Este cocido madrileño se sirve con un 'postre' de lo más insólito

A todos nos ha pasado: después de una opípara comida en un restaurante, hemos sentido la llamada de la naturaleza en forma de un sueño que nos invade sin remisión. En ese momento, hubiéramos deseado poder teletransportarnos a nuestro sofá por arte de magia o que nos dejaran tumbarnos a la bartola en el almacén del local. Pero, claro, al final nos tenemos que conformar con tomarnos un café para poder disfrutar un poco de la sobremesa o ponernos a caminar en dirección a nuestra casa para poder hacer realidad esa fantasía que nos invade tras una comilona.

Este cocido primero... y después, siesta. Foto: Vincci Mae

Eso era hasta ahora: el restaurante El Gato Canalla del Hotel Indigo Madrid Gran Vía, ofrece por tercer año consecutivo durante todos los domingos de diciembre, enero y febrero, los Domingos de Cocido y Siesta. El plan consiste en servir este menú específico del periodo invernal, puramente madrileño y cocinado de forma tradicional pero con toques modernos. El plan finaliza con una siesta en una de las habitaciones del hotel, durante 2 horas y media por el módico precio de 45 euros.

Un buen cocido madrileño se sirve en tres vuelcos. Estos tres platos se presentan en la mesa para a posteriori combinarse en función del gusto de cada uno. Aunque las reglas no están escritas, el cocido típicamente castizo debe estar compuesto de una sopa de cocido con fideos finos, garbanzos con verduras y patatas y por último las carnes. Este plato se sirve de 13.30 a 16.30 y, a continuación, se ofrece la siesta reparadora, un sueño (en todos los sentidos) hecho realidad para salir de nuevo a la calle dos horas y media después, ya descansado.

El cocido ideal tiene que tener tres vuelcos. Foto: El Gato Canalla de Hotel Índigo

Aunque pueda parecer un plan cien por cien madrileño, lo cierto es que la idea ha prendido ya en otros locales de hoteles de todo el paísEl hotel Vincci Mae 4 estrellas de Barcelona también ha celebrado recientemente unos viernes de cocido y siesta. “Generalmente evito la tentación, al menos que no pueda resistirla”, decía Mae West, la célebre artista que da nombre a este establecimiento de Vincci Hoteles que, siguiendo las directrices de su musa, ha apostado también por esta experiencia destinada a hacer la digestión lo más llevadera posible con una siesta de dos horas en una de las habitaciones de este coqueto hotel situado en la situado en la Avenida Diagonal 596 de la Ciudad Condal. El precio del cocido es de 26 euros y el de la siesta (opcional, aunque tentadora) es de 35 euros. Ojalá cunda el ejemplo y podamos disfrutar de una paella o de una fabada asturiana con su correspondiente siesta... porque tan placentera resulta la comida como la digestión posterior (si el plan merece la pena).

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