'Clark': la serie de crímenes sobre el delincuente que 'bautizó' el 'síndrome de Estocolmo'

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Photo credit: Netflix
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A Netflix le suele salir bien la jugada de hacer buenas series basadas en la historia de personajes reales. Sin irnos más allá, 'The Crown', inspirada en la biografía de la reina Isabel de Inglaterra, pero también recordamos 'Halston', con Ewan McGregor, sobre el diseñador de moda o, más recientemente, '¿Quién es Anna?', la serie sobre la estafadora Anna Sorokin.

"Si no puedo ser el mejor de los mejores, al menos puedo ser el mejor de los peores". Esta frase del protagonista de 'Clark' es el mejor punto de partida para presentarnos la nueva serie sueca de Netflix, recientemente estrenada y destinada a convertirse en otro éxito de la platafotma.

Dirigida por Jonas Åkerlund y protagonizada por Bill Skarsgård en el papel de Clark Olofsson, infame ladrón de bancos y el hombre que dio origen a la expresión 'síndrome de Estocolmo', 'Clark' narra la vida del delincuente con el que nación dicha expresión cuando sedujo a toda Suecia, que se rindió a sus encantos pese a sus cargos por tráfico de drogas, intento de asesinato, agresión, robo y montones de atracos a bancos.

La serie, de seis episodios de una hora de duración (te la devoras en una tarde de finde), confirma que las ficciones sobre criminales resultan más entretenidas cuando se cuentan desde su propio punto de vista; de hecho 'Clark' parte de la biografía del delincuente. Y lo mismo ocurre con la historia de Clark Olofsson, cuya historia arranca cuando nace en 1947; justamente en el parto de su madre: "No me gustaba que me dijeran lo que tenía que hacer", dice Clark en off, "así que me quedé ahí dentro todo lo que pude, pero ya era hora".

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De niño y adolescente, Clark es un chaval travieso que se mete en líos ilegales y acaba bastante a menudo en reformatorios de menores, pero eso no le hace cambiar. A los 18, ya roba, se va de fiesta y practica sexo (mucho).

Tras un accidente de coche del que milagrosamente salva su vida, Clark se escapa con sus compañeros de reformatorio a la playa, donde conoce a Liz (Malin Levanon), una madre soltera, y a su hija Madu (Isabelle Grill). Miente para quedarse con ellas y acaba teniendo sexo con ambas.

Luego llega su primer gran atraco, planeado con su amigo Gunnar (Emil Algpeus). Tras robar una tienda de artículos deportivos, la policía les pilla 'in fraganti' y a Gunnar le entra el pánico y dispara a un agente. Entonces, ya convertidos en asesinos de policías, emprenden la huida, pero a Clark le da tiempo de despedirse de Madu y disculparse de ella, de quien dice que es 'el primer amor de su vida'. Sorprendentemente, ella permanece a su lado, incluso después de que el detective de la policía Tommy Lindström (Vilhelm Blomgren) lo atrape. Y hasta aquí podemos leer.

Muy parecida a la película 'Atrápame si puedes', la serie sabe compensar muy bien el drama y las irreverencias. El personaje no es un asesino, comete delitos menores en su mayor parte y asume sus castigos encogiendo los hombros. Oloffson participó en el atraco a un banco en 1973, donde se acuñó por primera vez el término 'síndrome de Estocolmo'; dicen que fue por sus encantos por los que consiguió que la gente empatizara con él.

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La serie posiciona sin duda a Olafsson como un tipo simpático, aunque aprovechado, y tiene el riesgo de que el espectador le vea como un héroe. Dado que la serie está basada en las historias exageradas del propio Clark, quizás esa percepción de héroe se mantenga durante todos los episodios. La serie es francamente entretenida, independientemente de si las historias son ciertas como si no.

La historia real de Clark Olafsson

Olafsson nació el 1 de febrero de 1947 en Trollhättan. Él y sus dos hermanas crecieron en una familia desestructurada: con 11 años, su padre abandonó la familia y su madre fue internada en un psiquiátrica. Tras pasar por un centro de acogida y viajar por medio mundo como marinero, Clark regresó a su casa con su madre y hermanas en Hisingen.

Cuando tenía 16 años, fue enviado a un reformatorio, pero dos años después se escapó con dos compañeros y entró en la finca del primer ministro sueco Tage Erlander en Harpsund. En 1966, se le juzgó como adulto por pegar a dos policías y fue condenado a tres años; sin embargo, escapó de la cárcel.

Su 'salto a la fama' llegó cuando acompañó a Gunnar Norgren en un robo en una tienda de bicicletas de Nyköping. Gunnar mató a uno de los dos policías que habían acudido al robo y fue detenido en agosto de 1966. Sin embargo, Clark consiguió escapar y eludirlos durante dos semanas, hasta que los agentes le descubrieron con su novia y le detuvieron, tras disparar a un policía.

Photo credit: D.R.
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Fue condenado a ocho años de prisión en la cárcel de Kumla, donde se comprometió con su novia, Madiorie Britmer, en 1967. Se escapó, huyó a las Canarias y fue detenido de nuevo en Frankfurt. Siguieron más robos, detenciones, ingresos en prisión y escapadas a lo largo de muchos años.

Luego llegó el suceso con el que pasó a la historia. Clark fue citado en el Kreditbanken de Norrmalmstorg, en Estocolmo. Al parecer, el atracador Jan-Erik Olsson había tomado rehenes y exigió que Clark fuera enviado al banco. Éste pasó seis días con los rehenes, tras los cuales fueron rescatados. La respuesta empática de los rehenes hacia Clark inspiró el famoso término psicológico 'Síndrome de Estocolmo', en el que un rehén desarrolla un vínculo emocional con el secuestrador. Según Clark, contaba con el apoyo de la policía y había hecho todo lo posible para proteger a los rehenes del atracador.

De nuevo escapado en 1975, robó un barco en Copenhague y se fue a la Riviera francesa, pero con el dinero que tenía compró un velero y viajó a la Riviera francesa con la cuantiosa suma. Luego compró un costoso velero y viajó con un compañero por el Mediterráneo durante tres meses.

Clark conoció a Marijke Demuynck, una joven belga de 19 años, mientras escapaba en un tren en Alemania. y, en marzo de 1976, Clark cometió el mayor robo de la historia de Suecia: 930.000 coronas suecas en el Svenska Handelsbanken AB de Gothenberg. Detenido poco después, solo llevaba encima 200.000 coronas. Después, se casó con Marijke.

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Era 1976 y decidió matricularse en periodismo, pero su formación se detuvo cuando se vio envuelto en un violento altercado con un pescador durante un día de permiso en 1980. Fue condenado a dos años y medio por agresión con agravantes. En 1983, Clark se graduó finalmente en periodismo y se instaló con Marijke en Bélgica tras su liberación.

Pero fue detenido otra vez en 1984, sospechoso de contrabando de anfetamina y delitos de drogas. Puesto en libertad en 1991, se cambió el nombre y pasó a ser Daniel Demuynck. Fue detenido de nuevo en abril de 1998 por contrabando de 49 kg de anfetamina y extraditado a Dinamarca. En 1999 se le condenó a 14 años de prisión, y también se separó de Marijke.

Llegamos al siglo XXI y no dejaba de ser un delincuente. Fue detenido en Varberg en 2008 como sospechoso de contrabando de drogas. Fue condenado a 14 años de prisión y a la expulsión de por vida; en 2016 fue trasladado a la prisión de Vorst, en Bélgica. Rechazado un recurso en 2017 para volver a su país, obtuvo la condicional y la ciudadanía belga, se cree que vive allí actualmente.

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