Cómo ir de crucero y no engordar ni un gramo

¿A quién no le gustan los cruceros? Recorrer grandes y pequeños mares o surcar ríos admirando ricas culturas, que se fueron originando al calor de sus orillas, es una experiencia tan atractiva como inolvidable. A bordo todo son facilidades, sobre todo en lo relativo a la comida, y cada vez son más los barcos que ofrecen una alta gastronomía en sus barcos, en su gran mayoría en torno a un gran bufet en el que uno puede comer todo lo que se le antoje las 24 horas al día. Esto hace que sea facilísimo terminar con dos o tres kilos de más si uno se descuida y no pone remedio. Hemos hablado con Aquotic.com, el buscador de cruceros ‘online’, que nos ha dado cinco consejos para no engordar durante uno de estros viajes.

En los bufets libres siempre hay que tener moderación. Foto: Pexels.

Comer con moderación. Es la primera y más importante. Lo que nos suele ocurrir en un bufet es que uno tiene ganas de probar todos los platos. Hay que tener en cuenta que se dispone de muchos días para ir probando cada cosa, así que mejor coger solamente lo que se vaya a comer, preferiblemente en platos pequeños y si es posible alternando las comidas copiosas con comidas saludables.

Mantenerse hidratado
. Hay que intentar beber mucha agua para evitar la retención de líquidos. Un buen consejo sería tener siempre a mano una botella de agua tanto en el barco como en las excursiones.

No beber mucho alcohol. Es entendible que se está de vacaciones y que tampoco hay que privarse de todo. Es imposible decir que no a una copa o dos de vino durante las comidas, una cerveza o una copita de champán. El problema es que uno pueda perder el control por el hecho de tenerlo todo incluido y acabe cada comida con unos whiskys o combinados y las empiece con unas cervezas de aperitivo. Ojo, sustituir esto por los cócteles sin alcohol que ofrecen muchos barcos antes o después de las cenas tampoco es la solución, porque aunque no lleven alcohol normalmente están cargados de azúcares y zumos artificiales de frutas.

En los bufets libres también hay opciones saludables. Foto: Pexels.

Hay que intentar alternar el bufet con el resto de restaurantes. Normalmente en los bufets comemos mucho más que en un restaurante a la carta ya que la oferta de platos es mucho mayor, por lo que ir alternando ambas ofertas es una buena manera de evitar tentaciones.

Cenar pronto, un consejo estupendo.
 Los españoles somos de cenar a las nueve o a las diez, ¡y más en vacaciones! Pero es mucho mejor cenar a las siete o a las ocho de la tarde y tener dos o tres horas para hacer la digestión antes de irnos a la cama.

Si, además de esto hacemos ejercicio, nos apuntamos a las excursiones y a las distintas actividades, es más que probable que logremos esquivar el temido aumento de peso que conllevan los cruceros e incluso que logremos perder algún kilo. La clave es mantenerse activo aunque nos encontremos a bordo de un barco y de vacaciones.