Cómo causar una buena impresión si trabajas desde casa

Aproximadamente una de cada siete personas en el Reino Unido trabaja actualmente desde casa, según cifras oficiales. Foto: Getty

Todos soñamos con trabajar desde casa una o dos veces por semana o incluso a tiempo completo, lo que nos permitiría ahorrar en gastos de viajes y evitar las discusiones con los compañeros por la temperatura de la oficina.

Actualmente, alrededor de 4 millones de personas trabajan de manera remota, según la Oficina de Estadísticas Nacionales, lo que equivale a aproximadamente uno de cada siete trabajadores. Y dado que cada vez más empresas apuestan por el trabajo flexible, se prevé que esa cifra aumente a la mitad de la fuerza laboral del Reino Unido en 2020.

Obviamente, trabajar de forma remota representa muchos beneficios. Sin embargo, es fácil pasar por alto los desafíos que trae aparejados, como la capacidad de causar una buena impresión a los jefes o compañeros.

Cuando trabajas en una oficina y te esfuerzas en el trabajo, eres amigable y obtienes buenos resultados resulta evidente, pero cuando no trabajas cara a cara puede ser más difícil. Entonces, ¿cómo causar una buena impresión si no estás físicamente en la oficina?

Sé puntual

Parece obvio, pero asegurarte de entregar tu trabajo a tiempo es crucial. En una oficina, es posible que tengas más margen de maniobra para cumplir con los plazos, pero las posibilidades se restringen cuando trabajas de manera remota, sobre todo si es la primera vez que trabajas desde casa.

Por supuesto, hay ocasiones en las que necesitarás más tiempo del que pensabas para terminar un proyecto o incluso puedes tener un problema personal que afecte la entrega. En esos casos, sé claro y avísale a tu jefe o compañeros lo antes posible.

“Piensa en lo que más te impresiona de otros compañeros: es probable que sea la confianza en que pueden entregar un trabajo de calidad”, comentó Clara Wilcox, orientadora profesional y coach de negocios, fundadora de The Balance Collective. “Sé claro sobre los resultados de tu trabajo y exponlos”.

Créate primero una reputación y gánate la confianza

Antes de comenzar a trabajar desde casa, puede ser conveniente que conozcas a tus compañeros y jefes en persona para asegurarte de crear un clima de confianza.

“Debes construir una reputación sólida”, dijo Wilcox. “Si el tiempo y la ubicación lo permiten, ve a la oficina cuando puedas porque nada suplanta ese contacto cara a cara”.

Cuando tu principal forma de comunicación es online o por medio de llamadas telefónicas, también puede ser útil conocer un poco más a las personas con quienes trabajas, incluidos sus gustos y aversiones y cómo interactúan con el personal en su día a día. Si no trabajas en la oficina y tu jefe te envía un mensaje tajante, puede parecerte grosero, pero ten en cuenta que quizá está ocupado y tiene prisa.

Comunica con claridad

Si trabajas de manera remota, es importante que te mantengas en contacto durante todo el día para evitar que tus compañeros de trabajo se frustren si no te encuentran. Esto significa ser más receptivo por correo electrónico o revisar tus mensajes en Slack con más frecuencia.

“Como no habrá momentos de planificación, asegúrate de que la comunicación sea constante. Deja claro cuándo estás y cuándo no. A nadie le gusta que alguien se ausente sin decirlo”, aconsejó Wilcox.

Trabajar de forma remota no significa que no tengas derecho a hacer una pausa para almorzar o tomar un café, pero asegúrate de escoger el momento propicio para levantarte de tu ordenador y dile a tus compañeros cuándo volverás. Si necesitas levantarte de tu escritorio, díselo al resto para que no intenten ponerse en contacto contigo desesperadamente.

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No cambies demasiado tu entorno de trabajo

De vez en cuando, está bien trabajar desde la comodidad de tu sofá o incluso desde tu cama, pero es importante que no te acostumbres a ello, aunque sea una idea muy tentadora.

Es crucial que tengas una oficina en casa, aunque se trate de un pequeño escritorio en la sala de estar o en la mesa de la cocina. Solo tú sabes dónde trabajas mejor, pero si lo haces desde un escritorio adecuado, es más probable que puedas concentrarte mejor.

También es más probable que causes una buena impresión en el trabajo si imaginas estar en una oficina ya que tener la jornada organizada te facilitará realizar todas las tareas que te corresponden. Una buena idea consiste en establecer una lista de tareas o programar lo que harás y en qué momento del día.

Finalmente, relájate y aprovecha al máximo tu trabajo en un ambiente cómodo y tranquilo. Cuando hayas terminado el día, guarda tu ordenador y disfruta de no tener que viajar a casa desde el trabajo.

Lydia Smith