El cineasta francés Christophe Ruggia fue detenido tras ser denunciado por acoso sexual

LA NACION

El cineasta francés Christophe Ruggia fue detenido hoy para ser interrogado por la policía francesa, después de que la actriz Adele Haenel lo acusara en una entrevista de haberla acosado sexualmente cuando ella tenía 12 años y fue dirigida por él en el film Los diablos (2002). La noticia, difundida por varios medios franceses como Le Monde, ha tenido gran repercusión en el mundo del cine.

En un reportaje difundido por el sitio Mediapart, el medio que también dio a conocer las acusaciones de la actriz Sand Van Roy contra el realizador Luc Besson, Haenel contó en noviembre pasado que Ruggia la acosó, manoseó y besó en repetidas ocasiones durante tres años desde 2002, cuando ella protagonizó Los diablos.

Como al principio la actriz declinó presentar una denuncia, una fiscalía parisina abrió el 6 de noviembre pasado una investigación de oficio para determinar si Ruggia había acosado y abusado sexualmente a Haenel cuando era menor. Más adelante, la artista decidió presentar una denuncia formal contra el director.

La denuncia

Según había contado en la entrevista, ella sufrió por parte de él "acoso sexual permanente, tocamientos repetidos", "un gran control" y "besos forzados en el cuello". Haenel aseguró haber sufrido ese acoso durante la preparación del rodaje, pero también en posteriores festivales a los que acudieron en promoción de la película.

Ganadora de dos premios Cesar del cine francés, Haenel confesó haberse sentido "destruida" por aquellos abusos, aunque dijo no haber acudido antes a la Justicia por falta de confianza en ella para atender este tipo de delitos.

La acusación de Haenel fue apoyada por una de las integrantes de la producción de aquella película quien recordó que el vínculo del director con quien era entonces una niña, era extraño: "Su forma de tratarse no era normal, teníamos la impresión de que era su novia".

La versión del director

Ruggia, que en la actualidad tiene 54 años, rechazó unas semanas más tarde esas acusaciones, que atribuyó a la decepción de la actriz por no haber sido elegida para participar en una de sus películas.

En un artículo publicado a finales de diciembre en el semanario Marianne, el cineasta aseguraba que tras el gran trabajo de Haenel en Los diablos le propuso escribir un guion con un papel para ella, pero que su productor no aceptó. "Ella lo apostó todo a mi futura película. Al día siguiente recibí una carta de una violencia inusitada en la que me decía que dejaba el cine porque yo la había traicionado y manipulado", dijo el director.

Ruggia fue inmediatamente expulsado de la Sociedad de Directores de Cine (SRF) francesa, de la que había sido en varias ocasiones copresidente o vicepresidente. Varias actrices mostraron su respaldo a Haenel, al igual que la primera dama, Brigitte Macron, en un momento en el que Francia vivía otras acusaciones de acoso sexual, como las vertidas contra el cineasta Roman Polanski.