Cómo cambiará la manera en que hacemos compras a causa de la pandemia

Ciudadanos caminan delante de una tienda de ropa en Roma, Italia. (Foto: VINCENZO PINTO/AFP via Getty Images)

La actual crisis sanitaria provocada por el brote de coronavirus (COVID-19) no solo ha obligado a media humanidad a permanecer confinada durante semanas o meses, según el país, sino que está cambiando y seguirá modificando nuestros hábitos sociales.

Uno de los más importantes, el que nos garantiza la adquisición de los alimentos y los otros bienes necesarios para vivir, es el acto de acudir a un mercado y disponer de nuestro dinero según urgencias y gustos.

Pues este acto ordinario tampoco será el mismo, sobre todo porque, por su peculiaridad, el COVID-19 se aprovecha de los espacios cerrados y de las aglomeraciones de personas para transmitirse…exactamente como ocurre en los mercados.

Es por ello que los responsables políticos y comerciales han dispuesto de una serie de nuevas medidas de protección para empleados y consumidores, a partir de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Uno de los cambios más llamativos se enfoca en el uso obligatorio de las mascarillas sanitarias, una vez que entramos a estos espacios.

Aunque a inicios de esta pandemia existían dudas y reticencias sobre esa medida de protección, ahora los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) establecen su uso en lugares públicos donde las pautas de distanciamiento social pueden ser difíciles de mantener.

Artículos relacionados:

Filas para comprar en un mercado Costco en Salt Lake City, Utah. Foto: Rick Bowmer/AP.

En la actualidad, grandes marcas como Walmart, Costco, Publix y muchas otras requieren que todos los compradores, excepto los niños menores de dos años, lleven una cubierta facial que proteja su boca y su nariz en todo momento mientras estén en la tienda.

También para el momento de la llegada del cliente, tiendas y mercados están limitando el número de personas por ingresar, además de destinar a parte de su personal a facilitarles a los usuarios una dosis de gel sanitario para las manos.

Si bien esta última medida no puede convertirse en una imposición, tiendas como Macy's, por ejemplo, sí les rogarán a los compradores que usen el desinfectante antes de probarse joyas y relojes, en un esfuerzo por mantener el virus alejado de estos artículos.

Casi todos los establecimientos han colocado marcas en el suelo para indicarles a los usuarios que deben mantener una distancia de seis pies con respecto a la persona que está delante cuando llega el momento de hacer una fila para pagar.

De igual manera, las áreas destinadas para la facturación han sido modificadas, al colocar planchas de plexiglás que limitan la zona donde se encuentra la persona encargada de hacer el cobro del estrecho pasillo por el que transita el comprador antes de salir a la calle.

Trader Joe’s y The Home Depot se encuentran entre los minoristas que han tomado esta medida.

Un empleado le toma la temperatura a un cliente en un establecimiento de Chinatown, Londres (AP /Matt Dunham)

En cuanto a la protección de los trabajadores, compañías como Amazon o Whole Foods Market decidieron verificar la temperatura de cada uno de estos, teniendo en cuenta que la fiebre es considerada un signo clave del COVID-19. En caso de haber algún indicio de temperatura alta, el trabajador es enviado de vuelta a su casa con la indicación de estar alerta.

Pero aquí no queda todo. Según Associated Press, hay incluso restaurantes que han reabierto sus servicios para cenar, pero que advierten a sus comensales que antes les será verificada la temperatura. Esta medida podría convertirse en usual pues logra que disminuya la exposición pública de las personas enfermas.

También como medida preventiva, y para que no se repitan las escenas de acaparamiento y carencia de ciertos productos de extrema demanda, hay tiendas que han fijado un limitado la cantidad de ciertos artículos por persona. Esto suele ocurrir con el papel higiénico, el alcohol y desinfectante para manos.

Costco, por ejemplo, ha estado restringiendo a tres paquetes las compras de carne fresca, una medida que también ha implementado la marca Kroger.

En paralelo, no pocas personas han preferido convertirse en compradores digitales y hacer uso de la red de compra y distribución a través de internet de la que cada compañía comercial dispone. Mientras más gente era reportada como enferma a través de la prensa, más hemos optado por hacer compras online y que un servicio de mensajería nos traiga los productos a la puerta de casa.

Destacan entre estos los de limpieza para el hogar, la ropa y los productos para la salud. Todos los observadores creen que esta será una tendencia que se mantendrá incluso cuando haya pasado el peor momento de esta crisis.

Artículos relacionados: