Ciática durante el embarazo: qué es y cómo podemos aliviar el dolor

·5 min de lectura
Photo credit: Oscar Wong - Getty Images
Photo credit: Oscar Wong - Getty Images

El embarazo es un proceso de cambio total del cuerpo de las mujeres en muchísimos niveles, desde los más visibles y físicos como la propia tripa, los tobillos hinchados o las estrías, hasta cambios internos que no pueden apreciarse desde el exterior pero que sí que sienten las embarazadas. El dolor de ciática es uno de ellos, una dolencia que se estima, según la Federación de Matronas de España, que afecta a más de un 35% de las embarazadas.

Una de ellas es Ana Peleteiro, a quien desde que hace apenas un mes anunciase que estaba embarazada hemos podido ver ya entrenar con rutinas adaptadas al embarazo e incorporar estiramientos específicos. La atleta confesó a sus seguidores de Instagram que desde hace unos días sufría un intenso dolor del nervio ciático, localizado en su lado izquierdo, que le había obligado a pausar de forma temporal sus entrenamientos.

Como bien explica Ana en sus historias, es una dolencia muy molesta -aunque la intensidad del dolor varía de una mujer a otra- que se vuelve más agudo a medida que pasamos más tiempo sentadas en la misma postura. Aunque no hay forma de erradicarlo de inmediato, hoy vamos a ver algunos consejos para reducir el dolor en la medida de lo posible.

Qué es el nervio ciático

Para empezar a entender qué es la ciática y por qué nos duele, primero vamos a ver dónde está el propio nervio ciático. Éste, que va desde la zona inferior de la columna hasta los dedos de los pies, es el nervio más grande y largo del cuerpo y el encargado de conectar la médula espinal con los músculos de la pierna. De ahí que cuando nos duele el nervio ciático el dolor pueda extenderse desde el glúteo hasta la pierna y, en ocasiones, los pies.

Por qué surge la ciática

Photo credit: Lars Zahner / EyeEm - Getty Images
Photo credit: Lars Zahner / EyeEm - Getty Images

La ciática no es exclusiva del embarazo, ya que se produce cuando el nervio ciático recibe presión externa. Una presión que puede tener orígenes ajenos al embarazo, como pueden ser malas posturas, hernias de disco o un aumento de presión del músculo piramidal (el conocido como síndrome piramidal).

Si nos centramos exclusivamente en las causas que provocan la ciática durante el embarazo, las razones suelen estar ligadas principalmente al aumento del tamaño del útero durante el periodo de gestación. Y es que el útero puede aumentar hasta 20 veces su tamaño, alcanzando en ocasiones el nervio ciático y provocando el dolor.

Cómo aliviar el dolor del nervio ciático

Como el dolor de ciática se produce por una presión externa sobre el nervio, lo cierto es que no hay ningún método mágico que haga que desaparezca de inmediato. Pero lo cierto es que hay algunas recomendaciones que podemos seguir para aliviar e intentar paliar lo máximo posible el dolor. Eso sí, es imprescindible que si el dolor se vuelve demasiado agudo e insoportable, acudamos al médico lo antes posible para que nos haga una valoración más completa.

Mantenernos lo más activas posibles

Como bien comentaba la propia Ana Peleteiro en sus historias, normalmente cuando más agudo se vuelve el dolor de ciática es cuando se está sentada. Por eso es importante que estés lo más activa que puedas. No significa que te tengas que poner a entrenar como una loca -de hecho se recomienda pausar los entrenamientos hasta que el dolor empiece a remitir- pero sí que pasees por la casa o salgas a la calle un rato. En resumen: que te muevas bastante (siempre dentro de lo que el dolor te permita, claro está).

Tener una buena higiene postural

Aunque en las mujeres embarazadas el dolor del nervio ciático suele estar provocado por la expansión del útero, algo contra lo que no podemos hacer nada, lo cierto es que mantener una buena postura puede ayudar a que éste se asiente y deje de hacer presión sobre el nervio. Presta atención a tu espalda -cuanto más recta esté, mejor- y a tus caderas -intenta tenerlas hacia delante-.

Evita estar mucho tiempo de pie

Aunque como bien comenta Ana Peleteiro en sus historias estar de pie ayuda a que mitigue el dolor, lo cierto es que es un alivio temporal. Por lo que si estamos de pie mucho tiempo en la misma postura el dolor volverá. ¿La clave? Movernos. Podemos ponernos de pie y dar pequeños paseos por casa, por ejemplo. Lo importante es no mantenernos mucho tiempo en la misma postura.

Aplica calor en la zona afectada

El calor ayuda a dilatar los vasos sanguíneos -lo que a su vez ayuda a un mejor flujo de la sangre-, algo que propicia que los músculos se relajen. Por lo que si aplicamos calor al nervio ciático podemos ayudar a que la presión sobre éste disminuya, reduciendo así el dolor. ¿Cómo podemos aplicar este calor? Bolsas de agua, mantas térmicas, cremas de calor...

Olvídate de los zapatos de tacón

Seguro que alguna vez has oído eso de que las embarazadas no pueden llevar tacones. Pues bien no es exactamente que no puedan, porque no están prohibidos como tal, pero ciertamente no son lo más recomendable. Y la razón no es otra que el nervio ciático. Ya que los zapatos de tacón, sobre todo los que superan los 5-6 centímetros, nos hacen tener una postura que ayuda a aumentar la presión sobre el nervio. Lo que podría derivar en un dolor más agudo.

Utilizar una almohada ortopédica

¿Alguna vez has escuchado eso de las "almohadas de embarazadas"? Pues existen y ayudan a aliviar los dolores de ciática. Ya que te permiten tumbarte sobre el costado, colocarte en la postura que mejor te venga para paliar esos dolores y mantenerla durante toda la noche. Además también ayudan a combatir el insomnio que muchas veces sufren las embarazadas.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente