¿Es la paella lo mejor? El resto del mundo prefiere la cocina italiana, japonesa o muchas otras antes que la española

Se suele pensar que la cocina española es una de las más variadas del mundo gracias a la diversidad de sabores que aportan las distintas regiones del país. La dieta mediterránea, el uso del aceite de oliva y algunos platos característicos como la paella o la tortilla de patata son algunos de los elementos más reconocibles de una gastronomía en la que no faltan carnes, pescados, verduras o frutas.

Pese a que la opinión generalizada en el país es que su gastronomía es una de las mejores del mundo, lo cierto es que fuera de las fronteras nacionales no se comparten estos postulados. Un estudio de Joel Waldfogel, de la universidad de Minnesota (Estados Unidos), demuestra una vez más que para los extranjeros la cocina española no es una de sus opciones predilectas y queda muy por detrás de otras europeas (Italia, Francia, Grecia), asiáticas (Japón, Turquía, Tailandia) o americanas (México, Venezuela).

Jamón ibérico (Getty Creative)

El informe, llamado ‘Salir a cenar como comercio cultural’, ha combinado las listas de restaurantes de TripAdvisor, que se basan en las opiniones de los usuarios, con las cifras de ventas de Euromonitor, una firma de investigaciones de mercado, sobre los gastos generales y en comida rápida.

El objetivo era analizar el comercio mundial que se produce con la gastronomía de 52 países, entre los que está España. Así, se ha considerado el consumo interno de una cocina extranjera como importaciones y el consumo externo de la comida nacional como exportaciones. Los resultados muestran la popularidad que tiene cada una de las cocinas en el extranjero. La utilización de estos dos medidores se produce porque son muy usados en el mundo y reflejan muy bien las tendencias y gustos de la gente.

A tenor de los datos obtenidos, el gran triunfador, y además con diferencia, es Italia. Las gastronomía italiana está presente en cualquier rincón del mundo y la pizza, la pasta o los risottos son muy apreciados por los distintos paladares.

Por detrás quedan las cocinas de Japón, Turquía, México, Tailandia, Francia, Egipto, Grecia, Venezuela o Vietnam. Todas ellas se encuentran dentro de los exportadores netos, es decir aquellas que son muy populares fuera de sus fronteras y tienen mucha influencia en el paladar del mundo.

¿Dónde está España? Pues en el extremo contrario. En los importadores netos, es decir es un país que importa mucha más comida extranjera que exporta la suya. En la clasificación se encuentra en niveles similares a las cocinas australiana, canadiense o alemana y ligeramente por delante de la británica, que no tiene fama de ser precisamente de las mejores. Más atrás ya están la china o la estadounidense que cierran la clasificación.

Tortilla de patata (Getty Creative).

Más allá de la justicia o la injusticia de estos resultados, lo cierto es que España en ocasiones tiene dificultades para conseguir que se valoren sus productos fuera de sus fronteras. En los vinos, una de sus grandes especialidades, siempre suele aparecer por detrás de Italia y Francia en exportaciones y algo similar ocurre con el aceite de oliva, aunque en los últimos años por fin está consiguiendo superar a los italianos en este último campo.

La revista económica The Economist habla del surgimiento de la diplomacia culinaria, ya que los países cada vez tratan más de llevar sus comidas fuera de sus fronteras, algo que a España no parece que le esté yendo muy bien. ¿Terminarán consiguiendo el jamón, el chorizo, el marisco o el gazpacho hacerse un sitio?

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