Cómo hacer la sopa perfecta (rica y nutritiva) sin ser un cocinillas

Mónica De Haro

¡No es solo agua! Prepárala así para que alimente

Las sopas forman parte de la cocina tradicional en distintas culturas y a pesar de su sencillez (su principal ingrediente es el agua), una sopa es mucho más que simples hortalizas trituradas.

Podríamos decir que es el equivalente a la ensalada, el plato más saludable del mundo, pero en caliente. ¡Y podemos incluir todo lo que queramos!

Las sopas son saludables porque ayudan a mantener una correcta hidratación y además, son bajas en calorías. Aunque todo depende de los ‘tropezones’ que le pongas porque para enriquecerla ya que puedes recurrir a muchos tipos de carnes y pescados, que aportan proteínas, o a las verduras, que nos proporcionan mucha fibra.

También quedan genial con otros alimentos saludables de gran aporte hídrico como frijoles, arroz, fideos, avena…¡hasta con manzanas!

Por otro lado, el método de cocción que se utiliza en su elaboración permite aprovechar todos los nutrientes escogidos sin desaprovechar ninguno, y evitar lo que ocurre cuando hervimos verduras y desechamos el caldo en lugar de convertirlo en un rico y sabroso plato.

Para no equivocarnos hemos consultado uno de los manuales más prácticos del momento: ‘Sopas Completas para preparar en un instante’, de editores Lunwberg. Aquí tienes los pasos a seguir para lograr elaborar un plato de cuchara que te hará relamerte del gusto, y dejarás a los demás comensales boquiabiertos con tu destreza.

Preparar la base

Elige un miembro de la familia de la cebolla y deja que se funda a fuego suave en aceite o en mantequilla hasta que este tierno y empiece a tomar color. Añade apio, zanahoria y dos dientes de ajo.

Añadir una especia o una hierba

Añade especias o hierbas frescas. Las especias transforman una receta sencilla en un plato más exótico. Empieza por una cucharadita solamente y tuesta a la sartén las especias secas durante un minuto.

Espesar

Si deseas una sopa espesa, añade una patata, lentejas rojas, alubias secas, harina o frutos secos molidos. Si has espesado la sopa, tendrás que añadir un poco de líquido cuando la vuelvas a calentar. También puedes añadir un poco de pan duro antes del final de la cocción.

Elegir una verdura estrella

¡Escoge tu estrella! Para obtener el máximo sabor y bonitos colores, calcula el momento en que añadirás las verduras, según su tiempo de cocción.

Añadir un complemento

Las patatas son interesantes para espesar una sopa, pero para realzar su sabor decántate por otras hortalizas: zanahoria o guisantes para aportar una nota dulce, hinojo para un ligero aroma de regaliz u hortalizas verdes para un suave toque amargo.

Escoger un buen caldo

La mayoría de las sopas combinan bien con un caldo de ave o de verduras. Si te decantas por un caldo preparado, elige uno que contenga poco sodio para poder controlar la condimentación.

Triturar o no

¿Sopa cremosa o con trocitos? Depende del gusto personal. Las sopas que contienen varias verduras suelen ser más apetitosas si no están trituradas. En las sopas a base de caldo, las verduras deben cortarse en trocitos pequeños.

Convertirla en un plato completo

Para convertir una sopa en un plato completo, añádele cereales, pasta, alubias blancas, carne o marisco cocido.

El toque final

Deja volar tu imaginación: guarniciones crujientes, nata, hierbas, queso, hasta un simple chorrito de buen aceite de oliva. Encontrarás numerosas ideas en las páginas que siguen.

CÓMO TRANSFORMARLA EN UN PLATO SUCULENTO:

El hecho de cocer los tubérculos o el ajo en el horno le conferirá un sabor, una textura y un aspecto diferento. ¡Pruébalo! Verás que cambio.

  1. Precalentar el horno a 200 °C (termostato 6-7).

  2. Untar las verduras cortadas a trocitos con un poco de aceite de oliva y salpimentar.

  3. Poner las verduras, en una sola capa, en una gran fuente de horno, procurando dejar espacio entre los trozos.

  4. Cocer en el horno, dando vuelta a las verduras cada 15 minutos, hasta que estén tiernas y doradas en los bordes.

Si has hecho un guiso demasiado consistente puedes transformarlo fácilmente en sopa. Retira los eventuales huesos de la carne, corta las verduras en trocitos más pequeños (añade verduras frescas, guisantes, por ejemplo) y agrega caldo suplementario, así como cereales o pasta cocida.

¡Ah! Un último detalle que nunca debes olvidar para que te quede sabroso: el ramillete de hierbas.

Al mismo tiempo que viertes el caldo en la sopa, puedes añadir un ramillete compuesto por diferentes hierbas aromáticas, como perejil, tomillo y hojas de laurel, atadas con cordel de cocina.

Aportará niveles de sabores suplementarios. Sácalos y deséchalos antes de servir o de triturar. ¡Buen provecho!

Fotos cedidas por Lunwerg, de la colección Come Bonito: Sopas Completas.

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