Combate la hipertensión con unos hábitos de vida saludables

Por Ana Gómez Viñas
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From Diez Minutos

Un trabajo sobre el consumo de sodio en nuestra dieta mediterránea demuestra que excedemos los niveles que aconseja la Organización Mundial de la Salud. Así se desprende de la investigación “La ingesta de sodio procedente de alimentos y bebidas excede los límites recomendados en la población española: estudio ANIBES”. El trabajo, coordinado por la Fundación Española de Nutrición (FEN), ha sido publicado por la revista “Nutrients”.

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El estudio revela que la población consume una media diaria de 2.025 mg de sodio procedente de alimentos y bebidas, lo que supera el límite de 2.000 mg recomendado por la OMS. En cuanto al consumo de sal, la media diaria es de 5.060 mg, frente al límite de la OMS, que aconseja no superar los 5.000 mg.

Los hombres, más sodio

Por brecha de género, los hombres ingieren más sodio que las mujeres. En palabras del presidente de la FEN, el Dr. Gregorio Varela-Moreiras, (catedrático de Nutrición y Bromatología de la Universidad San Pablo-CEU), “si atendemos al género de los individuos, hemos encontrado que la población masculina tiene una ingesta significativamente más elevada que la obtenida por las mujeres, independientemente de la edad.”

¿Qué alimentos deberíamos reducir?

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La investigación, que excluye la sal de mesa y la sal añadida durante el proceso de cocinado, revela que las principales fuentes de sodio procedentes de alimentos son:
carnes y derivados, embutidos, productos cárnicos, vísceras; cereales y derivados, como pan, bollería, cereales de desayuno, barritas, granos, harinas, pasta; leche y derivados, quesos, yogur; precocinados; pescados, mariscos y conservas.

La clave está en la cena

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El estudio coordinado por la FEN constata que de todas las comidas que hacemos al día, la cena es la que más contribuye a la ingesta diaria de sodio. La cena representa entre un 30% y un 37% de la ingesta total. Después, se sitúa la comida (hasta un 34%) y por último el resto de las ingestas del día.


Hipertensión arterial

En España la prevalencia de la hipertensión arterial (HTA) se sitúa en torno al 40% de la población adulta, según la Sociedad Española de Hipertensión. El día mundial de esta enfermedad, que se celebra el 17 de mayo, impulsa campañas preventivas destinadas a controlar la tensión y a mantener unos hábitos de vida saludables.

¿Qué es la presión arterial?

El corazón ejerce una presión sobre las arterias para que conduzcan sangre hacia los distintos órganos. Es lo que se conoce como presión arterial. La máxima se obtiene en cada contracción del corazón y la mínima, en cada relajación. En este sentido, el mejor tratamiento es el preventivo. En la Fundación Española del Corazón recomiendan:

Dejar de fumar. El tabaco contribuye a aumentar la presión arterial.

Cuidado con el alcohol. Un consumo excesivo puede provocar un incremento de la tensión. Se considera consumo moderado un poco de vino en la comida.

El deporte ayuda a controlar el peso y protege el corazón.

Medirse la tensión

Medirse la tensión en casa contribuye a vigilar el riesgo. ¿Cómo se hace? El tensiómetro debe estar homologado. Haz la medición a la misma hora, porque la presión varía según el momento del día. Evita comer, beber y hacer deporte media hora antes. Permanece sentada, en silencio, y no cruces las piernas durante la medición. Apunta los niveles para informar a tu médico.

Indicaciones: los niveles de presión normales

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Según la Fundación Española del Corazón (FEC), se consideran niveles normales cuando la presión arterial sistólica se sitúa en torno a 120 mmHg (es decir, la máxima está en torno al 12); y la diastólica entre 80 y 84 (es decir, la mínima en 8). Tener elevadas tanto la máxima como la mínima o solo una de las dos es síntoma de riesgo. Según la OMS, más de 1.500 millones de personas en el mundo viven con la máxima por encima de 14 y la mínima por encima de 9.

Dieta cardiosaludable: ¡adiós sal, hola fruta!

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Una dieta cardiosaludable para mantener a raya la HTA implica restringir la sal. Además, los expertos insisten en la importancia de reducir el consumo de alimentos procesados, precocinados y envasados, ya que en su composición llevan sal añadida.

Es importante incluir en la alimentación diaria fruta fresca, verduras, frutos secos (naturales, no en la versión frita, ya que contienen sal), legumbres, pan, cereales. Aliña tus ensaladas con aceite de oliva en vez de usar salsas envasadas.