Cómo diferenciar la granada dulce de la ácida cuando vas a hacer la compra

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Si hay una fruta misteriosa, intrigante y sorprendente, esa es la granada. Si grabáramos la expresión de sorpresa de las distintas personas cuando abren por primera vez una granada seguramente captaríamos la expresión misma del asombro. Lo que nos espera en su interior es una explosión de semillas de un atractivo color rojo con una textura explosiva en boca. Aunque es nativa de Asia, se cultiva desde antiguo en toda la cuenca mediterránea y, de hecho, España es el mayor productor europeo. Un 85% de la granada proviene de Alicante y, de hecho, es en esa provincia, en Elche, donde nos encontramos con la más reputada. La granada Mollar de Elche está incluso amparada por una denominación de origen protegida. El invierno es la temporada álgida de este fruto y hemos querido hablar con Toni Álvarez, gerente y agricultor de Granalma, para que nos cuente cómo elegir la mejor versión posible.

La temporada de la granada nacional acaba a finales de enero. Foto: Getty Creative
La temporada de la granada nacional acaba a finales de enero. Foto: Getty Creative

Si la queremos dulce, hay que elegir la anaranjada. En enero -momento final de la temporada- Granalma comercializa dos variedades, la Mollar y la Wonderful. "Son distintas. la Wonderful es más rojiza mientras que la Mollar tiene un tono exterior más tirando a anaranjado. Aunque a veces se asocia un color más intenso con un sabor más dulce, no es así: la Wonderful es semiácida o ácida mientras que la Mollar es dulce. Por tanto, si buscamos mayor dulzor es mejor optar por esta última. Debe ir indicada con la pegatina que identifique es Mollar de Elche pero el color también es identificativo", cuenta Álvarez.

Las manchas marrones en el exterior pueden ser indicativas de un "golpe de sol". Las manchas marrones en la piel exterior de la granada no suelen ser una buena señal. "Pueden estar diciéndonos que esa granada se ha quemado. Si al abrirla, nos encontramos con arilos blancos no hay duda alguna: esa granada ha recibido excesivo sol con lo que no está en su punto ideal", comenta el gerente de Granalma. alguna forma puede minorar la calidad, parte externa, se puede quemar, te acabas quemando, si la abres

Las semillas de color pardo indican que la fruta ya está pasada. Uno de los 'problemas' de la granada es que, en muchas ocasiones, hasta que no la abrimos no descubrimos en qué estado se encuentra. Si al abrirla, nos topamos con una parte en la que las semillas ya son de color pardo, es mejor desecharlas. "En el caso de esas semillas, llamadas arilos, el azúcar ya está convirtiendo en alcohol. La textura también cambia y pierde tersura", explica Álvarez.

La granada mollar tiene un sabor más dulce. Foto: Getty Creative
La granada mollar tiene un sabor más dulce. Foto: Getty Creative

Mejor que sea de producción ecológica. Toni Álvarez no duda en 'barrer' para casa. En Granalma cultivan las naranjas siguiendo los principios de la biodinámica, sin recurrir a nitrógenos, con su propio compost, mezclando hierbas y estiércol de animales. "Hay muchísima diferencia en cuanto al sabor, incluso hay quien sostiene que las granadas de producción ecológica sacian más".

Mejor que sean de pequeño tamaño... pero solo si son ecológicas. No es habitual encontrarse con una granada de tamaño pequeño... de producción convencional. Pero si es de producción ecológica o biodinámica, sí que pueden resultar interesantes: "En esos casos, el azúcar de las semillas tarda más tiempo en convertirse en alcohol, aunque es complicado encontrarlas porque el cliente demanda tallas medias".

La temporada de la mejor granada acaba a finales de enero. Álvarez sitúa la temporada de granada en unos pocas semanas. O al menos, la mejor, la nacional. "Si te fijas, ya a finales de enero queda muy poca granada. A partir del 31 de enero la que se puede encontrar ya viene de Chile y otros países latinoamericanos, por lo que, como clientes, si lo que queremos es tomarlas en su mejor momento, mejor consumirlas en diciembre y enero.

Si queremos conservar la granada en casa, mejor meterla en el frigorífico. Según explica Álvarez, la granada aguanta en buenas condiciones durante el mes si la mantenemos a temperatura ambiente sin excesivas oscilaciones térmicas. "No obstante, la piel se va apagando y la fruta se va deshidratando, con lo que sí queremos que la granada aguante en perfecto estado, mejor meterlas en el frigorífico". Así podremos dar ese efecto 'wow' de la granada a nuestras ensaladas, cremas o boles.

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