles de cloro, sodio, potasio) para evaluar el grado de deshidratación que puede padecer la mujer. Cuando el estado de salud de la mujer no está afectado por la deshidratación, se intenta calmar los vómitos con antieméticos (medicamentos que impiden las náuseas y vómitos)

A pesar de todo en un trastorno ‘benigno’ que, bajo control, no causa daños graves salvo si la madre experimenta una pérdida significativa de peso durante el embarazo. Esto puede producir un retardo del crecimiento intrauterino del feto, y el bebé podría nacer con bajo peso.

Entre las recomendaciones médicas, hay algunos consejos básicos muy generales que nos pueden ayudar a controlar la situación para que la hiperémesis gravídica no vaya a más:

  1. Mantén la hidratación bebiendo a lo largo del día pequeñas cantidades de líquidos como limonada, jugos de fruta diluídos, té liviano, caldos. El agua de soda, el refresco de jengibre (ginger ale) u otras bebidas efervescentes pueden servir.
  2. Si por las mañanas se acrecenta la sensación de náuseas suele funcionar comer galletas antes de empezar el día.
  3. Los días que estés menos incómoda puedes brobar aver si toleras batidos nutritivos con frutas y verduras.
  4.  No deben pasar más de tres horas de ayuno. Realiza comidas frugales y frecuentes (6 o 7 veces al día), pero solo cuando te sientas mejor o tengas hambre.
  5. Los alimentos que se toleran mejor en estas condiciones son los hidratos de carbono. También puedes optar por los alimentos salados, fríos y sólidos. A evita las grasas y el picante.
  6. El jengibre puede ser un gran aliado para algunas embarazadas. Según apunta Reyes Oliver, ginecóloga del Hospital 12 de Octubre de Madrid: “Hay ensayos clínicos que al compararlo con placebo demuestran que las náuseas y los vómitos mejoran bastante con el jengibre. Lo hay en pastillas y alimentos como galletas”.
  7. Evita ciertos olores, como humo de cigarro o alimentos grasos, que provocan náuseas.
  8. Restringe el uso de permufes y otros cosméticos con fragancias fuertes, incluída la pasta de dientes.
  9. Usaropa holgada que no presione el estómago y favorezca la circulación.
  10. No utilices medios de transporte que puedan propiciar el mareo.

Y sobre todo, olvídate de todo, céntrate en tu bienestar y el de bebé. Permanece acostado y haz todo el reposo que necesites.

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