De comer solo comida basura a ser campeona culturista: así ha sido el cambio físico de esta mujer

harvey blanka
El gran cambio físico de esta culturista@harvey.blanka /instagram

Jamás nos cansaremos de repetirlo: en el buen equilibrio está la clave del bienestar. Comer una porción de tarta de chocolate cuando tenemos antojo o reducir una serie de nuestras rutinas de ejercicios cuando no nos encontramos muy allá (siempre y cuando se consulte o no se esté siguiendo un plan específico aportado por un nutricionista o un entrenador personal) no es algo malo. Eso sí, siempre y cuando no se convierta en una costumbre.

El problema recae en que, en muchas ocasiones, las tentaciones se convierten en algo totalmente irresistible y si no sabes cómo pararlas (o, mejor dicho, prefieres dejarte seducir por ellas) acaban convirtiéndose en un mal hábito.

Y eso, es justo lo que le pasó a Blanka Harvey que, fruto de esa provocación, terminó convirtiendo las hamburguesas de las grandes cadenas de comida rápida y los postres chocolateados y ricos en azúcar en sus menús habituales. Y si a esos malos hábitos se le suman dos embarazos, ya os podéis imaginar lo que sucedió.

¿Resultados? Sí, Blanca Harvey aumentó su peso y eso, lógicamente, tuvo su impacto a nivel físico y mental. Por ejemplo, como ella misma comparte en sus redes sociales, experimentó problemas de cálculos renales y atravesó un estado anímico bajo.

Y fue justo el cómputo global de su malestar el que la motivó a cambiar las cosas, a sustituir sus malos hábitos por buenos.

Han pasado tres años desde que acudió al gimnasio por primera vez dispuesta a cambiar y, ahora, fruto de la constancia y de no perder su objetivo se alza como una de las campeonas de culturismo más aclamadas y seguidas.

Un cambio que, desde luego, ha ido compartiendo en redes sociales, animando así a otras personas que se encuentren en su situación a cambiar sus hábitos.

Blanka Harvey y el paso a paso de la progresión física

La actual culturista no solo se apuntó al gimnasio para sentirse más ágil y, de paso, ganar salud a cambio de kilos. Sino que, en cuestión de meses, dejaba su habitual sitio en las clases realizando hip thrust para convertirse en una instructora de fitness calificada y profesora de zumba.

Una evolución que motivó que perdiera más de 32 kilos y que bajara más de cuatro tallas de ropa. Y, ahí, no paró la cosa, admiradora del culturismo, Blanka Harvey quisó seguir esos pasos. De esta manera, intensificó sus rutinas con el objetivo de ir ganando una mayor musculatura.

De este modo, las rutinas full-body o ejercicios específicos con peso se han convertido en parte de su día a día. Lo positivo es que, en cada post, compartía (y comparte) las sensaciones que iba teniendo. Por ejemplo, en esta rutina de hombros reflexionaba sobre cómo le estaba costando seguir el ritmo, aportándole y brindándole un toque de naturalidad a la transformación.

El cambio en la dieta de Blanka Harvey

Como ella misma escribía, desde que se alejó de la comida rápida, Blanka siempre se ha mantenido “extremadamente exigente con la comida”. Sin embargo, su régimen o plan de comidas lo elabora su entrenador y preparador Rob Thurston.

De esta manera, hace unas semanas anunciaba que sus días suelen comenzar con una tostada integral, huevos y ensalada. El almuerzo y la cena suele estar protagonizada por una pieza de pollo, pescado o carne magra siempre acompañada de una ensalada, arroz o patatas fritas (eso sí, sin aderezos o salsas). Las frutas y las nueces tampoco faltan como parte de su snack. Al igual que, después del entrenamiento, los pasteles de arroz son insustituibles.

Asimismo, como remarcaba, ¡todas sus comidas "se miden y se sincronizan con los entrenamientos y la intensidad de las clases"!

Blanka Harvey y su actual silueta de culturista

Fruto de esa buena dieta y un plan de exhaustivo de ejercicio, Blanka Harvey, tras seguir el plan de 20 semanas, comenzó a participar en las sesiones de culturismo el año pasado, logrando resultados increíbles que, seguramente, tiempo atrás no hubiera creído posibles: ganó el bronce.

A partir de ahí, su progresión física fue aumentando hasta alzarse como una de las campeonas de culturismo más aclamadas que sigue entrenando y potenciando sus poses y musculatura hasta la actualidad.