Cómo romper las cadenas que tú mismo te has impuesto (así mejorarás tu vida)

Mónica De Haro

Un hombre despierta atrapado en un cuerpo en estado vegetativo, tras un terrible accidente que le ha dejado inmovilizado. Este es el punto de partida de una emotiva historia de la que tenemos mucho que aprender

¡Libérate, ya! Tomas las riendas de tu vida y tira esa carga que llevas en tu espalda en la que guardas el resentimiento, el rencor y la culpa. (Foto: Getty)
¡Libérate, ya! Tomas las riendas de tu vida y tira esa carga que llevas en tu espalda en la que guardas el resentimiento, el rencor y la culpa. (Foto: Getty)

A menudo damos por seguras las cosas más valiosas de la vida y andamos por ahí buscando lo superficial, porque creemos que hay algo que nos haría más felices si lo tuviéramos. Pero, ¿de verdad el reconocimiento social o la acumulación de bienes materiales tiene relación con la felicidad?

Puede que necesites abrir los ojos y dejar de culpar a otros y a tu pasado por lo que no marcha bien en tu vida. Cada día tienes la oportunidad de empezar otra vez. Cada mañana, al abrir los ojos, naces de nuevo; cada día recibes otra oportunidad para cambiar lo que no te gusta y cambiar tu vida. La responsabilidad es toda tuya. Tu felicidad no depende de tus padres, de tu pareja, de tus amigos, de tu pasado, depende solo de ti.

Eso es lo que intenta explicarnos Anand Dílvar, el último gran guía espiritual, a través de ‘El esclavo’, una historia sobre el amor, el perdón, la libertad y la verdadera superación personal. Y hasta aquí puedo leer, no voy a hacer un spoiler.

EL consuelo y el apoyo de tu entorno es importante, pero debes encontrar dentro de ti a motivación y las fuerzas para salir adelante. (Foto: Getty)
EL consuelo y el apoyo de tu entorno es importante, pero debes encontrar dentro de ti a motivación y las fuerzas para salir adelante. (Foto: Getty)

El autor nos invita a hacer una reflexión sobre nuestra propia vida y la manera de afrontarla. Porque todo somos esclavos de algo: ¿Tú, de qué eres esclavo? ¿De las heridas que recibiste cuando eras pequeño? ¿De los traumas de tu infancia? ¿De lo que alguien más decidió que fueras? ¿De una relación que no te satisface? ¿De un trabajo que no disfrutas? ¿De la rutina de tu vida?

Para salir de ese estado de letargo o insatisfacción, Dílvar nos proponer hacer un viaje de autorrealización con el que provocaremos un nuevo conocimiento de nuestro yo más profundo. Y lo hace planteándonos un ejercicio de reflexión sobre los que considera los pilares principales de la vida. Y además, hemos conversado con él para que nos explique cómo podemos afrontar los obstáculos que la vida nos pone y nos resuelva algunas dudas importantes. Esto es lo que nos ha contado:

1. Libertad

Somos realmente libres, eso significa que podemos cometer errores y afrontar las consecuencias de nuestros actos. Ser libres significa, también, que creamos nuestro futuro con cada decisión que tomamos, que el destino no existe, lo forjamos en cada momento.

Para ser feliz tienes que quitarte la máscara y mirar dentro de ti para conocerte a ti mismo. (Foto: Getty)
Para ser feliz tienes que quitarte la máscara y mirar dentro de ti para conocerte a ti mismo. (Foto: Getty)

2. El perdón

Perdonar no es una acción en sí misma, perdonar es simplemente comprender. Cuando logras comprender que todos buscamos lo que creemos que es mejor para nosotros, que nuestras acciones son, por lo general, bien intencionadas, que todo lo que hacemos tiene como objetivo acercarnos a lo que creemos que es la felicidad, entonces te das cuenta de que no hay nada que perdonar.

– Pero, ¿ y si alguien te hiere con toda la intención?, le preguntamos.

“La mayor parte de la gente no tiene la intención de hacerte daño. Todos tomamos nuestras decisiones a partir de los conocimientos que tenemos y de las circunstancias que nos rodean en ese momento. Si tu pareja decide terminar vuestra relación e irse con otro, lo hace porque la relación que tiene contigo ya no la hace feliz y porque cree que estará mejor solo o con otra persona; no lo hace por molestarte o por herirte, lo hace porque es lo mejor que puede hacer en ese momento”.

Muchas personas se escudan en el “Me abandonó”; en realidad no te abandonan, simplemente se van. La gente no te desilusiona, simplemente hace lo que puede hacer y, si no coincide con lo que tú crees que deberían hacer, entonces tú te desilusionas.

3. El amor

Amar a otros es un acto de valentía. Amamos a pesar de saber que irremediablemente perderemos aquello que amamos, a pesar de saber que todo puede terminar, sin una garantía de recibir algo a cambio. No necesitas recibir nada a cambio del amor que das, ya que amar a otros es un regalo que te das a ti mismo.

– Y, entonces, ¿por qué el amor siempre está rodeado de tanto sufrimiento?

Porque eso que la mayoría de la gente llama amor, no lo es. Lo que hace sufrir es el egoísmo y la arrogancia.

– Explícanoslo, por favor.

La gente que dice que sufre por amor en verdad estásufriendo por creer que la persona amada tiene que hacer lo que él quiere, y eso es arrogante.

La persona que sufre porque cree que su amado tiene que satisfacer sus necesidades, es egoísta. Eso que la mayoría de la gente llama amor es más bien como un contrato comercial que dice:Me comprometo a amarte siempre y cuando seas como a mí me gusta, y siempre y cuando hagas lo que yo diga”.

En realidad, el amor es libre, no exige, no quiere cambiar al otro, no es posesivo, no es condicionado.

4. La familia (el amor de los padres)

A todos nos llega el momento, y cuando debemos enfrentarnos a una pérdida importante nos damos cuenta de lo injustos que hemos sido:

“¿Cómo es que no me doy cuenta hasta ahora de lo mucho que me aman mis padres, ahora que no tengo oportunidad de decirles cuánto los amo y cuánto agradezco todo lo que me han dado? ¿Cómo es que caí en el juego de culparlos por todo lo que iba mal en mi vida? ¿Cómo es que nunca pude ver que, detrás de ellos, había una historia de penas y alegrías que habían formado su manera de ser?”

Te falló tener compasión, responde el guía. Estabas tan disgustado con ellos, y tan empeñado en culparles de todo lo que te pasaba, que no podías siquiera pensar en todo lo bueno que te daban. Cuando aceptas que eres libre, que eres el único responsable de que tu vida marche mejor, te das cuenta de que todos hacemos lo mismo y no tienes más remedio que tener compasión por los demás.

Esta es la primera contradicción de la vida: el ser humano, nace totalmente libre, pero totalmente dependiente. De hecho, de todos los animales, es el que requiere más atención por parte de sus padres.

Estos son a grandes rasgos algunas de las enseñanazas de este autor mejicano (con 35 obras publicadas) cuyo interés por la búsqueda de nuevas filosofías y técnicas de crecimiento humano lo ha llevado a más de 18 países a conocer comunas espirituales, centros de desarrollo y maestros en varios continentes. Su buen humor, su sencillez y su alegría llenan las conferencias, retiros y seminarios que ha ofrecido desde hace más de quince años a miles de personas.

¿Qué te parece? ¿Estás de acuerdo con su filosofía? ¿Crees que debemos reflexionar más sobre nuestro modo de vida y replantearnos nuestros valores?

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